La sillita y el cinturón de seguridad

SILLITA Y CINTURON
Que los niños son un peligro ya se sabe,
pero eso de que el peligro se acerque a ellos mientras están plácidamente sentados es algo propio de nuestra sociedad del riesgo, como la llama Ulrich Beck.  Hoy los niños y las niñas viven rodeados de riesgos de todo tipo (materiales, virtuales, aislados, en red, estáticos, en movimiento…), todo puede transformarse en un riesgo, ese en un peligro y este en un daño.

Los padres y las madres tenemos la obligación de velar por la seguridad de los hijos y facilitar su desarrollo físico y psico-afectivo, no es sólo una cuestión de amor y cariño, lo es de responsabilidad. 

Hace unos días (6-6-12) el Fiscal de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, ha manifestado que va a plantear la retirada de la custodia a los padres y madres que de manera repetida pongan en riesgo la salud de sus hijos, por no adoptar las medidas de seguridad exigidas en la normativa de tráfico, de manera muy especial no sentarlos en las sillitas homologadas con el cinturón de seguridad abrochado. El planteamiento tiene lógica, aunque cuando la ley actúa como amenaza significa que la sociedad es inmadura, situación que debemos evitar, no recortar. 

Lo que me preocupa no es esa decisión, sino el hecho de que se vea tan consecuente y razonable, y en cambio otras situaciones identificadas y conocidas que afectan a la vida de los hijos (y a la de los hijos de esos hijos), no se consideren ni se aborden. Me refiero a otras sillitas y a otros cinturones, hablo de las sillas del hogar y de los cinturones que usan quienes llevan los pantalones en casa y lo demuestran por medio de la violencia. 

En España, según la Macroencuesta de 2011 realizada por el CIS en colaboración con el Ministerio de Igualdad, 840.000 hijos e hijas de mujeres maltratadas sufren cada año las consecuencias de la violencia de género al vivir en el mismo hogar donde se produce, una cifra que representa el 10’1% de todos los menores, y de ellos 540.000 padecen la violencia de forma directa, no sólo por estar expuestos a las agresiones de la madre (el 6’2% de los niños y niñas de España). 

En todos estos casos, y son muchos como se puede ver, los niños y las niñas son maltratados por sus padres, y el cinturón (de manera real o metafórica) es utilizado como un elemento de seguridad para atarlos a la silleta del miedo y del sometimiento junto a sus madres. A pesar de ello no sólo no se cuestiona el ejercicio de la paternidad ni la custodia, sino que en los mismos ámbitos donde se plantea la retirada de la custodia por generar una situación de riesgo (el hecho de no utilizar los mecanismos de seguridad no produce un daño, sólo da lugar a un riesgo que dependiendo de las circunstancias puede ocasionar consecuencias más o menos graves), se defiende que el padre maltratador siga disfrutando del ejercicio de la custodia y patria potestad como si no pasara nada. O lo que es lo mismo, que maltratar a la madre no puede considerarse como algo contrario a la educación y al desarrollo psico-afectivo del menor, y aplicar la violencia directamente contra él, tampoco. 

Son muchos los estudios han puesto de manifiesto el grave impacto que produce la violencia de género en los niños y en las niñas, y cómo con frecuencia afecta a su conducta de forma diferente. Los niños se identifican con el padre y se vuelven más agresivos y violentos, mientras que las niñas lo hacen con la madre y se aíslan del resto de amigas y desarrollan estados depresivos conforme crecen, en cambio, tanto unas como otros normalizan la violencia. Uno de los estudios más amplios e interesantes, centrado en el análisis de personas adultas que en la niñez habían vivido expuestos a la violencia de género, ha sido el realizado por Roustit y Renahy y publicado en el Journal Epidemiology Community Health en 2009. En este estudio se concluye que los menores expuestos a la violencia tienen más riesgo de sufrir depresión, alcoholismo o abuso de drogas, y de ejercer violencia de género y maltrato infantil hacia sus hijos. Como pueden ver, los efectos de la violencia de género son padecidos por los hijos de las mujeres que la sufren y por los hijos de estos hijos. 

En la legislatura anterior se propuso que los padres maltratadores imputados vieran limitado el ejercicio de la custodia, algo que debería ser extensible a los condenados, regulando el tiempo y el tipo de pena que debería llevar unido esta medida. De este modo se evitaría que el menor continuara expuesto a una situación de violencia, se impediría también que pudiera ser utilizado como moneda de cambio o como una forma de seguir con la violencia hacia la madre, como ocurre con frecuencia tras la separación, y, sobre todo, facilitaría la recuperación de ese niño o de esa niña que ha vivido inmerso en la violencia, lo cual pasa por una toma de distancia respecto al autor de la misma. La reacción fue en sentido contrario, no tanto desde el plano social como desde el jurídico y judicial, es más, se llegó a decir algo que aún cree mucha gente, que “un maltratador no tiene por qué ser un mal padre”. Es lo que hemos comentado antes, ser violento y agredir a una madre y a los hijos para muchos forma parte de los deberes y derechos de la patria potestad y custodia. 

Los hombres somos magníficos padres, pero no por ser hombres, sino por ejercer la paternidad con responsabilidad y cargada de afectividad. A pesar de lo que muchos interpretan, hacer una crítica a las formas tradicionales de la paternidad no va contra los hombres, en cambio, defender ese tipo de paternidad o justificarla diciendo que “las mujeres también son muy malas”, sí es atacar la masculinidad y a los hombres

El valor se podrá dar por supuesto, el cariño y el amor no. Y los hombres, aunque algunos se molesten, todavía tenemos mucho que alcanzar y que demostrar en las tareas de cuidado y afecto. Vamos por buen camino, pero no podemos vacilar.

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6 thoughts on “La sillita y el cinturón de seguridad

  1. No se qué decir. Leo el post. Información a borbotones. Información que han mantenido sepultada, oculta en la roca, y que de pronto se pincha. Y, como el crudo, desafía la fuerza de la gravedad y se impone por presión. Explota, bombea, salpica.
    Pero… ¿Es responsable dejarlo salir, explotarlo a sabiendas del estado de salud de los SS (léase, hágase el esfuerzo de leer servicios sociales)?
    El personal de los servicios sociales no está cualificado ni capacitado. Confunde al agresor con la víctima y expolia a quien denuncia. No cuenta con un equipo policial ni médico que garantice el rigor y la actuación adecuada en situaciones o ámbitos delicados y muy frágiles que son sensibles por naturaleza.
    Pero lo que verdaderamente me preocupa es que ahora precisamente, cuando las administraciones se muestran abiertamente deficitarias ( tras haberse mostrado indiferentes a tanta maldad pudiendo detenerla; tras haber actuado necia y cobardemente, cual ciego ebrio incapaz de cotejar ni comprobar la documentación que se les ha aportado en mano) hagan estallar lo que abominablemente taponaban. Me parece una actitud irresponsable. Tan bestial como la que han mantenido durante la última década.
    ¿Cree usted que el sistema judicial va a contemplar la misma barbarie que ha consentido y engordado?
    Hagamos balance antes de ponernos a gritar.
    Se cuentan tantos cómplices que no se pueden identificar

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  2. Que las gentes dejen atrás prácticas de barbarie depende de la calidad ética de la Sociedad en la que son criados.
    Si no queremos maltratadores, eduquémosles desde la infancia para que no lo sean.
    Prevención mediante formación.
    Los especialistas sabrán lo que tienen que hacer, para eso se han formado y están cobrando.
    Las gentes con mentalidades funcionariales pueden sobrar en estos momentos cruciales.
    Veremos como lidiamos en la Sociedad española con los problemas de fondo, como el aumento de la miseria que está afectando más a las parejas jóvenes, niños y mujeres.
    Se trata de alcanzar las cotas de bienestar que son reales, no lo que nos han venido contando.
    Mi opinión es que o se privatizan sectores clave, o seguiremos hundiéndonos.
    Educación y Sanidad bien dirigidas y en las manos de los mejores profesionales vocacionales.
    Nada de sueldos fijos y se acabarán los problemas.

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  3. No sé, si podré publicarlo, no entiendo esto y… Pero voy a felicitar al autor de este MAGNIFICO articulo. Gracias por el, es de los que ponen los puntos en su sitio, por favor. Ya es hora de que se diga la verdad y se juzguen con SENTIDO COMUN, todas las cosas relacionadas con niños, tan dejados de lado por muchos. Gracias.

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  4. Por si acerté, sigo con esto tan importante. ¿Quitar la custodia ? cuando multando, sería MUY eficaz y ademas rentable a las arcas estatales.Que amenaza mas sin sentido, creo. ¿Serán hacinadosos en axilos esas criaturas, no?…
    Esa otra seguridad, de que el articulista habla con humanidad y total sensatez, esa es muy frecuente e invisible, aunque trágica y cruel, sin límite de peligrosidad siempre.
    SENTIDO COMÚN señores legisladores, aunque reconocemos que no es facil. Tambien se trata de niños, muy indefensos y encima, ocultos por cuatro paredes… Como ellos, los niños, no le pueden dar las gracias por priorizar en su seguridad a don Miguel Lorente, lo hacemos muchos mayores que somos conscientes de que esto y muchisimo, se dá y en secreto, encima. Gracias por su gran sentido del orden y su sensibilidad, muchas gracias.

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  5. Por si acerté, sigo con esto tan importante. ¿Quitar la custodia ? cuando multando, sería MUY eficaz y ademas rentable a las arcas estatales.Que amenaza mas sin sentido, creo. ¿Serán hacinadosos en axilos esas criaturas, no?…
    Esa otra seguridad, de que el articulista habla con humanidad y total sensatez, esa es muy frecuente e invisible, aunque trágica y cruel, sin límite de peligrosidad siempre.
    SENTIDO COMÚN señores legisladores, aunque reconocemos que no es facil. Tambien se trata de niños, muy indefensos y encima, ocultos por cuatro paredes… Como ellos, los niños, no le pueden dar las gracias por priorizar en su seguridad a don Miguel Lorente, lo hacemos muchos mayores que somos conscientes de que esto y muchisimo, se dá y en secreto, encima. Gracias por su gran sentido del orden y su sensibilidad, muchas gracias.

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  6. De verdad que asco de mundo,todo ahora es malo y por cualquier cosa multan o denuuncian o te quitan la custodia
    Tengo 38 tacos y mi madre fumo en el embarazo,nos metian a todos los nilños que cupieramos en el coche en la parte de atras,ibamos atras sentados sin cinturon de seguridad y delante nos lo poniamos cuando nos acordabamos, y mi padre me dio algun azote y despues de todo eso aun sigo vivo, nos tienen acojonados con todo ahora.
    En la vida suceden accidentes,si no no se viviria

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