El posmachismo (II) y su burda manipulación

Como una imagen vale más que mil palabras, voy a poner 22, que si las cuentas no me fallan valdrán más que veintidós mil palabras.

TUIT-HOMBRES-VD

Todo empezó con un tuit recibido ayer por la mañana en el que desde fuentes posmachistas  me indicaban un enlace para que conociera los “hombres y los niños asesinados por mujeres en 2013”.(http://www.prensaldia.com/2013/03/20/asesinatos-de-ninos-y-hombres-cometidos-por-mujeres-en-2013/Toda una consideración para seguir utilizando el argumento que tanto les gusta, y que hace referencia a que quienes trabajamos por la Igualdad sólo nos preocupan los homicidios de mujeres cometidos por los hombres con quienes comparten una relación. Da igual que hayamos explicado una y mil veces que no es así, incluso escribiendo algún post (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html), y que hayamos insistido en que la violencia no es patrimonio de los hombres, no hay manera. La idea es confundir y generar rechazos diciendo que lo que se pretende desde la Igualdad es atacar a los hombres y a todo lo que los rodee.

Y aunque la explicación para contrarrestar esa idea es sencilla,  sólo basta repetir que todas las violencias son reprobables, que las mujeres también recurren a la violencia, que lo que intentamos es cambiar las referencias de la cultura de la desigualdad que minimiza, justifica y normaliza la violencia contra las mujeres, que el hecho de trabajar en este ámbito no significa que no nos importen los problemas en otros contextos, lo mismo que al cardiólogo le preocupan las muertes por hemorragia cerebral aunque desde su trabajo no actúe sobre las causas que las evitan… Bien, pues a pesar de que la explicación podría ir en esa línea, me puse a leer la información que tan atentamente me enviaron.

Y que quieren que les diga, no me sorprendió. Y no me sorprendió porque se trataba de un ejemplo más de la burda manipulación con la que alimentan la beligerancia, agresividad y violencia que muchos ejercen a partir de esas referencias. Y luego son ellos  y ellas quienes dicen que las mujeres mienten y que ponen denuncias falsas.

Veamos las imágenes de las noticias que el posmachismo utiliza para justificar sus datos y, a partir de ellos, construir su argumentación.

PRENSALDIA-26-5-13

La información es clara “Asesinatos de niños y hombres por mujeres en 2013”. La primera parte hace referencia a los niños (imagino que se referirá a “niños y niñas”, no creo que no consideren a las niñas)

MENORES-1

Son seis noticias que llevarían a la conclusión de que en lo que va de año 6 niños han sido asesinados por sus madres. Sin embargo, la realidad que recoge su propia información es muy diferente. Dos casos ocurrieron en 2009, otros dos en 2011, y sólo uno en 2013, el cual es repetido dos veces y, curiosamente, la noticia hace referencia a la detención del padre y de la madre por la muerte del bebe, aunque luego la madre exculpa a su marido. 

MENORES-2

Por supuesto, nada dicen de los casos de padres que han asesinado a sus hijos en lo que va de año y sólo dentro de un contexto de violencia de género, como ocurrió en Campillos (Málaga) o en Manzanares (Ciudad Real).

Pasamos a la sección de “hombres asesinados por mujeres”. Son 13 noticias que indican que son 13 los hombres asesinados de enero a mayo de 2013. El resumen de los casos tomando como referencia el lugar donde ocurrieron es el siguiente, y la manipulación también resulta más que evidente:

HOMBRES-VD-1

  • Torreblanca (Alicante):
    • Hechos en 2012
    • Se repite dos veces la noticia
  • Málaga:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
  • Jaén:

    • La mujer es detenida junto a dos hombres más
    • No mantenía una relación de pareja con la víctima
  • Valencia:

    • Hechos ocurridos en 2012
  • HOMBRES-VD-2

  • Toledo:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
    • Hechos anteriores a 2013
  • Oviedo:

    • No se trata de un homicidio. El hombre se suicida tras discutir con la mujer
  • Badalona:

    • Detienen a la exmujer y a un hombre
  • HOMBRES-VD-3

  • Valladolid:

    • Homicidio cometido por una mujer con antecedentes de sufrir violencia de género, según las fuentes policiales
  • Granada:

    • No es violencia en el contexto de una relación de pareja, mata al hombre que la acogió y produce heridas a su mujer
  • Pontevedra:

    • No es un homicidio. El hombre se suicida tras una discusión
  • HOMBRES-VD-4

  • Madrid:

    • Hechos ocurridos en 2011
    • No es violencia en la relación de pareja, se trata de una hija que mata al padre
    • La mujer es absuelta
    • La noticia la repiten dos veces

De la lectura de las 13 noticias que presentan como 13 teóricos homicidios cometidos por mujeres sobre sus parejas en los cinco primeros meses de 2013, se  concluye lo siguiente:

No son homicidios cometidos dentro de una relación de pareja: 3 casos

Casos repetidos: 2 (aparecen 4 noticias)

Casos que no han ocurrido en 2013: 4 (aparecen 5 noticias, puesto que uno de ellos –el de Torreblanca- es repetido)

Casos en los que no se produce la muerte del hombre, se trata de heridas de diferente gravedad que son calificadas como “tentativa”: 2

Suicidios de hombres (no homicidios): 2

Es decir, de 13 homicidios de hombres a manos de las mujeres con las que mantenían una relación, que es la idea que intentan transmitir, sólo un caso se corresponde con ese concepto, el homicidio ocurrido en Valladolid, en el que la noticia recoge citando fuentes policiales que la mujer era víctima de violencia de género.

No deja de llamar la atención el grado de manipulación tan alto que se intenta hacer desde el posmachismo para cambiar una realidad por otra, para intentar hacer pasar una realidad en la que mujeres “han asesinado a 6 niños y 13 hombres”, o lo que es lo mismo a 19 personas, por otra en lo que en verdad ha ocurrido es que los homicidios en el contexto de las relaciones de pareja y en 2013 han sido dos.

Es evidente que lo que buscan es generar confusión y desorientar con sus datos groseros, lo que no es tan fácil de alcanzar es qué tipo de sentimientos, cuál es el odio que guardan, para que al hablar de 23 mujeres asesinadas por los hombres con quienes compartían una relación, y como mínimo de 3 niños y niñas asesinados por sus padres, además de todas las agresiones graves que se han producido, las dos últimas en Sevilla y en Atarfe (Granada),  su argumento sea esta mentira y esta manipulación tan burda.

Está claro que el odio que guardan a las mujeres es tan grande que el suicidio de un hombre o la tentativa de homicidio ya hace que sean consideradas como asesinas.

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El posmachismo (I)


POSMACHISMO-IEl posmachismo es una de las últimas trampas que la cultura patriarcal ha puesto en práctica
. Su objetivo es claro, busca jugar con la normalidad como argumento y hacerlo, paradójicamente, en nombre de la igualdad. Para los posmachistas todo lo que sea corregir la desigualdad, que lógicamente se dirige a atender a las mujeres que sufren sus consecuencias, es presentado como un ejemplo manifiesto de desigualdad por no contemplar dentro de esas medidas a los hombres. Incluso llegan a presentarlas como un ataque contra ellos, puesto que muchas de estas iniciativas buscan modificar privilegios que la cultura les ha concedido, es decir, los privilegios que los hombres se han dado a sí mismos.

El posmachismo lo tiene fácil porque juega en campo propio. Pretende que continúen las mismas referencias tradicionales, no otras, y para ello su estrategia es generar cierta confusión y desorientación, porque esa desorientación se traduce en duda, la duda en una distancia que lleva a que la gente no se posicione respecto al tema en cuestión, esta distancia se convierte en pasividad, y la pasividad en que todo continúe como estaba, es decir, bajo las referencias de la desigualdad.

Por eso el posmachismo no plantea alternativas y sólo critica aquello que viene a cuestionar las referencias y valores tradicionales. Es fácil, si se critica aquello que cuestiona a la desigualdad, y de ese modo se genera una duda, el resultado es que permanece la desigualdad. Por ejemplo, si se habla de violencia de género el posmachismo plantea como argumento que hay muchas “denuncias falsas” que las mujeres utilizan para sacar beneficios en contra de los hombres, y al separarse “quedarse con la custodia de los niños, la casa y la paga”. Como se puede ver, no niega la existencia de violencia de género, pero generan la duda sobre su realidad al cuestionar su dimensión y al decir que todo ello es producto del interés del feminismo y determinadas organizaciones de mujeres que se ven beneficiadas al imponer su visión particular de la realidad. Y para ello se aprovecha de la ventaja que da jugar con el mito tradicional de la “mujer mala y perversa” que la cultura ha puesto al alcance de cualquiera cuando lo necesite.

“Nosotros no somos así”, dicen los posmachistas ante los argumentos más directos y frontales del machismo clásico, pero persiguen lo mismo y lo consiguen con más eficacia al cambiar el mensaje en la forma y en el contenido.

Los elementos que predominan en la estrategia posmachista son la neutralidad, el cientificismo, el interés común, el argumento del beneficio económico para quien defiende la igualdad, la idea de imposición y adoctrinamiento como parte de una ideología excluyente, y el ataque personal y descrédito de quienes se posicionan en contra del posmachismo.

La teórica NEUTRALIDAD en sus planteamientos pretende marcar distancias con las iniciativas que se proponen desde los movimientos a favor de la igualdad y el feminismo. El posmachismo dice que ellos no quieren beneficiar a hombres ni a mujeres, que ellos buscan lo mejor para todos, y de este modo hacen una crítica directa a las medidas de igualdad dirigidas a las mujeres, como si éstas fueran parte de un privilegio por ser mujeres, cuando en realidad son actuaciones dirigidas a abordar las consecuencias sufridas por la desigualdad, bien sean en forma de violencia, discriminación, o cualquier otro tipo. Es como si un programa de salud basado en la vacunación de las personas en riesgo ante una enfermedad infecto-contagiosa fuese criticado por no vacunar a toda la población. No tiene sentido y resulta ridículo, pero estos mismos planteamientos cuando se hacen en temas de igualdad suelen tener mucha receptividad al jugar con los valores y los prejuicios existentes. 

El CIENTIFICISMO también busca romper con la posición del feminismo y de la igualdad. El posmachismo parte de la base que la igualdad es un planteamiento ideológico, no una realidad, puesto que para ellos la realidad está en la desigualdad y en la distribución desigual de funciones entre hombres y mujeres. Para reforzar sus propuestas y marcar distancia de un teórico planteamiento ideológico, recurren al dato, y para ello manipulan estudios y resultados de manera que sean sintónicos con los que plantean desde su posición ideológica. Por ejemplo, los estudios del Consejo General del Poder Judicial indican que aproximadamente el 30% de las sentencias por violencia de género no son condenatorias, y el posmachismo concluye sobre este dato que el 30% de las denuncias son falsas al no traducirse en condenas. Con ello generan la confusión en la sociedad e indican que las denuncias falsas están presentes en un porcentaje elevado del total, cuando en realidad una sentencia no condenatoria no indica que la denuncia haya sido falsa, simplemente que los elementos de prueba existentes no son suficientes para romper la presunción de inocencia que ampara al acusado. Pero da igual, lo importante es generar confusión y hacer que se dude de la realidad de la violencia de género.

El INTERÉS COMÚN parte del juego anterior y pretende reforzar la idea de que el posmachismo es quien en verdad defiende la igualdad buscando lo mejor para toda la sociedad, para hombres mujeres, niños y niñas, no como las medidas de igualdad que "sólo se centran en las mujeres y que, incluso, se dirigen contra los hombres". 

Pero además, por si todo esto fuera poco, al margen del cuestionamiento implícito a sus propuestas, el planteamiento posmachista incluye dos elementos críticos directos hacia la igualdad que cuentan con mucha receptividad en el momento actual.

Uno de ellos es la referencia al BENEFICIO ECONÓMICO DE QUIEN DEFIENDE LA IGUALDAD. Todo se presenta como una forma de “ganar dinero”, de “beneficiar a las organizaciones afines o a gente cercana”, o de poner en marcha servicios que no sirven para nada salvo para “colocar a los amigos y a las amigas”. Y por supuesto, todo ello en detrimento de otros recursos, programas, ayudas… que sí son necesarias. El argumento económico siempre es eficaz, pero en tiempos de crisis económica ha encontrado una receptividad añadida que al unirse a los otros argumentos facilitan la pasividad, cuando no el rechazo directo de las iniciativas a favor de la igualdad.

El otro argumento “de moda” es hablar de “ADOCTRINAMIENTO”. Para esas posiciones hablar de igualdad sólo es un instrumento “atractivo” para conseguir imponer una ideología y unos valores al resto de la sociedad, por eso hablan de “ideología de género” y han tomado la palabra “género” como sinónimo de todo lo malo, dogmático y radical, para plantear la amenaza en estos términos y hablar de adoctrinamiento. Esta posición refleja de forma muy gráfica cuál la imagen de la realidad.

La extensión de su planteamiento se ve como transmisión de los valores aceptados, lo cual se entiende como “educación”, mientras que transmitir la igualdad como valor y corregir las consecuencias de la desigualdad se ve como “adoctrinamiento”. De este modo se llega a la paradoja de que hablar de los valores y de las referencias que luego dan lugar a la violencia de género, a la discriminación, al aislamiento y alejamiento de las mujeres de la vida pública… es educar, mientras que lo contrario y permitir una sociedad más justa y pacífica es adoctrinamiento. http://blogs.elpais.com/autopsia/2012/12/adoctrinamiento.html

El otro elemento característico es el DESCRÉDITO Y ATAQUE DE LAS PERSONAS QUE SE POSICIONAN A FAVOR DE LA IGUALDAD. La idea es sencilla, si se desacredita a esa persona lo que diga o proponga no tendrá valor, por eso nunca faltan los insultos personales, la invención de historias profesionales y vitales paralelas o las referencias a la actuación por interés económico, con lo cual cierran el círculo y potencian el descrédito. Es algo de lo que ya he hablado en este mismo blog, ¿recuerdan el post “Mis adorables machistas” http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/02/mis-adorables-machistas.html?

Puede parecer extraño o exagerado, pero ocurre a diario. No paran, se sienten victoriosos en un momento en el que los recursos que permitían ir contra la corriente del tiempo y la historia han desaparecido, y en el que la ideología conservadora sopla con intensidad tormentosa.

Dense una vuelta por los comentarios de este blog o por mi cuenta de Twitter (@Miguel__Lorente) y lo verán en persona y en personas.

Provocación


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Hablar de provocación es callar sobre la persona provocada
, y cuando la mujer es la provocadora el sujeto provocado de la oración es el hombre, que queda como elemento pasivo y alterado por la actitud de la mujer.

"Provocar", según el DRAE, es “inducir, incitar a uno a que ejecute una cosa”, y al hablar de que las mujeres visten de forma provocativa, lo que en verdad se dice es que las “mujeres desvisten su cuerpo para provocar”. Una provocación que ya hemos visto cómo se dirige a los hombres, y que supone una “inducción o incitación a que la persona provocada  ejecute una cosa” que sólo puede ser una conducta de naturaleza sexual, puesto que es esa idea de excitación la que acompaña al cuerpo cosificado de las mujeres, y la que se relaciona con el principio del caos atribuido a la sexualidad femenina, capaz de llevar a la perdición hasta al hombre más cabal.

Los hombres no provocan, y no lo hace ni con su vestimenta ni con su actitud, da igual que se ajusten las ropas o que se las recorten, a todo lo más que pueden llegar es  a ser horteras en mayor o menor grado, pero no dan lugar a una incitación en las mujeres.

Esta idea de provocación define muy bien dos componentes del significado que la cultura de la desigualdad da a las relaciones entre hombres y mujeres. El primer componente es la figura del hombre y de lo que representa como referencia universal sobre la que gira todo lo que ocurre en la sociedad. Todo adquiere un significado según afecte a los hombres, y todo significado se da sobre cómo ellos se ven afectados o condicionados por las circunstancias. Por eso lo que las mujeres hacen no se interpreta sobre lo que supone para ellas, y, por ejemplo, en el tema de la ropa no se piensa si se trata de una cuestión de comodidad, de estética, de libertad, de moda… y sólo se ve según afecta a los hombres y a sus referencias hechas cultura.

El segundo componente es el que Kelly, Rovet y Regan (2005) describieron como “cultura de la culpabilización”, y explica cómo esas referencias culturales sitúan la culpa de lo que les ocurre a las mujeres en la conducta que siguen. La situación es tan grave que una gran parte de las violaciones y agresiones sexuales que sufren son consideradas como “provocadas” por las propias mujeres que las han sufrido. El pasado día 13 de mayo pudimos profundizar en estos elementos dentro de un curso celebrado en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid, y explicamos cómo la ropa que visten, el consumo de alcohol, la actitud mantenida con los amigos, el lugar donde acuden a divertirse, la hora hasta la que permanecen divirtiéndose las mujeres, y otros elementos, son interpretados por los hombres como parte de una provocación para pedir “sexo”. La situación es tan objetiva que una investigación realizada por Amnistía Internacional (ICM Research, 2005) reflejó que la población consideraba que las propias mujeres violadas eran responsables de lo ocurrido si habían flirteado (33% compartía esa idea), si vestían ropa sexy (26%) o sin habían ingerido bebidas alcohólicas (30%).

La conclusión es clara: “las mujeres provocan a los hombres, lo cual las hace culpables de la agresión que luego sufren por parte de ellos". Y eso que puede parecer un comentario de tertulia o una conversación de esos ambientes donde se toman copas, es parte de la referencia cultural que da significado a lo que ocurre dentro de la sociedad. Por eso las condenas en los casos de violación, tal y como recogió Kelly y su grupo de investigación (2005), se sitúan alrededor del 8%, y cuando la víctima ha consumido alcohol  bajan al 5%.  El 92-95% de los casos restantes para muchos son “denuncias falsas”, así de simple y así de terrible.

Por lo tanto, no hablamos sólo de opinión ni de mitos, estamos hablando de consecuencias directas construidas sobre esos prejuicios que interpretan la realidad según la visión que los hombres dan a los acontecimientos, la misma que presenta  a las mujeres como provocadoras y culpables. Culpables de la agresión que sufren y culpables de "denunciar falsamente" a hombres provocados.

El reportaje del Telediario en La Uno es reflejo de esa idea tradicional de las mujeres. En ella están las “buenas”, que según la información se verían afectadas por una especie de alienación ocasionada por los aires de la Igualdad y del feminismo, hasta el punto de que llega a decir que hay que evitar que vistan con ropa provocativa para que sean “ellas mismas”. Y están las “malas”, que directamente entran a provocar a los hombres y a romper con sus roles.

Las mujeres son concebidas como personas que tienen una misión que cumplir en ese rol de esposa, madre y ama de casa, por ello carecen de libertad y no pueden decidir nada que no sea cumplir con su misión, la cual está por encima de ellas. Las mujeres son un instrumento o una pieza fundamental para el bien común de la sociedad alrededor de esa concepción construida sobre la familia heterosexual y la sexualidad limitada, y por ello todo lo que no tenga sentido como parte de esa misión es un “provocación” que puede llevar a la sexualidad fuera de los límites establecidos, o a la perdición de los hombres, incluso de los que ya han formado una familia feliz.

Todo gira alrededor de la desigual posición de hombres y mujeres, y quienes tienen la capacidad y la posibilidad de dar significado a lo que sucede dentro de las relaciones sociales son los que luego lo interpretan de manera beneficiosa. Por eso hablan de provocación, de que sus mujeres les llevan la contraria y por eso tienen que corregirlas, de que ellas también les agreden cuando se defienden, de que manipulan a los hijos en contra suya… 

Todo lo que ocurre tiene el significado que se le da más allá del relato de lo sucedido. La provocación no está en la conducta de las mujeres, sino en la mente de los hombres y en la cultura que le da sentido.

Miopía política

MIOPIA
Cuando uno gobierna con miras cortas termina por tropezar con el futuro, es cierto que evitará alguna que otra piedra en el camino, pero no podrá evitar el propio camino.

Sólo hay una cosa peor que gobernar con miopía, con esa cortedad de vistas, y es hacerlo con la mente recortada. Una mente recortada es más peligrosa que una escopeta de cañones cortos, y la mente se recorta por una ideología que trata de hacer de sus valores e ideas un collage con el que cubrir a una sociedad que es más amplia, diversa y plural que esa tela tejida para la ocasión. 

Lo grave de toda esta situación de recortes de suministro, de cortes de manga con dedos al sol y “¡que se jodan!” al aire, y de ideas recortadas en mentes cerradas por despidos, es que no se trata de un accidente. Todo indica que forma parte de un plan para que los suyos, “los que no se joden”, los que no se mueren en urgencias y cuentan con un equipo de cirujanos que se desplaza 120 km para operar a sus madres, los que siempre encuentran una empresa que los acoge cuando dejan de ser consejeros, las que abortan en Londres, los que hacen escrache en misa de 12… no lo pasen mal. A ver si de este modo el resto se convence y se pasa a su bando.

La otra consecuencia de la miopía política es que se gobierna y gestiona de oídas. Se va al bulto, a lo macro, y es incapaz de ver el detalle de lo que pasa a nivel individual, aunque ocurra 6 millones de veces. La mirada se pierde en la arruga macroscópica, en esos balances y equilibrios que siguen inclinando y desequilibrando a millones de personas que no pueden moverse del paro, y a las que no paran de ser movidas de sus casas. Pero eso da igual, el Presidente dice que hace lo que tiene que hacer, aunque lo que hace no tenga nada que ver con lo que dijo que iba hacer. Pocos reparan en esos pequeños detalles de una democracia, quizás no intervenida, pero sí invertida.

Quien espera al mañana, mañana también espera.

Ahora los cálculos que les importan son los que tienen que decidir cuándo es mejor bajar algo los impuestos, subir un poco los salarios y devolver parte de lo recortado, para crear así una ilusión temporal que dé rédito electoral. El plan del Gobierno va más allá de esta primera tétrada anual que han conseguido con el “nada por aquí, nada por allá” de un programa chistera que saca gaviotas en vez de palomas; ya dijo el ministro Wert que su reforma educativa iría en la próxima legislatura, y para que haya próxima legislatura debe haber una victoria electoral con mayoría absoluta. En eso están, no en Alemania ni despistados, no son tan torpes, a nadie se le escapan esos gruesos detalles, ni tampoco que la hipoteca del presente se cobra en el futuro, y con intereses.

El problema es que la miopía existe, y tiene un doble componente. Por un lado es material en la cortedad de la mirada, y por otro espiritual en lo cercano de sus valores. Es una miopía con dioptrías para defender sus políticas económicas, y con “dios-trías” para justificar sus políticas sociales y decisiones morales. La solución es compleja, puesto que mientras hay quien se ha puesto unas gafas de lejos, otros se han puesto lentillas para verlo todo a cámara lenta. Aunque también es cierto que hay algún ministro muy gallardo que va de moderno y se ha colocado unas “Gafas Google”, pero con un espejo en lugar de una pantalla para ver más cerca el pasado que el presente.

En fin, como pueden apreciar, entre lo que no ven y lo que no quieren ver esto parece una política de coches de choque, todo sigue su ritmo hasta que golpea algún obstáculo y cambia de dirección en un aparente ejercicio de rectificación, pero sólo hasta que la oportunidad los lleva a recuperar el rumbo.

Es lo que tiene la política miope, que sólo ve parte de lo más inmediato. Todo esto me recuerda a una frase que se utilizaba hace años,  y que decía: “eres más tonto que Abundio, que vendió la moto para comprar gasolina”. Parece que los “Abundios” abundan, pues en eso se basan los recortes, en dejar de gastar entendiendo que todo son costes, no inversiones, y luego cuando hayamos conseguido dinero para invertir, resultará que no habrá en qué hacerlo, ni siquiera sociedad a la que dirigirse como proyecto común.

La calle

LA CALLE
La calle se fue quedando vacía conforme se llenó de gente y los coches levantaron murallas intermitentes como puntos suspensivos. Ahora cruzamos de acera como otros cruzaron el mar Rojo, cuando el toque mágico de la luz abre camino entre la marea metálica y ruidosa, afluente de afluentes.

La calle ya no es destino, sólo es tránsito ya. Los niños no se van a la calle,  pisan las aceras como quien pisa las piedras para cruzar un arroyo. Recuerdo cuando salíamos de casa sin más objetivo que alcanzar ese otro hogar de las calles del pueblo para allí encontrar a sus huéspedes, que como en una pensión deambulaban por esos pasillos en busca de una razón para entrar en una de las habitaciones, o de una excusa para no hacerlo.

La calle era el lugar de encuentro. No había que llamar a nadie, era ella quien convocaba y no había hora ni destino que no viniera marcado por la propia cita. Era la calle quien nos decía dónde ir y qué hacer.

Ahora los niños juegan en casa a estar en la calle. Cogen las videoconsolas y se consuelan en una soledad compartida y retransmitida “on line” a través de toda una serie de artilugios, que lo único que dicen es que están solos y encerrados. Nos hemos vuelto nómadas del sedentarismo porque nos da miedo perdernos en la imaginación.

Pero las paradojas de un tiempo que suele volver al lugar del crimen, han hecho que los adultos regresemos al sitio donde los años mataron nuestra infancia, y nos encontremos de nuevo con los fantasmas que entonces nos asustaban: la incertidumbre, el futuro distante, la edad traidora, la responsabilidad obligada, las expectativas de diseño… Pero ahora los miedos nacen de su verdad, de esa mentira que alguien que nunca pisó la calle ha levantado como escenario en el que representar su política ficción, y llevarnos hasta otro mundo en el que todo parezca cierto. Se trata de una nueva versión del mito de la caverna en el que la realidad son las sombras y la mentira quienes las proyectamos sobre la pared manchada por el dolor, de quienes tuvieron que salir a la calle en busca de la dignidad que el video mató una noche que volvía escuchando la radio.

Hoy la calle es el lugar de encuentro de la indignación, de los desahuciados de sus casas y  de los que han sido expulsados de sus vidas, del movimiento de los parados y de la pausa del tiempo. El lugar donde los estudiantes van a clase y los médicos pasan consulta, el fuego que apagan los bomberos y el campo donde siembran su cosecha los agricultores. Hoy la calle se ha convertido en la fábrica de la sociedad y en la academia donde los hombres y mujeres aprendemos a convivir.

Hemos recuperado la inocencia de la infancia después de que alguien nos acusara de culpabilidad, y es con esa inocencia responsable que da la experiencia con la que volveremos a hacer de la calle el foro de la democracia. Porque es la calle lo que más nos identifica como sociedad y lo que más compartimos.

Ahora muchos quieren presentarla como la residencia del miedo, la pensión de los peligros conocidos o el recorrido del riesgo traicionero, y de este modo callar la llamada de la calle.  "¡La calles es mía!", nos dijeron, y luego colgaron el cartel de “reservado el derecho de admisión”.

El asfalto cubrió la tierra y trajo los coches, los coches echaron primero a  los pájaros y después a los niños y a las niñas, para convertirla en ese laberinto en blanco y negro con luces de neón. Hoy la calle se ha vuelto a humanizar como destino, han vuelto las personas, pasan las bicicletas, regresarán los niños y retornarán los pájaros. 

El asfalto también puede ser una alfombra cuando se busca un futuro mejor.