Mujeres asesinas

MUJERES ASESINAS
Últimamente hay hombres que se afanan en presentar la violencia que ejercen las mujeres como si se tratase de una novedad, como si al hablar de violencia de género no se reconociera que hay mujeres que también utilizan la violencia, y que pueden hacerlo con resultados dramáticos. Por ello ante cada “presunto homicidio” de una mujer por su pareja (estos homicidios siempre son presuntos), en lugar de condenar lo ocurrido o mostrar su rechazo, se dedican a recopilar “homicidios seguros” (en estos homicidios nunca hay dudas) de mujeres que matan a hijos, parejas, vecinos… como si descubrieran una situación que para nada es nueva.

Olvidan que hemos crecido en un mundo bañado por una cultura en la que la maldad de las mujeres siempre empujaba las mareas que traían y llevaban los acontecimientos hasta la orilla de la realidad. No hacía falta hablar de la violencia que las mujeres causaban porque esta formaba parte de la maldad consustancial a su condición de mujer.

Nuestra educación ha partido del mito de Eva perversa y la mitológica Pandora, capaces de labrar el destino de la humanidad sobre su ambición, y ha continuado con otros ejemplos mucho más cercanos en la historia y parecidos a lo que ocurre en la actualidad. Desde pequeños nos han transmitido relatos como el de Dalila que seduce y lleva a la muerte a Sansón, el de la bella Salomé que no pide otra recompensa a Herodes Antipas que la cabeza de Juan el Bautista, o el de la atractiva Judith, capaz de llevar a la embriaguez física y emocional al general babilónico Holofernes y de hacerle perder la cabeza, también emocional y físicamente… 

Podríamos continuar sin temor a perdernos. En el imperio de la maldad de las mujeres tampoco se pone nunca la luz de la crítica social, ellas siempre aparecen como las estrellas invitadas capaces de expresarla en cualquier circunstancia y ocasión hasta su grado más extremo. Estas referencias son las que han hecho que haya habido una visión común a la hora de considerar a las mujeres en cada momento histórico, y que en ella no hayan faltado las acusaciones generalizadas hacia ellas como brujas, envenenadoras, vampiresas, parricidas, “viudas negras” o “ángeles de la muerte”. 

Sin embargo, esa misma cultura no ha transmitido la idea del hombre como un ser perverso y ambicioso, como una persona capaz de utilizar la violencia con esa carga de intencionalidad, premeditación y alevosía que busca circunstancias especialmente vulnerables para vencer acabar con la vida de la otra persona. Es cierto que hay múltiples episodios de hombres violentos, de reyes de gran crueldad o de militares insaciables en sus conquistas, pero la mayoría de ellos están relacionados con otras circunstancias de poder o grandes empresas para la sociedad donde la posición de cada hombre se diluye. Y cuando no es así, cada caso es el ejemplo paradigmático que demuestra que se trata de una excepción, de un error o de una alteración del orden. Y por supuesto, no hay una referencia histórica ni un sentimiento en la cultura que presente a los hombres como maltratadores, homicidas de sus parejas ni violadores, aunque si cada episodio fuera un adoquín se podría haber pavimentado cualquiera de la principales vías del Imperio Romano. Parece que la violencia contra las mujeres en las relaciones de pareja empezó con la Ley Integral.

Cualquier joven al llegar a la adolescencia tiene una idea clara de lo malas que pueden ser las mujeres y de lo valientes que llegan a ser los hombres. Y cualquier persona se puede dar un paseo por la historia del arte para ver reflejados los grandes episodios de la violencia de las mujeres, mientras que difícilmente encontrará alguno relacionado con la violencia de género.

La situación es clara, a pesar de que la violencia ha venido protagonizada históricamente por los hombres, y de que hay una violencia estructural y normalizada que se dirige de hombres a mujeres, hasta el punto de que, incluso, durante años ha sido recogida como una figura específica de nuestro Código Penal (el uxoricidio), para atenuar las penas al marido que mataba a su mujer, la imagen de perversidad y de maldad se ha colocado en la violencia que ejercen las mujeres. Esto hace que la referencia cultural no la justifique ni minimice, sino que, al contrario, la amplifique.

Por eso no es casualidad que ahora, en pleno siglo XXI, cuando la sociedad empieza a identificar y reconocer esas circunstancias específicas de la violencia que ejercen los hombres contra las mujeres amparándose en la complicidad de la relación de pareja o de las justificaciones sociales, muchos hombres y algunas mujeres salten como locos ante cualquier homicidio que comete una mujer, por ejemplo, el que llevó a cabo hace unos días una madre que mató a sus dos hijos en Barcelona (7-4-13), o el último caso de una chica de 17 años de Jaén (11-4-13) que ha ocultado su embarazo y tras dar a luz el recién nacido ha sido encontrado muerto. En cambio, esos mismos hombres y mujeres se unen al silencio histórico que ha secuestrado la crítica social frente a la violencia que han sufrido las mujeres a lo largo de la historia en forma de desigualdad, de discriminación y de agresiones y homicidios de todo tipo.

Las mujeres también asesinan, nadie dice que no lo hagan, y las mujeres también pueden ser muy crueles, nadie dice que no lo sean. Lo que la violencia de género plantea no es el uso exclusivo de la violencia por los hombres, ni que en las relaciones de pareja sólo sean estos los que la ejercen; la libertad da para mucho, también para que lo hagan las mujeres. 

Lo que la violencia de género plantea es la existencia de una serie de factores estructurales levantados por la cultura patriarcal (androcéntrica, machista, de la desigualdad… como queremos llamarla), que permiten que sea el hombre quien imponga las referencias dentro de una relación de pareja y que, luego, para mantener el orden que considera adecuado pueda llegar hasta la violencia como parte de esa normalidad. Y más tarde, cuando el hombre es denunciado, esas mismas circunstancias que facilitan la conducta violenta, son las que hablan de denuncias falsas, minimizan lo ocurrido, insinúan que “algo habrá hecho ella”… y llegan, incluso, a justificar el homicidio de la mujer con argumentos como los celos, el alcohol, las drogas, el crimen pasional, o los trastornos psicológicos. 

Curiosamente, ¡oh casualidad!, no existe esa misma respuesta ni reacción ante la violencia que pueda llevar a cabo una mujer. Nadie dice eso de “mi mujer me pega lo normal”, ni comentan lo de “algo habrá hecho él”, ni mucho menos hablan de denuncias falsas sin un hombre acude a un Juzgado, tampoco hablan de alcohol, drogas o trastornos mentales… Y no lo hacen porque las “mujeres son malas y perversas”, mientras que los hombres son directos y van de frente, incluso con la violencia por delante.

Estos hombres tan machos y machistas que se dedican a recordar los homicidios que comenten las mujeres, hacen ahora justo lo mismo que han hecho otros hombres a lo largo de la historia, algunos desde antes de La Biblia, intentar demostrar lo malas que son las mujeres para quedar ellos como buenos y justificar su violencia como una defensa. Y debemos agradecer sus esfuerzos, porque cada vez quedan más en evidencia y ponen de manifiesto la realidad de la violencia de género, y la necesidad de abordarla como una violencia diferente al resto de las violencias interpersonales en cuanto a sus motivaciones, objetivos y circunstancias.

Advertisements

70 thoughts on “Mujeres asesinas

  1. Según algunos hembristas su educación ha partido de la mitología que, a su vez, partió del mito de Cronos. Quizá por ello no crean que el hombre merezca papel más destacado que el de paganini alienado frente a la custodia siempre materna. Con toda seguridad los devoraría. Se confirma con Herodes. Quizá por ello consideren al hombre como violador en potencia a punto de acto, teniendo presente el intento de Apolo con Casandra. Aunque su educación no debe de haber incluido el arte pues señalan con empaque digno de mejor encomio que la violación no está reflejada en él cuando sólo del caso de Lucrecia hay para parar un tren. Quizá, además, se hayan dejado influenciar por la mitología de los países escandinavos, muy adelantados en esto de la igualdad, y reconozca en cada hombre un timador implacable a imagen y semejanza de Loki.Y así puede seguirse at aeternum.

    Like

  2. los errores de bulto que comete usted en su articulo es que no se puede legislar en el pasado lo que pasaba antes es una cosa y lo que pasa ahora es otra,la españa que yo conozco no es patriarcal,si no matriarcal. tanto la livg como sus modificaciones penalizan mas al hombre que a la mujer y no existe la posibilidad de que un honbre denuncie a una mujer por violencia de genero,ni una mujer a otra ni un hombre a otro,en cuanto a que hay gente que intenta dar publicidad a los delitos cometidos por mujeres,recuerde la campaña que se hace desde medios como el suyo repitiendo tanto las noticias que parece que todos los dias mueren dos o tres mujeres

    Like

  3. Cualquier joven, al llegar a la adolescencia, tiene una idea clara de lo simples, violentos e insensibles que pueden llegar a ser los hombres y lo empáticas, constantes, responsables y sensibles que son las mujeres. Cualquier chico ha sido adoctrinado (además de en otras cosas de suma importancia, como que las mujeres son mejores estudiantes que él, lo cual produce un efecto Pigmalión) que es de cobardes pegar a las mujeres y, en cambio, también lo es dejarse pegar por otro chico en lugar de serlo pegarle. Y cualquier persona se puede dar un paseo por los inputs culturales actuales (la historia del arte es uno de ellos aun de escasa influencia. Otros son las soflamas vomitadas y puestas en circulación por el ministerio de desigualdad) para ver bajo lupa los grandes y pequeños episodios de violencia de los hombres, mientras que difícilmente encontrará alguno relacionado con la violencia que sufre el hombre por serlo.

    Like

  4. La situación es clara. La violencia física ha sido protagonizada históricamente por los hombres por motivos fisiológicos y la pública por la separación en los ámbitos de actividad. Ejerciéndola muchas veces en beneficio de la comunidad, que a veces se lo exigía jurídicamente, la mayoría de las veces contra “congéneres” y obligados por los diversos códigos de honor especialmente en la defensa de ellas (recuérdese el agravante de desprecio de sexo en algunos delitos donde la víctima era mujer durante el franquismo). Hay una violencia estructural, normalizada e institucionalizada que se dirige de mujeres a hombres hasta el punto de que en este mismo momento es recogida una figura específica de nuestro código penal (la violencia de género. Pretenden el “feminicidio”) con el fin de agravar las penas al marido que maltrata a la mujer. Y con un código penal de autor estamos en la práctica. Los motivos aducidos hacen referencia a las supuestas implicaciones diferenciales que para la salud de la mujer se derivan como consecuencia del hábitat social, como, análogamente, las distintas implicaciones para la salud del varón debido al diferenciado quebranto de su honor, se argüían para justificar la tipificación de uxoricidio. La conclusión es igualmente clara. Los postmachistas verdaderos se encuentran entre aquéllos que día sí y noche también anatemizan con el término a quienes están realmente por la igualdad.

    Like

  5. Estos hombres tan machos y neosexistas hembristas que se dedican a glosar los homicidios que cometen los hombres hacen ahora justo lo mismo que han hecho otros hombres a lo largo de la historia, algunos desde antes de La Biblia, intentar demostrar lo malos que son los demás hombres para quedar ellos como buenos caballeros y ganarse la caricia en el lomo de las damas, justificando la violencia ejercida por éstas aprovechando sus prebendas como un contrapeso, amén de pingues beneficios crematísticos en algunos casos. Y deberíamos agradecer sus esfuerzos por muchas razones. Entre ellas, primero, por aportarnos, como se ve, el andamiaje argumental más demoledor contra la ideología y la violencia de género, precisamente al poner de manifiesto que éste puede serlo para otras violencias interpersonales en cuanto a sus motivaciones, objetivos y circunstancias. Segundo, por confirmarnos que cabalgamos ladrando. Tercero, por hacer el ridículo entreteniéndonos.

    Like

  6. Es que en este periódico siempre se la cogen con papel de fumar. Para ejemplo el titular de esta noticia que pueden ver en la sección catalana:
    “Los inexplicables crímenes de Rina
    La vecina del Carmel ahogó a sus dos hijos, de 11 y 9 años, en la bañera de su casa.”
    ———
    Si hubiera sido un hombre el asesino no habría que buscar excusa alguna, como dice el “hembrista” de este blog.

    Like

  7. La figura masculina en el tópico de género es ‘el proveedor’, no puede ponerse en duda porque es a quien se confiere el poder para que pueda cumplir su papel protector ante lo externo. La mujer es la ‘amante-madre- administradora’ siempre un plano subordinado, en lo interno. A un hombre se le perdona casi todo por esa misma subordinación. A las mujeres se las censura cuando se salen de ese rol asignado. Ese orden universal de género es mantenido por las mujeres, que son las guardadoras de la cultura. Bien complejo que es el asunto.

    Like

  8. Los únicos tópicos de género operativos hoy en día son los nuevos mantras hembristas y los que el feminismo no ha querido jubilar. A un hombre no se le pasa una por eso mismo. Las mujeres han ganado protagonismo en lo externo sin perderlo en lo interno. Quieren seguir siendo las guardadoras de la cultura. El único rol asignado al hombre es el de paganini acrítico de la maternidad, deseante cortejador atento y muñeco de pim pam pum.¡Despierte hombre¡

    Like

  9. Los únicos tópicos de género operativos hoy en día son los nuevos mantras hembristas y los que el feminismo no ha querido jubilar. A un hombre no se le pasa una por eso mismo. Las mujeres han ganado protagonismo en lo externo sin perderlo en lo interno. Quieren seguir siendo las guardadoras de la cultura. El único rol asignado al hombre es el de paganini acrítico de la maternidad, deseante cortejador atento y muñeco de pim pam pum.¡Despierte hombre¡

    Like

  10. El autor de este articulo primero destaca que las mujeres también pueden ser violentas y al final reprocha a quienes tambien se encargan de recordar lo mismo como “machistas” ansiosos por justificar la violencia contra las mujeres. ¿Pero qué clase de razonamiento es este?
    Si hay personas que están subrayando la violencia femenina en estos momentos no es en absoluto para justificar ninguna clase de violencia masculina, sino para evidenciar que la idea de la mujer naturalmente no agresiva es un mito moderno, absolutamente al margen de las evidencias.
    Si alguien está interesado realmente en conocer los DATOS, le recomiendo el trabajo de la psicóloga especializada en violencia doméstica Nicola Graham-Kevan.

    Like

  11. Se recopilan noticias de mujeres asesinas PARA COMPENSAR EL SILENCIO que la TV hace para afianzar la idea de “HOMBRE MALO vs. MUJER BUENÍSIMA”.
    La persecución de la LIVG hacia el varón, y la discriminación de las mujeres que no ponen denuncias a la hora de conseguir todo tipo de ventajas, tiene que acabar algún día ¿cuándo será?

    Like

  12. No esperaba leer tantos comentarios críticos con el autor de este artículo. A mi no me parece que disculpe crímenes ni de hombres ni de mujeres. Entiendo que de lo que se habla es de claves culturales. La violencia de los hombres es, naturalmente, violencia pero a través de la historia no se ha entendido como maldad propia de los hombres sino como deber, circunstancia, casualidad, impulso de origen externo a su natural integro, de bondad, nobleza y honorabilidad. Mientras que en las mujeres aflora su natural perverso y violento cuando comete un crimen, es decir, es entonces cuando se muestra su verdadera naturaleza. La bondad es, contrariamente a lo que ocurre con los hombres, una excepción, aunque se muestre continuada. Me ha parecido muy interesante.

    Like

  13. Yo entiendo que el artículo hace referencia a la historia, que se repite, algo parecido está ocurriendo ahora en la sociedad, otra “caza de brujas” nos acecha: la mujer es la culpable del SAP, la mujer pone denuncias falsas, la violencia de género no existe, sólo es un invento para sacar pasta… y me ha parecido interesantísima la reflexión ¿es verdad que la historia se está repitiendo en contra de la mujer? creo que sí, miedo me da.

    Like

  14. “Adorables” machistas (en el sentido de un post de este mismo blog), y heroínas todas, aquí dejo un video terrorífico que acabo de ver y que, seguro hará las delicias de más de uno/a de esos/as adorables machistas (con independencia del sexo biológico), ahí va “la joya”:



    Si les interesa saber qué opino al respecto me remito al blog de Nuria Varela, que el “la fuente” de la que lo extraje:
    http://nuriavarela.com/a-proposito-de-las-mujeres-felpudo-de-el-pais/#comment-1094
    Y aquí, va mi propia opinión al respecto:
    “Interesante vidéo”… ¡Terrorífico! Al parecer, la solución a todo, como casi siempre, el “que la mujer se calle la boca y que el hombre/marido ejerza el poder”. Sin palabras… Me recuerda a una mujer que más de diez años atrás conocí en Ciguñuela (un pequeño pueblo de Valladolid, cerca de Tordesillas); al parecer, según ella misma insistía, los denominados “libros de autoayuda” la habían “ayudado” mucho a “sobrellevar felizmente” su desgraciado matrimonio (cuando estaba embarazada de su 2º hijo, y el mayor tenía sólo unos 3 ó 4 años, se armó de valor y se presentó de esa guisa (con una barriga de 6 meses) en la puerta de la casa de la amante de su marido, una vez este último había “terminado la faena” y había abandonado el lugar, cuando la amante abrió la puerta le planteó la situación. Al parecer ganó su primera batalla, “la amante dejó al marido” (al parecer aquélla se llevó, a su vez, una terrible sorpresa). En esa época nuestra “heroína: surrended wife” contaba con 26 años de edad; su “excelente” y nada fuera de lo común marido, algunos más, como suele ser habitual. Sin embargo, cuando a mí me contaba estas “anécdotas” como si de triunfos se tratase, cuando, a mi vez, tuve la “suerte” de ser su temporal “hija política”, ella ya tenía unos 42 años. Aparentaba ser feliz, pero era fácil advertir una cierta amargura que destilaba a través de “ciertos” comentarios cargados de ironía; algunos de esos comentarios me hicieron replantearme muchas cosas (entre ellas que tal vez debía alejarme cuanto antes de esa familia, pues no me seducía en absoluto la idea de ser un día como ella). Resignada a las continuas infidelidades de su marido; un día, durante una de las “comidas familiares” comentó, delante de sus hijos, su marido y de mi misma, algo más o menos así: “Para mi marido, las demás son como “ermitas” por las que va de paso, mientras yo soy la catedral; él siempre vuelve a mi”.
    Obviamente, el matrimonio es un muy mal “negocio” para la libertad y la salud mental/vital de las mujeres.
    Sólo me queda decir, GRACIAS, a todos los hombres y mujeres que, como Nuria Varela o el propio autor de este blog, están “siempre al pie del cañón”. Apoyando una causa justa que redunda en el bien de la HUMANIDAD en su conjunto.

    Like

  15. tarde pero leí el artículo que me parece analiza perfectamente la relación de exclavitud histórica que ha relegado siempre a la mujer frente al dominio del hombre. Los crímenes de la mujer han sido históricamente producto de la supervivencia o la defensa (del hombre y la sociedad), mientras que los del hombre, desde el dominio y la absoluta autoridad (la “normalidad”). Ese tipo de relación no se cambia en años ni en siglos y por supuesto aún no se ha cambiado y pasará mucho tiempo hasta que realmente el hombre destierre totalmente ese convencimiento tan enraizado de dominio frente a la mujer y esta deje de sentirse incapaz de ejercer su libertad abiertamente sin echar mano de subterfugios que en muchos casos la han llevado a la paranoia y al crimen.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s