50 sombras de Brey

SOMBRAS BREY
Si hay algo que no falta alrededor de Mariano Rajoy Brey son las sombras. Quizás acostumbrado al clima de su Galicia natal y a esas nubes enraizadas en sus cielos, ha echado de menos caminar junto a su sombra a lo largo de su vida, y ahora con frecuencia busca habitar la sombra en lugar de la luz de las cosas claras y directas. Hay sombras en su gestión, sombras en la comunicación, sombras en sus silencios y ausencias, sombras en las promesas, sombras en sus dudas, sombras en la confianza… Y el resultado de todo ello es sombrío. Es cierto que la sombra no es oscuridad, pero se aproxima más a ella que al resplandor de la verdad.

Nos han dicho tantas veces que vivimos en un túnel y que la luz que se observa al fondo es la salida, cuando en verdad sólo era una estación de servicio de Repsol, que han conseguido que cada día amanezca antes la sombra que el sol. La sociedad se ha convertido en una especie de sociedad durmiente a la espera de un apuesto príncipe o de un empresario bien puesto que nos rescate de nuestro letargo con un beso traidor. Así han hecho de la esperanza destino, y de la salida la puerta de entrada a la sala de espera. 

Nada de lo que se presenta al final será diferente a lo que ya tenemos en cuanto a las condiciones de vida y convivencia. No habrá mejores contratos laborales, ni la sanidad privatizada volverá a ser pública, ni regresarán las ayudas a la dependencia, ni aumentarán los recursos para promocionar la igualdad y ayudar a las mujeres maltratadas. Tampoco se pondrán en marcha programas dirigidos a los hombres en estas materias, ni desaparecerán las tasas judiciales, lo mismo que no habrá una educación para la ciudadanía ni respetuosa con las diferencias… Nada de eso es coyuntural, todo forma parte de la sombra que ya se ha instalado y en la cual viviremos. La única diferencia que se plantea es disminuir el número de personas desempleadas, algo fundamental, por supuesto, pero se hará a costa de la precariedad y de la sumisión que genera la amenaza y la culpa: “o esto o la nada”. Será la gran mentira que ilumine la “sombra eterna”.

Un panorama demasiado oscuro para que no se aprecie en él la larga sombra del ciprés que se eleva en la puerta del camposanto donde enterraron, a escondidas y después de matarlo, al Estado del Bienestar. Un Estado que molesta a quien entiende que la convivencia debe ser una cuestión de mérito, no de justicia, y que la solidaridad se basa en la compasión, no en los derechos.

El debate sobre la salida de la crisis, de cuándo saldremos de ella, del lugar al que nos conducirá, de cómo lo conseguiremos… es importante, pero lo más trascendente es “con quien lo haremos”. La respuesta a esta cuestión es clara y rotunda: la salida a la crisis ha de hacerse con la participación de la sociedad, pues es la única forma de superar la “crisis de la vivencia”, ese estado emocional que ha atenazado a la sociedad a través del miedo para que quien lo genera se presente como el único capaz de dominarlo.

Y la participación de la sociedad, siempre clave y necesaria, ahora es más importante que nunca, puesto que sólo desde lo común se podrá dar respuesta a todo, aunque en un primer momento la respuesta sea “no hay respuesta”, pero la habrá cuando tras las prioridades se puedan abordar el resto de los problemas. Todo el mundo está dispuesto a ceder por el bien común, como la propia crisis está demostrando, pero será difícil ceder en lo esencial para que unos pocos puedan acceder a lo superficial y al lujo.

La injusticia siempre es injusticia, no basta contar con una teórica aceptación o contrato en el que se acepte vivir en esas condiciones que no son de justicia. La voluntad viciada, máxime si nace en un engaño manifiesto, no legitima a nadie ni a ninguna mayoría para hacer de espaldas al resto lo que desde esa parte se considere, más bien todo lo contrario. La falacia de una mayoría es más falacia, no menos. 

Mariano Rajoy Brey no puede jugar, como lo hace Christian Grey "con sus sombras" a que el resultado de las elecciones sea una especie de contrato por el que la sociedad española le autoriza a desarrollar políticas que ocasionan dolor y sufrimiento a una gran parte de esa sociedad. La democracia es transparencia, luz y taquígrafos, para que la ciudadanía pueda saber y decidir en consecuencia, no juegos de alcoba ni bailes de salón.

Ni “50 sombras de Grey” para ocultar el sometimiento, ni “50 sombras de Brey” para atenazar a la sociedad.

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10 thoughts on “50 sombras de Brey

  1. Y como materialización de sus siniestras sombras tenemos las decisiones de la comunidad madrileña, gobernada tan funestamente, de eliminar impuestos al magnate de los casinos, al tiempo que se recorta en sanidad. Se le conceden privilegios a un empresario de negocios más que oscuros (esto es algo más que sombras) al tiempo que se cercena el derecho a la salud de la ciudadanía. Y esto es legal, nunca pagarán por semejante delito!

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  2. Buena analogía entre Brey y Grey. Hágase la luz, en política como en las relaciones personales. En la penumbra, por sugerente que parezca, sólo hay mentiras y dolor.

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  3. Rajoy no es un líder natural, como no lo son la mayoría de los candidatos políticos, pero en su caso se agrava por llevar las relaciones públicas del contrato social al terreno privado de la compra-venta. Al fin y al cabo es su oficio, pero incluso como registrador está siendo parcial. Sus sombras, el fondo donde se asienta, pueden percibirse claramente por omisión de lo que la forma, sus maneras, expresa. Hay que reenfocar, el papel de amo dominante no parece lo suyo.

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  4. Es un mediocre, por todos los sitios que ha pasado en la política nunca se ha sabido lo que ha hecho, solo se supo cuando dijo el pedazo de hijo de p..”lo de los hilillos del prestige” entonces supinos que la rajoy estaba en ese puesto, siempre ha pasado de puntillas. Es un pobre desgraciado, mala persona, mentiroso, cobarde, miedoso, feo, tiene pinta de paleto, pero lo más de lo más. es que es maricón, ojo, que a mi los maricones nunca me han caído mal pero esta tipeja que teneis por presidenta de españa, me da asco.

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  5. No seré yo quien defienda a Mariano Rajoy, pero indudablemente existen mejores maneras de rebatir las ideas o los argumentos que la descalificación personal basada en el físico, o en la condición sexual de alguien por ejemplo. Me parece igual de lamentable que cuando se nos tilda a las mujeres de “putas”, “locas”, “marimachos”, “brujas”, o directamente, “de hombres”; sólo por expresar nuestras ideas o un modo diferente de ser -esto es, distinto del tradicional-.
    Por ello felicito al autor del blog por su forma de “criticar al Gobierno”, pero me parece patético el anterior comentario, me parece que todo tipo de descalificaciones, insultos o vejaciones califican a quien las emite; existen mejores formas de “criticar”.
    Para seguir ahondando en la crítica, les animo a leer el último post de Nuria Varela:
    Salud.
    http://nuriavarela.com/pongamos-que-hablo-de-ti-o-de-mi/

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  6. Bueno, a todo el mundo no creo, en mi caso no creí que el PP fuera a “hacerlo mejor”; nunca se me ocurriría pensarlo. ¿Mejor para quien? Indudablemente en este país hay gente que lo está pasando muy bien, para los/las que la “crisis” es un “chiste”. Tradicionalmente, la derecha, el Opus Dei y demás familia, ¿han ayudado alguna vez a la clase trabajadora? ¿y a la liberación de las mujeres como conjunto? ¿y a “los pobres” que como ya sabemos por aquí son en un 80% MUJERES?
    Pero, ¿y la izquierda? ¿el PSOE? ¿qué podemos decir? En mi opinión, el anterior gobierno era “un poco” mejor, sin duda, para esas clases desfavorecidas. Ahora los favorecidos están mucho mejor, a ellos (y a algunas privilegiadas también, como la que dijo “que se jodan!”) a ésos la “crisis” se las trae al pairo; una “diversión” más… Como para los romanos, el “circo”…
    Dudo mucho que ningún partido hoy,ni mucho menos ninguna “individualidad”, sea capaz de acometer las reformas que se precisan para “vivir de otra manera más digna y más justa”, en realidad “cambios radicales” muy pocos son quienes los quieren; y ésos/as no suelen estar “favorecidos”.

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