El Titanic y el Arca de Noé

Ahora que se cumplen 100 años del inicio del viaje y hundimiento del Titanic, alguien debería haber aprendido de sus historias.

Todo empezó en el Reino Unido, ese lugar donde “los escarabajos llaman Beatles a sus hijos”, y desde el principio se veía venir algo extraño. Parece ser que un empleado de la empresa naviera a la que pertenecía el Titanic, llamada “Línea Estrella Blanca”, todo un presagio, por cierto: “el barco de la línea va y se estrella con una blanca masa de hielo”, alguien también debería haber pensado en eso, pero no lo hizo. Al margen de otras cuestiones, como decía, un trabajador de la empresa comentó eso de que “A este barco no lo hunde ni Dios”, y tuvo razón, no lo hundió Dios, pero sí un iceberg, aunque tampoco nadie tomó nota de su conducta.

Esa actitud prepotente suele acompañar a quien se cree superior o a quien desconsidera al otro o a la realidad, algo que ahora, 100 años después de pronunciar esa frase y del hundimiento del barco, sigue muy presente.

La crisis económica se ha presentado como un océano gélido que ha envuelto al planeta, todos los países, unos más, otros menos, reciben el beso de sus aguas heladas o el golpe enrabietado de sus vientos y su lluvia. Y los países, siempre con sus ciudadanos y sus ciudadanas como motor, se han puesto a atravesarlo dirigidos por Gobiernos con ideas muy diferentes, unos han tomado el puesto de mando para intentar sacar al país de la tormenta, mientras que otros han tomado el mando por un puesto en el que protegerse de las ráfagas huracanadas. Y mientras que los primeros, aquellos que están en el puesto de mando, no paran de hacer cosas por su gente, los otros, los que se esconden en el mando, han hecho del trasatlántico patrio un nuevo Arca de Noé al que han subido a diferentes especies muy seleccionadas.  En él han montado a empresarios, banqueros, expertos financieros, a políticos como ellos… para protegerlos y esperar a que pase el diluvio, y mientras ellos están en los salones celebrando la cena y el baile con la tranquilidad de tener chalecos y botes salvavidas a su disposición, la mayor parte de la gente anda por los pasillos inferiores sin poder hacer nada y sin saber a dónde acudir si la tormenta arrecia.

Desde el muelle de la oposición el PP hablaba maravillas del trasatlántico de su gestión, algo parecido a lo que se decía del Titanic, y argumentaba que su mera presencia en el mar de la crisis iba a ser suficiente para deshacer los problemas y derretir los obstáculos al calor de sus políticas, pero ya en el agua lo único que se ha calentado ha sido la calle y la indignación de la gente.

“No nos hunde ni Dios”, pensarán algunos desde el puesto de mando genovés (muy marina por cierto la ciudad de Génova), pero la realidad es otra y muy diferente, por de pronto, tan sólo a los 100 días de un viaje que en principio dura más de 1400 jornadas, las encuestas indican que han perdido 8 puntos. La crisis es un océano con sus Neptunos y sus Poseidones removiendo las aguas para obtener aún más beneficios, y soltando icebergs como si fueran bombas para hacer aún más daño, unas veces suelta la cifra de parados, otra la deuda, algunas el déficit y con frecuencia la prima, todas ellas son masas flotantes contra las que podemos chocar y hundirnos si no nos dirigen bien. Y no lo harán si en lugar de pensar en los problemas que tenemos se dedican a tararear la canción que toca la orquesta del Titanic, y a mantener una actitud altiva y desconsiderada con quien no está en el puesto de mando.

Lo que verdaderamente se hundió con el Titanic no fueron las joyas, ni las lámparas de su decoración que hoy vemos con cámaras submarinas, lo que naufragó fueron los sueños y las ilusiones de todos sus viajeros. Alguien debería caer en la cuenta de que lo que tendremos después de atravesar la crisis será lo que hayamos puesto en el barco, por eso no es lo mismo meter en sus bodegas igualdad, convivencia, solidaridad… que poner lo contrario.

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One thought on “El Titanic y el Arca de Noé

  1. Tambien en Italia un marino, capitan de un crucero se deacredito hace poco y se llevo a gente por delante. El caso del Titanic fue mucho mas grave. Ha dejado huella en la historia de la navegacion moderna. Los similes con los politicos no son la dificiles de hacer en los tiempos actuales. Se han ganado a pulso el descredito.

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