La lavadora


LAVADORAAl final todo termina con una lavadora. 
Da igual que el tiempo haya transcurrido con demasiada prisa o se haya detenido a ordenar los recuerdos antes de pasar definitivamente, al final, como si se tratase del remolino de un huracán, los restos de lo vivido terminan arrastrados por un lavado que borra los momentos que se revelaron más allá de nuestros cuerpos. Camisetas con la marca del carmín que reposó en su hombro, pantalones impregnados por la hierba de un parque, sábanas hundidas en el sudor que borraba el amanecer… todo parecía no acabar, mas al final todo es empujado por ese centrifugado antiarrugas que te devuelve a la realidad almidonada de la rutina y te encoge el corazón.

Este tiempo de verano es especialmente propicio para las lavadoras, da igual que sean de carga superior o frontal. Es tiempo de viajes, de encuentros, de excesos con la comida y la bebida, de deporte… También es momento de amor y pasión, de la liberación que impone la rigidez de lo previsto, y de dar espacio a la imaginación que termina por buscar un lugar, una persona o una excusa que se parezca al recuerdo que un septiembre precipitado no fue capaz de comprender, y abandonó a la deriva sin que el olvido pudiera arrastrarlo definitivamente mar adentro.

Es el regreso al verano que acompaña a cada verano que regresa, la segunda oportunidad para saldar las cuentas que se desprendieron del hilo de la vida y quedaron en algún lugar de una playa, una montaña o una plaza donde un grupo músico-vocal tocó esa canción que convirtió los días en un pasadizo para volver hasta ese momento, para saber que la vida también es parte de una mentira.

¿Se puede arrastrar de nuestra memoria aquello que un día dijimos no olvidar? 

El tiempo es la lavadora de la vida y las circunstancias el programa que la hacen girar a más o menos revoluciones, para presentar la ausencia blanca del olvido como prueba. Y aunque cada vez le ponen más lejía a los días para que todo sea borrado, siempre fracasa. El tiempo gira en una dirección, pero la memoria lo hace en sentido contrario y provoca un encuentro con los sentimientos que eleva la temperatura y mezcla los recuerdos con el vivir, en esa experiencia que nos hace ser también lo que un día vivimos. Por eso al final vuelve el verano como regresa el tiempo a su punto de partida, y con él regresamos a los instantes que dejaron la huella sobre la que hoy pisamos, a aquellos días que el tiempo no pudo vencer, ni el olvido someter.

A pesar de ello, siempre hay quien se despide antes con una lavadora que con un adiós, unas veces utilizan el argumento corto del lavado para prendas delicadas, otras las frías palabras del programa largo para blancos sucios, pero al llegar septiembre cambian el sonido intermitente de la olas que rompen en la arena ya solitaria, por el murmullo quejumbroso y continuo de una lavadora que busca eliminar los indicios de lo vivido.

Pero la vida mezcla los colores y las experiencias para que no se vayan del todo, para que permanezcan más allá de la intención. 

Nunca se empieza de cero ni se llega al blanco nuclear, que no nos engañen con anuncios de nuevos detergentes… si se busca y se compara, siempre se encuentra algo mejor.

AC

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Educación para la feligresía y segregación en las aulas (y II)


SEGREGACION-1La historia no se repite, simplemente no cambia,
son las personas que se acercan a ella las que descubren como nuevo aquello que no ha dejado de estar ahí, aunque es cierto que no siempre con la misma visibilidad.

Mucho de lo que está pasando tiene que ver con el posconservadurismo y el posmachismo, un día me detendré más despacio en ellos, pero hoy sólo me centraré en dos de sus  principales características: la aparente neutralidad y el cientificismo

Los planteamientos que se hacen desde estos nuevos púlpitos laicos parten de la base de que todas las propuestas e iniciativas que se han realizado para modificar las referencias tradicionales, nacen de ideologías cerradas y limitadas que quieren imponer sus valores a toda la sociedad en contra del orden establecido, que es presentado como neutral y descargado de ideología, de ahí que a lo de los demás lo llamen adoctrinamiento y a lo suyo educación. Pero como este planteamiento es limitado y choca frontalmente con posiciones socialmente aceptadas (matrimonio entre personas del mismo sexo, políticas de igualdad, lucha contra la violencia de género sin culpabilizar a las mujeres ni presentarlas como autoras de denuncias falsas, nuevos modelos de familia, utilización de anticonceptivos, recurso a técnicas de reproducción asistida, aborto, nuevas formas de vivir la sexualidad…), se recurre al cientificismo, es decir, a la utilización de datos e informaciones provenientes de trabajos científicos o pseudo-científicos para, de este modo, justificar sus planteamientos. Algunos de estos ejemplos de manipulación lo tenemos en afirmaciones como “el 70% de las sentencias por violencia de género no son condenatorias, lo cual significa que el 70% de las denuncias son falsas”, “el 80% de la sociedad está a favor de la custodia compartida, por lo que el 80% de la sociedad está en contra de otros modelos de custodia y a favor de la compartida en cualquier circunstancia”, o hace tan sólo unos días con las declaraciones del congresista Todd Akin al afirmar que “como en la mayoría de las violaciones no se produce un embarazo, el hecho de que la mujer esté embarazada demuestra que no se ha producido una violación”. Casi siempre actúan del mismo modo, se trata de coger un dato aparentemente científico y darle una interpretación interesada para justificar sus planteamientos, otras veces el propio estudio ya parte con el sesgo de la ideología, pero el resultado es el mismo. Es la forma de proceder desde el posconservadurismo y su “neoadoctrinamiento”.

La propuesta y defensa de segregar a niñas y niños en las escuelas, y de hacerlo con dinero público entra de lleno en esta estrategia, incluso muchos la intentan presentar como un nuevo descubrimiento capaz de resolver todos los problemas que existen en la sociedad. Sin embargo, algunos olvidan que la canción de “los niños con los niños y las niñas con las niñas” no es nueva, y que venimos de un modelo educativo donde la separación de niños y niñas era lo habitual, por eso han cambiado de táctica y han pasado a  utilizar los razonamientos posmachistas del posconservadurismo.
SEGREGACION-2

Los planteamientos para defender la segregación en la educación parten de dos grandes argumentos, por una parte los científicos, y por otra los formales o legales, pero en verdad ambos son parte de la manipulación.

1. ARGUMENTOS CIENTÍFICOS

El razonamiento es superficial y lineal, de ahí que aparezca tan obvio: Se recurre al dato científico de que el cerebro femenino evoluciona de manera distinta al masculino, especialmente en lo referente al lenguaje, a la expresión de las emociones y a la audición, y que todo ello repercute en el aprendizaje, y a partir de ahí se dice que es mejor educar separadamente a niños y niñas. El mayor defensor de estas propuestas es Leonard Sax, médico y psicólogo estadounidense, que curiosamente ha montado todo un negocio alrededor de la educación diferenciada para niños y niñas. Esto no es un problema en sí mismo, salvo por los estudios y trabajos verdaderamente científicos que critican sus conclusiones y propuestas, entre los que destacan los realizados por Mark Liberman, profesor de Lingüística y Ciencias Informáticas de la Universidad de Pennsylvania. Estos estudios han demostrado que las informaciones de Sax no se sostienen desde el punto de vista científico, y que los trabajos que defienden la separación de niños y niñas no se han diseñado teniendo en cuenta las diferentes variables que influyen en el aprendizaje, ni han sido realizados sobre una muestra amplia y adecuada. Cuando se han llevado a cabo siguiendo el método científico han  concluido que las diferencias que aparecen en los distintos grupos son interindividuales, no intersexos. Es decir, demuestran que las distintas personas, con independencia de si son niños o niñas, poseen características diferentes y siguen un ritmo de aprendizaje variable, pero no que dichas diferencias se deban al hecho de pertenecer al grupo de las niñas o de las niños.

Las diferencias existentes entre niños y niñas (anatómicas, funcionales, neurológicas, conductuales…) no son suficientes para establecer una distinción entre niños y niñas, tampoco para justificar la segregación en las aulas, y menos aún pueden considerarse de manera aislada a los factores sociales y culturales, que son las que le dan significado y los que permiten dirigir el comportamiento de chicos y chicas de manera distinta.

Los razonamientos de Leonard Sax y la justificación para segregar a niños y niñas, como podemos comprobar, no se sostienen desde el punto de vista científico.

2. ARGUMENTOS FORMALES

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y el ministro Wert como máximo responsable,  se agarran a la Convención de la UNESCO para defender la educación segregada, al recoger en su artículo 2 que esta práctica no debe considerarse como discriminación. El debate puede ser largo y extenso, pero desde el Ministerio no tienen en cuenta un par de detalles. Por un lado, puede haber coincidencia en que no sea discriminatoria si se garantiza el acceso en igualdad a la educación y si la segregación parte de una decisión particular de las familias dentro de un marco educativo general, que impida que cualquier niño o niña pueda verse afectado por no poder acceder en igualdad a la educación, como consecuencia de la existencia de colegios o aulas segregadas. De hecho nunca se ha prohibido en España ni se ha planteado suprimirla, lo que se plantea es que si se trata de una decisión particular que no tiene ventajas formativas, como han demostrado los estudios, y en cambio sí puede influir en la convivencia, no sea sufragada con el dinero público, máxime cuando en los colegios de educación segregada, más que en el aprendizaje académico, en lo que se insiste es en la transmisión de unos determinados valores, ideas y creencias, totalmente respetables en una democracia, pero ajenos a lo que desde los presupuestos del Estado se debe promover

Por otro lado, lo que olvida el Ministerio y el ministro es que la Convención de la UNESCO, al hacerse desde Naciones Unidas debe tener en cuenta la situación de la educación a nivel global. Y la situación a lo largo y ancho del planeta  muestra que en determinadas culturas, y debido a la influencia de algunas religiones, la única forma de permitir el acceso a la educación de las mujeres es a través de su separación en aulas o colegios diferentes. Naciones Unidas no puede dificultar la educación sobre una cuestión que necesita del primer paso de la escolarización, puesto que el resultado ya es conocido: Las niñas no accederían a la escuela. Que este argumento sea utilizado por el Gobierno de España en 2012 resulta bastante pobre y preocupante.


SEGREGACION-3Como se puede observar no hay razones serias para mantener la segregación en la educación con dinero público, salvo las que legítimamente parten de la ideología y las creencias. Por eso sorprende que desde las posiciones que menos han hecho por promover la Igualdad y acabar con la situación de discriminación social de las mujeres, que manifiestan que no deben ser ellas las que decidan sobre las cuestiones que le afectan de manera íntima, personal y directa, que históricamente han pedido paciencia y resignación para afrontar los problemas que le afectan, que en muchos casos han retrasado la solución de esos problemas a otra vida… ahora defiendan la segregación por el bien de las mujeres, para que las chicas no se vean lastradas por el retraso en el desarrollo de determinadas capacidades de los chicos, y para que estos no se sientan acomplejados ante el avance de ellas. No es muy coherente, y cuando la coherencia está ausente la duda se convierte en sospecha.

La idea de mujer como complemento del hombre y volcada al cuidado a través de los roles de madre, esposa y ama de casa, como decíamos en el post anterior, podrá hacer de ellas muy buenas feligresas, pero la ciudadanía se vive en términos de derechos, y estos han de ser iguales para hombres y mujeres.

 

Educación para la feligresía y segregación en las aulas (I)

FELIGRESIA Y SEGREGACION
Lo de “juntos como hermanos…” que cantábamos en misa de doce, a pesar de las críticas y de las risitas que se han hecho sobre el lenguaje no sexista,  debería ser sustituido por “juntos como hermanos y juntas como hermanas…” para adaptarlo a la propuesta de separar a los niños y a las niñas en aulas diferentes, y así evitar posibles confusiones (y mezclas).

En esta fina lluvia postconservadora que está cayendo, aunque tampoco faltan las tormentas, cada día llegan nuevas propuestas e iniciativas para alcanzar ese “volver a empezar” tan deseado. Da igual el ámbito en que nos encontremos (económico, laboral, sanitario, social, inmigración…), la idea es regresar a tiempos anteriores donde además de diferencias había distancia entre cada una de las partes y elementos implicados. Y si la intención es esa en ámbitos fríos e impersonales como los apuntados, lo relacionado con la Igualdad y la posición de las mujeres en la sociedad se ha convertido en la piedra angular sobre la que hacer descansar el modelo que se quiere imponer. La situación es muy sencilla, nada puede sostenerse en el nuevo diseño si no es con el regreso de las mujeres al desempeño de sus roles tradicionales de esposas, amas de casa y madres; podrán trabajar, por supuesto, pero sin abandonar esas tareas esenciales ni comprometer a los hombres más allá de la ayuda. El nuevo “estado del bienestar” pasa por la vuelta de las mujeres a la cocina y al cuarto de estar.

Ocurrió tras la grave crisis de la década de los 20 en el siglo pasado y el denominado “New deal”. El pacto, como han puesto de manifiesto Mink y Coontz,  se basó en la promoción de los empleos destinados a los hombres para mantener el modelo de familia tradicional, y obligó a que muchas mujeres permanecieran en el hogar sin poder desarrollarse profesionalmente. Y en 2012 ocurre de nuevo algo parecido con esta “crisis tan oportuna” y el replanteamiento del papel de las mujeres. Pero claro, ahora que no hay una diferenciación de puestos de trabajo entre hombres y mujeres no basta con promocionar determinados empleos. Ahora los esfuerzos se dirigen hacia otro objetivo, y todo indica que lo que se pretende es cambiar las mentalidades para que se presenten de manera diferente en los chicos y en las chicas, y que cada grupo asuma y elija desarrollar un papel distinto. Por eso la educación es tan importante, porque actúa como el vehículo transmisor de las referencias y valores que permiten marcar las identidades sobre la asunción de roles diferentes y específicos para cada sexo.

Hace unas semanas el ministro Wert anunció un cambio en el programa de Educación para la Ciudadanía, y ahora ha mostrado su oposición (con el debido respeto) a la sentencia del Tribunal Supremo que avala que el dinero público no se destine a educar separadamente a quien luego ha de convivir. Y, curiosamente, la modificación del programa de Educación para la Ciudadanía ha incidido en las cuestiones que la Iglesia Católica más ha cuestionado, y los colegios de educación segregada pertenecen a organizaciones religiosas de la Iglesia Católica.

El ministro Wert y el PP se equivocan al considerar que las personas son antes feligreses que ciudadanos, y la Iglesia se confunde al pensar que los feligreses en términos de creencias son buenos ciudadanos en términos de derechos, y que basta cumplir los mandamientos que llevan a otro mundo para vivir en este.

El Estado no puede permitir que las personas sean siluetas ciudadanas con apariencia correcta, pero vacías en cuanto a los valores de convivencia y respeto que parten de lo común y del marco constitucional que nos hemos dado. Habrá valores diferentes entre las distintas creencias, educaciones, culturas, costumbres, ideas… pero la fortaleza de la sociedad nace de ese interior ciudadano que lleva a convivir y a compartir lo común en el encuentro, no de la apariencia formal, y la educación debe potenciar ese encuentro, no dificultarlo. Lo demás, esos valores particulares, podrán dar mucha cohesión interna dentro de cada grupo, pero si no incorporan lo común terminarán en conflicto con los demás.

La última decisión que se maneja estos días no sólo pasa por el cambio de programa de la asignatura Educación para la ciudadanía, sino que busca (no sé si potencia) mantener la segregación de niños y niñas dentro de la educación con dinero público.

Al margen de no entender que la educación no sólo es la trasmisión de conocimientos y habilidades, y que su objetivo debe ser hacer de los chavales y las chavalas buenos ciudadanos con conocimiento y formación académica y profesional, por supuesto, pero también entendiendo y respetando la Igualdad y las diferencias existentes, especialmente las que históricamente han sido utilizadas como justificación de la desigualdad y de la distinta posición de hombres y mujeres, para que nunca sean base ni argumento para la discriminación. Y este objetivo se consigue mejor a través de compartir espacios, inquietudes, ilusiones, problemas, ayudas… en lugar de mantenerlos como seres extraños que permanecen separados como si cada uno fuera un problema para el otro, hasta que un día se encuentran en la plaza de un pueblo, en un parque o en un centro comercial. Los estudios realizados en adolescentes (entre ellos el más amplio llevado a cabo hasta ahora y   elaborado por el Ministerio de Igualdad en 2009), ponen de manifiesto que la alta incidencia de violencia de género de los 15 a los 18 años (9’2% de las chicas reconocen haberla sufrido y 13’1% de los chicos reconocen haberla ejercido), y lo que es más grave, la presencia de los valores y actitudes que justifican estas conductas. Pero también han revelado que las chicas y chicos con más formación y conocimiento en igualdad son las que menos violencia sufren, los que menos la ejercen, y los que resuelven los conflictos de manera pacífica, todo ello a pesar de que tanto el alumnado como el profesorado reconocen que apenas tienen oportunidad para abordar estos temas en clase. 

La solución no es, por tanto, cambiar el programa en lo referente a la igualdad (la tan criticada “ideología de género”, como la han llamado muchos), ni separar a los niños y las niñas en aulas distintas. Todo lo contrario, la solución para por seguir trabajando sobre la igualdad y en potenciar los programas que ayuden a entender que las diferencias no nos hacen mejores o peores, ni capacitados o incapacitados para desarrollar determinadas tareas y expresar ciertas emociones y sentimientos.

Pero está claro que no hay voluntad de trabajar en esa línea. Quienes defienden las posiciones tradicionales dicen que hablar de igualdad, de sexualidad, de género… es adoctrinar, mientras que lo que ellos proponen es educar. Y lo dicen quienes más han criticado al sistema educativo español, quienes no se han cansado de decir que con este sistema el alumnado no aprende lengua, matemáticas, historia, geografía… en cambio temen a lo mucho que pueden aprender con una simple asignatura que se imparte unas cuantas horas a la semana…

No dejar de ser curiosa esta forma de entender la realidad, ¿verdad?

Sexo divino, pecado humano: de Sancho Panza a Todd Akin


SANCHO-AKIN
Las palabras del congresista Todd Akin han sido muy afortunadas,
sí, sí, afortunadas; no por su contenido, sino por mostrar lo que habitualmente se oculta tras los discursos huecos que con tanta frecuencia se oyen en la actualidad. Sus declaraciones muestran varias claves interesantes que deberían conocerse en una democracia. Veamos algunas: 

  1. La política se ha convertido en el arte de ocultar la verdad para luego impedir la realidad que deriva de su mentira.
  2. Cuando todo un partido responde contra las manifestaciones de un político de su organización y no pasa nada (no dimite o no es cesado) o pasa cuando no hay más remedio, como ha ocurrido con Todd Akin y como sucedió con Andrea Fabra y su “que se jodan”, lo que demuestra es que el error no está en el contenido y significado de las palabras, sino en haber revelado el pensamiento del grupo. No se le critica por pensar así, se le cuestiona por haberlo contado.
  3. La ideología no está conformada por retales de ideas o pensamientos fragmentados, se trata de un modo coherente de entender la realidad y las diferentes posiciones que ocupan las personas en ella, y de actuar en consecuencia en defensa de los valores que la estructuran y le dan solidez. Las palabras de Akin, Fabra, Gallardón, Mato, Berlusconi, Sarkozy o Merkel muestran cómo en el “pack conservador” las referencias a la igualdad, a las mujeres, al aborto, al sexo, a la educación, a lo público… son armónicas y coherentes. Pero sobre todo, cómo estos y otros temas están en una posición inferior respecto a los que definen su ideología e identidad ciudadana. Lo suyo es lo normal, lo natural, “lo de siempre”. Sus propuestas son educación, en cambio los planteamientos diferentes son ataques y adoctrinamiento.

Con independencia del significado general de lo dicho por Akin y de su coherencia con la ideología que representa, lo que también nos han mostrado sus palabras son algunos elementos importantes de la ideología más conservadora. Entre ellos:

  1. Las mujeres aparecen como responsables últimas de aquello que les ocurre y, sobre todo, de la violencia que ejercen los hombres: Ellas provocan, ellas maltratan psicológicamente, ellas incitan, ellas “sacan a los hombres de sus casillas”, ellas “conducen a los hombres a la perdición”… Y por tanto son ellas las que tienen la responsabilidad de quedarse embarazadas tras una violación por “no cerrar su cuerpo”, como Akin ha apuntado, una teoría ya expuesta siglos atrás en los textos de Medicina Forense, que venía a decir que el embarazo demostraba consentimiento y que la mujer había “disfrutado de la relación”, por lo que no podía existir violación. Estas teorías biologicistas no dejaban espacio a la duda, y en esa misma línea estaba la teoría que venía a exculpar al hombre (en caso de que la mujer no quedara embarazada), al postular que la agresión sexual se producía como consecuencia de una “intoxicación por testosterona”.
  2. El papel del hombre como figura superior y protectora legitima la violencia que ejerce, incluso la violación, al actuar “en nombre del bien superior que supone la relación, la familia, la pareja, el orden establecido…” La mujer debe someterse al hombre, y si no lo hace el hombre tendrá que hacerla reconsiderar su actitud por “cualquier medio” por el bien de la relación y de la sociedad.
  3. Las relaciones sexuales tienen como fin prioritario la procreación, pero el embarazo escapa al control humano, es la voluntad divina la que hace posible que se engendre un nuevo ser. La ecuación, pues, es sencilla: Sexo es embarazo y embarazo es dios, de manera que todo lo relacionado con el sexo queda envuelto por un halo trascendente que no se puede sobrepasar, y a su vez permite el control de las conductas vinculadas a la sexualidad. Es parte de la “falacia non sequitur” , ya usada por los presocráticos, la cual se basa en jugar con los hechos y las consecuencias para presentar unas conclusiones a partir de unas premisas incorrectas. El planteamiento es el siguiente: “como el embarazo nace de una relación sexual, todas las relaciones sexuales tienen como objeto el embarazo”, y con esta falacia presentan la realidad como consecuente y coherente con la naturaleza, con ese orden natural que han creado de manera artificial e interesada. Se podría haber hecho otra asociación, por ejemplo, “como no todas la relaciones sexuales dan lugar a un embarazo, las relaciones sexuales no tienen como objetivo la gestación”, pero no, esto no es coherente con su visión de la sociedad. El caso es que desde su punto de vista el embarazo siempre guarda una voluntad divina, aunque sea consecuencia de una violación, por lo que lo humano no debe intervenir, de ahí las declaraciones de Todd Akin. Pero tampoco impedir, por eso, siguiendo esa misma línea, no se pueden utilizar anticonceptivos orales, preservativos ni nada que pueda evitar el embarazo, y menos aún suplir la voluntad divina, rechazando todas las técnicas de reproducción asistida. ¡Con la iglesia hemos topado!

Como se puede deducir fácilmente de esta forma de entender la realidad, el consentimiento de las mujeres es irrelevante en todo este planteamiento, bien por ser ellas mismas responsables de lo ocurrido (provocadoras, incitadoras, atacantes, guías hacia la perdición, por no impedir lo que ha sucedido…), o bien porque lo ocurrido escapa a la condición humana (embarazo y vida como expresión de la voluntad divina).

La instrumentalización política de todo este planteamiento para ocultar la verdad y así conseguir el poder con el que imponer sus valores, tal y como exponía al principio, queda en evidencia cuando desde estas mismas posiciones conservadoras, como ocurre con Todd Akin y el Tea Party,  se defiende la pena de muerte, o cómo desde otras posiciones similares se adoptan medidas contra la atención médica a los inmigrantes o contra las ayudas a las personas dependientes y necesitadas, por ejemplo.

Todo esto no está muy lejos de la visión de Sancho Panza como Gobernador de la Ínsula de Barataria reflejada en su pronunciamiento ante un caso de violación. El gobernante resolvió la situación al afirmar que no se había producido tal violación, y para ello se basó en que la mujer agredida fue capaz de defender la bolsa con 20 ducados que el ganadero, y presunto autor de la agresión, le entregó por orden de Sancho para compensarla por el daño sufrido. Primero ordenó al ganadero que se la entregara y luego le dio permiso para recuperarla, pero la mujer lo impidió con ahínco. Su conclusión fue rotunda: “Si el mismo aliento y valor que habéis mostrado para defender esta bolsa lo mostrarais, y aun la mitad menos, para defender vuestro cuerpo, la fuerza de Hércules no os hiciera falta”. Es decir, la mujer fue responsable y también culpable, de hecho el Gobernador Sancho Panza la condenó a un “destierro de 6 leguas a la redonda de la ínsula so pena de 200 azotes”.

A pesar de los siglos transcurridos desde que Cervantes dio vida a Sancho, hay cosas que para muchos siguen siendo lo mismo: la mujer es responsable de lo que le pasa, la palabra de las mujeres no es de fiar, la violencia que sufren es parte del entorno familiar, su verdadera realización está ser madres, su opinión es impuesta por la violencia estructural de género que padecen… Todo vale para legitimar la desigualdad, de lo contrario habría que impulsar medidas para acabar con ella y con todo lo que supone, algo que no se está llevando a cabo.

Los juegos de Londres: de Pinochet a Julian Assange

JUEGOS LONDRES-PINOCHET ASSANGE
Uno no sabe  a qué juega Londres o a qué se juega en Londres,
pero parece que es algo parecido a lo del ratón y el gato, a esos juegos del pilla-pilla que tanto recorrieron las calles de nuestra infancia.

Lo que está claro es que los juegos de Londres no tienen nada que ver con las Olimpiadas, aunque sí se repiten cada cierto tiempo y cuentan con anillos, pero en esta ocasión convertidos en grilletes.

En 1998 Augusto Pinochet, mientras se encontraba en Londres para someterse a un tratamiento médico, fue procesado por la Justicia española por tortura y presunta violación de Derechos Humanos, y sometido a arresto domiciliario mientras las autoridades británicas estudiaban la procedencia de su extradición. Finalmente Londres no la concedió alegando diferentes motivos, desde los que hacían referencia a su estado de salud hasta diversos argumentos jurídicos-técnicos, y en marzo de 2000 fue liberado y autorizado a regresar a Chile.

En septiembre de 2010 la Fiscalía de Suecia abrió diligencias contra Julian Assange por violación sobre Anna Ardin y por acoso sexual sobre Sofía Wilen, el presunto autor, en lugar de presentarse ante las autoridades suecas para aclarar lo ocurrido, huyó al Reino Unido. En noviembre se emitió una orden de detención europea y se solicitó la intervención de la Interpol, medidas que llevaron a que se entregara a la policía londinense en diciembre y a permanecer localizado bajo control  judicial. Dos meses después, el 24-2-11, el juez británico Howard Riddle autorizó su extradición a Suecia al considerar que este país ofrece todas  las garantías necesarias para un juicio justo, pero no se ha llevado a cabo y la situación descrita se ha mantenido a través de diferentes recursos hasta que el 19-6-12 Julian Assange se refugia en la Embajada de Ecuador y solicita asilo político. Finalmente le ha sido concedido hace tan sólo unos días (16-8-12), aunque según algunas informaciones las autoridades británicas, celosas por dar cumplimiento a la orden judicial sueca, han amenazado con entrar en la embajada y detenerlo.

Como se puede comprobar hay algunas circunstancias similares, planteamientos totalmente diferentes, escenarios comunes, personajes radicalmente opuestos, y unas mismas personas en situaciones distintas: Baltasar Garzón y los responsables de las instituciones del Reino Unido.

Baltasar Garzón como juez fue quien procesó a Augusto Pinochet y quien solicitó su extradición a España para comparecer ante la Justicia, y Baltasar Garzón como abogado es quien dirige la defensa de Julian Assagne para que no sea extraditado  y no comparezca ante la justicia sueca. Por su parte, Londres fue quien en 1998 impidió la comparecencia de un presunto delincuente, Augusto Pinochet, ante la Justicia, y en 2012 es Londres quien intenta por todos los medios que otro presunto delincuente, Julian Assange, comparezca ante la Justicia. La diferente posición de Baltasar Garzón es comprensible y consecuente con su nueva función, la de Londres no tanto.

Al margen de otras cuestiones derivadas de la complejidad de la situación generada por los dos casos comentados, la preocupación común que surge, con independencia de esos elementos tan diferentes entre uno y otro,  es el intento de hacer prevalecer y anteponer al personaje sobre la persona y  las consecuencias sobre los hechos. Pero también comprobar cómo el argumento principal en ambos procesos pasa por un cuestionamiento de la Justicia desde dentro de las instituciones, dejándola en evidencia como uno de los ámbitos más desiguales a la hora de resolver los problemas que afectan a los ciudadanos, y mostrando cómo ricos y poderosos siempre juegan con ventaja ante la igualdad de la ley.

Los motivos utilizados para negar la extradición de Pinochet se basaron, fundamentalmente, en el personaje, en esa condición de “expresidente” y de senador vitalicio y, por supuesto, en todas las relaciones que como tal había establecido con gobiernos y personas de ideología similar, de ahí las peticiones de liberación de George Walter Bush y de Margaret Thatcher, entre otras, a pesar de que el juez Howard Riddle había autorizado la extradición. Y las razones para negar la extradición de Assange a Suecia de nuevo surgen alrededor del personaje, de su implicación con la libertad de expresión y en la defensa de los Derechos Humanos a través de la revelación de documentos que ponen en entredicho las actuaciones de muchos Gobiernos, principalmente el estadounidense, de ahí que también hayan surgido en su defensa múltiples personajes con los que ha mantenido una relación.

La estrategia funciona, y el resultado es una especie de escisión del individuo: Se muestra una trayectoria vital en la que los presuntos crímenes se han sucedido de nuevas circunstancias, y luego se presenta esa evolución como demostración de la incompatibilidad de una conducta con otra, o como si determinadas acciones pudieran ocultar o borrar otras. De esta manera muchos veían en Pinochet al anciano “enfermo” y en un papel secundario dentro de la política, sin que su memoria pudiera superar el límite establecido por su ideología para reconocerlo como ese presunto y atroz criminal. Es algo similar a lo que ocurre con Julian Assange, que es presentado como el activista que ha tenido el valor de poner en evidencia a Estados Unidos y a muchos de sus aliados mostrando las palabras sucias con las que pretenden limpiar su mundo de obstáculos, y su memoria tampoco supera la ideología para entender que su implicación y compromiso con la libertad de expresión y contra la sucia guerra no es incompatible con una posible conducta delictiva por agresión sexual.

El caso de Pinochet se cerró mal por impedir su comparecencia ante la Justicia, pues es esta la que debe investigar y establecer la verdad de lo ocurrido y, de este modo, desvelar a la persona que oculta el personaje, o al menos algunas de sus conductas. Quienes liberaron a Pinochet condenaron a la Justicia, no sólo a los códigos y normas que hablan de justicia universal, de la imprescriptibilidad de los delitos contra la humanidad, de la legitimidad de cualquier Estado para intervenir… condenaron la confianza en el ideal de Justicia defendido por la humanidad y los valores que de él se derivan. Y el caso de Assange se cerrará mal si se da a entender que la forma de establecer justicia es evitar la comparecencia ante la justicia de un país con un sistema de garantías judiciales como es Suecia. Y no sólo se cerrará mal para él y lo que él defiende con sus acciones, sino que lo hará por atacar una vez más al ideal de justicia que todos perseguimos.

Julian Assange no va a ser juzgado en Suecia por Wikileaks, sino por delitos de agresión sexual. No dudo de que hay muchos países y dirigentes con gran interés en que sea encarcelado y que quieran aprovechar ese procesamiento para ir más lejos, pero eso no debe impedir la acción de la Justicia y que las posibles víctimas queden sin ser reparadas por el daño sufrido. La forma de resolver la situación precisamente es actuar con la transparencia y claridad que Julian Assange exige y reivindica, circunstancias que se garantizan en un sistema democrático como el sueco. No creo que Assange pueda exigir condiciones para comparecer, como ha apuntado Baltasar Garzón, al igual que no puede hacerlo ningún ciudadano cuando es denunciado y tiene que acudir a un Juzgado o Tribunal. Si hay algo que no está bien deberá ser puesto de manifiesto con la denuncia oportuna, y si se teme que la denuncia por agresiones sexuales conduzca después a una extradición a EE.UU., será entonces cuando haya que poner en marcha la defensa sobre esa situación, no antes. Plantear dudas sobre la justicia sueca es el mismo argumento que hicieron los defensores de Pinochet sobre la justicia española para negar su extradición, y al final es defender el argumento de la "caza de brujas", sólo que cada uno tiene sus brujas a las que cazar.

Debemos procurar una justicia más democrática en la que los privilegios, el poder y el dinero no actúen como falsos testigos a favor de quienes cuentan con su alianza, y en la que la palabra de determinadas personas no sea más valiosa que la de otras. Y eso exige un mayor compromiso con la Justicia, no su cuestionamiento sistemático para beneficiarse de una duda que acabará con la credibilidad y la confianza en el sistema.

Mientras

CRISIS WHAT CRISISTodo sucede mientras ocurren otras cosas y, sin embargo, parece que sólo pasa aquello que nos afecta de manera directa, incluso lo que sabemos que se produce a través de noticias que nos muestran distintos acontecimientos que transcurren al mismo tiempo que nuestra vida, cuando alcanzan nuestra conciencia lo hacen como parte del pasado, y da la sensación de que no nos afectan por lejanos o pretéritos.

La crisis ha llegado en el momento crítico que supone la desafección ciudadana de la política y la desconfianza en los políticos, no es cierto que esa distancia entre la política y la sociedad sea una consecuencia de la crisis, todo lo contrario, ha sido uno de los motivos para que esta pudiera fraguarse. Si recordamos las encuestas sobre el nivel de conocimiento social de los políticos y la valoración de su gestión, los resultados anteriores a la hecatombe económica no son muy distintos a los actuales: conocimiento escaso y gestión no aprobada, lo único que cambia en el ranking es el orden de las carteras y de los porta-carteras ministeriales.

Hace tiempo que los políticos se dieron cuenta de que el poder imperecedero estaba en la economía, y que la representación democrática terminaba siendo arrastrada por las ventiscas que levanta la voz del pueblo cada cuatro años. Por eso jugaron a ser parte de ese poder y a acercarse a grupos de interés que quedaban aún más lejos de los barrios ciudadanos, que ya hacía tiempo habían abandonado. Y cuando quienes vivían en esas zonas de lujo se dieron cuenta de la situación y del alejamiento de la política respecto al pueblo, entonces, y sólo entonces, tiraron del hilo de la crisis-trampa para atrapar a la política en una jaula y a los ciudadanos en otra.

Y no ha sido difícil, los políticos se encontraban solos, discutiendo entre ellos y jugando al “y tú más”, al “yo primero” o al “te vas a enterar”, mientras el pueblo estaba abandonado a su mala suerte.

Pero lo más grave no es la situación descrita, ni que pasen cosas contrapuestas de manera simultánea. Lo grave es que todo está ocurriendo como si no pasara nada, o como si lo que acontece no tuviera más remedio que ser así. Ahí es donde se encuentra la evidencia de que se trata de una crisis programada que ha necesitado la desactivación previa  de la crítica social, para poder llevarse el botín del Estado de Bienestar que con tanto trabajo y esfuerzo habíamos conseguido.

Nos han hecho creer que no nos merecemos la sanidad que tenemos, ni la educación que necesitamos, tampoco las ayudas a quien no tiene trabajo, ni a la dependencia… Nos han hecho pensar que es lo mismo ocho que ochenta y que donde antes había siete médicos ahora basta con uno, que donde trabajaban cinco profesores ahora no hace falta ninguno, que la Administración no puede pagarle a los funcionarios, pero sí puede hacerlo a empresas privadas que dan un peor servicio y tienen como prioridad el beneficio económico…

Pero no pasa nada… para lo que podía haber pasado, no pasa nada. La conciencia atenazada siempre piensa que las cosas pueden ser peor.

Y mientras ocurre todo lo demás…

Elvis

ELVIS-1Lo recuerdo como si hubiera ocurrido hace 35 años. Yo era un niño, ahora dicen que fue un 16 de agosto, pero para mí tan sólo era un día más de vacaciones. Mis padres habían comprado la primera  televisión en color, una Vanguard sistema PAL que pusimos en la misma esquina donde la vieja Telefunken en blanco y negro tanto nos arrinconó. Era el Telediario de las tres de la tarde (todavía no existían las 15’00 horas), un presentador con voz profunda y semblante serio dijo: “Elvis Presley ha muerto”. Para mí quien murió fue “Kid Galahad”, que era como se llamaba en una de sus películas, quizás la que más me hubiera gustado protagonizar. Yo tenía varios discos de  Elvis-Kid Galahad que escuchaba a diario, pero ese día no fui capaz de hacerlo, y mientras las imágenes de Elvis en blanco y negro se sucedían en el nuevo televisor en color, desoyendo la voz de mi abuela me levanté y salí a la calle bajo un sol que sólo podía ser de injusticia.  ELVIS-2

No sé si fue el sudor o una lágrima, pero mis mejillas se humedecieron conforme  una triste sensación fue deteniendo mis pasos a la sombra de la soledad, la misma que ahora, sin saber muy bien por qué, como ocurrió en aquel verano del 77siento  cuando escucho “Love me tender” y escribo estás letras.