House y el Gobierno


   Hay una extraña asociación entre la dureza en las palabras y la      verdad, entre el pesimismo y el conocimiento, y entre la crudeza de quien las dice y su preparación. Cuanto más negativa se presenta la situación, más creíble resulta y más autoridad tiene quien  pronuncia las palabras, parece como si se pensara que no tiene nada que ocultar ni puede tener intención de engañar con algo que en sí mismo es malo, y que puestos a hacerlo lo suyo sería presentando una realidad más positiva que dejara a esa persona en mejor lugar.
Quizás por eso una mala noticia es más noticia que una buena, circunstancia que se refleja a diario en todos los medios de comunicación, aunque tengan que traerse esos sucesos del rincón más lejano del planeta, lo importante es presentar la verdad vestida de negro y como una amenaza que puede pasarle a cualquiera. La propia medicina ha caído en este juego por miedo a la responsabilidad que se pueda derivar de una información interpretada como errónea, y los médicos lo primero que comunican a sus pacientes es que “hay que ponerse en la peor de las situaciones”, de manera que todo son complicaciones, efectos secundarios y reacciones adversas. En esto hemos tenido ejemplos muy conocidos en la serie de televisión House, en la que su protagonista  ha levantado pasiones al mantener esa actitud distante, fría y superior que da decir las cosas revestidas de pesimismo y crudeza.
El Gobierno de Mariano Rajoy ha tomado esa táctica  del pesimismo estudiado y la practica a telediario por día para presentarse como un doctor solvente capaz de afrontar la más grave de las situaciones, algo que no es producto de una actitud personal en cada uno de sus miembros, sino parte de una estrategia para alcanzar un triple objetivo. Por un lado se manda el mensaje de que el Gobierno anterior mintió o no sabía lo que tenía entre manos al presentar la situación actual como mucho más grave, por otro da muestras de esa preparación y solvencia derivada de la asociación del pesimismo y lo negativo con la preparación, y por otro, a partir de ese momento, como se ha puesto en “la peor de las situaciones”, todo irá mejor, aunque en realidad empeore, como está ocurriendo con el paro y con la economía. Da igual, al haber dicho que sería aún peor, la sensación es que se ha mejorado.
Y funciona, como funciona en medicina y en otros ámbitos. El Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero hizo lo contrario, transmitir optimismo, confianza, cierta tranquilidad… habló de brotes verdes, de mejoras en el futuro… y se equivocó. Se equivocó en el pronóstico, igual que se puede equivocar Rajoy,  y en la estrategia ante una sociedad que entiende que las buenas noticias y la esperanza esconden algo malo.
Ahora gran parte de la sociedad está encantada con el futuro sombrío que nos presenta el Gobierno, con la palabra incertidumbre como eslogan, y con ese largo plazo y el alto desinterés que han puesto a la hipoteca del presente. Mucha gente muestra una cierta tranquilidad y confían más en quienes dan una información negativa para eximir su responsabilidad, que en quien delimita la realidad sobre los elementos objetivos de ese momento y llama a la acción y a la co-responsabilidad en su abordaje. Siempre resulta más fácil ponerse en manos de otro que implicarse en la solución del problema, sea este médico, social, laboral o familiar.
El problema de fondo está en asociar el pesimismo a la solvencia y lo negativo al conocimiento. Ahora resulta que toda la preparación que tiene el nuevo Gobierno, y que se echaba en falta en el anterior, se reduce a presentar la más negra de las situaciones y a adoptar las soluciones más drásticas, que serán duras, pero también las más fáciles. Lo complicado es intentar salvar la situación sin amputar parte de la anatomía de la realidad social, que siempre resulta ser la de los más desfavorecidos y las más desfavorecidas, y sí, aquí uso explícitamente el femenino porque parte de la amputación siempre afecta a las políticas de igualdad y a las que van dirigidas a las mujeres para combatir la desigualdad.

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One thought on “House y el Gobierno

  1. Lo que ahora estamos viendo es que la gente no paga, cuando haces un trabajo de albañileria y no te pagan? que ley te protege? te devuelven los pagares quien te protege? parece que te estan diciendo “trabaje si puede pero si no cobra su trabajo el gobierno no le va a ayudar. El que hace la ley hace la trampa, en las cuentas del deudor no hay dinero.

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