Los Obama, los cuernos y los celos

OBAMAS-CELOS
No han tardado en calificar de “ataque de cuernos” la reacción de Michelle Obama ante la conducta de su marido, Barak Obama, junto a la Primera Ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, y el Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron. 

La imagen era un poco surrealista: un funeral en un estadio de fútbol, un intérprete del lenguaje de signos para personas que no pueden oír que escucha voces y ve ángeles (esperemos que por lo menos fueran “angelitos negros”, como los de Machín), toda una tribuna de autoridades enmarcada por el luto y la seriedad, y unos jefes y jefa de Estado sonriendo en el dolor de la pérdida y haciéndose fotos de tres en tres para recordar. 

La única que parecía armónica con el significado del momento era Michelle Obama, cuyo gesto claramente mostraba la incomodidad ante el comportamiento de su Barak, y reflejaba su crítica hacia lo que estaba sucediendo justo a su lado.

Si hubiera sido Michelle Obama la que hubiera estando haciendo risitas y fotos en mitad de una tribuna de autoridades todas serias, probablemente las mismas personas que la tachan de celosa la llamarían infantil y dirían que estaba fuera de lugar. Y si su marido hubiera mantenido un gesto serio dirían de él que es una persona responsable, no celosa.

Pero como ha ocurrido al contrario, la valoración ha sido diferente. La interpretación dada ha situado la reacción de Michelle Obama dentro del espacio relegado al “ataque de cuernos” y a los “celos”, y por supuesto cuestionando esa reacción como propia de una chiquilla. Incluso, en algunos medios de comunicación, teóricamente serios, la han llegado a llamar "hembra alfa".

Curiosamente nadie, ni siquiera los analistas políticos más finos, la han interpretado como la respuesta de una persona responsable, molesta e incómoda por la conducta impropia de un marido que en medio del funeral de una persona referente para la humanidad, y con más de medio mundo mirando, se pone a hacer tonterías como si fuera un adolescente en la parada mientras llega el autobús para ir a la highschool.

Al final la historia tiene dos protagonistas, las dos mujeres y las dos malas. Los hombres, como cantaba Luis Eduardo Aute, pasaban por allí y no se pudieron resistir. Una de ellas la dama del Norte, que con su cabellera rubia deslumbró a Obama y a Cameron y los atrapó entre los megapíxeles de su móvil, y la otra la primera dama del Oeste, tan dominante y controladora que es capaz de corregir y retener a su marido sólo con la mirada y el "ya hablaremos cuando lleguemos a casa".

Es lo de siempre, parece que quien da sentido a la realidad de una pareja es el marido, no la mujer. Ella sólo tiene que adaptarse a los acontecimientos. Toda esta reacción me ha recordado una especie de chiste que contaban en Estados Unidos cuando andaba por allí con una beca de investigación en el FBI para estudiar el ADN en su aplicación forense. Bill Clinton había sido elegido Presidente y todo el mundo veía el gran influjo y la responsabilidad que había tenido en el proceso Hillary Clinton.

Cuentan que iban de viaje en coche por una de esas carreteras de la América profunda, y en mitad de una recta infinita en medio de un desierto paran a echar gasolina. Mientras Bill se queda en el surtidor poniendo la gasolina, Hillary entra en la estación de servicio a pagar y a comprar unos refrescos.

Al salir encuentra que ha llegado otro coche y que su marido estaba hablando de manera muy amigable con una atractiva mujer un poco más joven que ellos. Se despiden de manera cariñosa, se monta en el coche junto a Hillary y reinician el viaje.

Al poco tiempo Hillary le pregunta, “¿quién era esa mujer?”; y Bill contesta un poco presuntuoso, “No era nadie… una antigua novia que tuve en la universidad”… Y al comprobar que Hillary no comentaba nada más, continúa… “¿Te das cuenta, cariño, de que si me hubiera casado con ella ahora sería la primera dama del país?”. En ese momento, muy despacio, Hillary gira la cabeza, lo mira tranquilamente y con una sonrisa de medio labio al más puro estilo de Harrinson Ford, le dice: “Si te hubieras casado con ella ahora no serías el Presidente de los Estados Unidos”…

No creo que Michelle Obama estuviera celosa ni que sufriera ningún ataque repentino de cuernos, ella ha demostrado más que de sobra que está como mínimo a la misma altura que su marido, y en ocasiones, incluso por encima de él. La última vez el pasado día 10-12-13 en el Soccer City stadium de Johanesburgo en el funeral de Nelson Mandela, mientras Barak Obama se comportaba como un crío.

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16 thoughts on “Los Obama, los cuernos y los celos

  1. Una vez más el autor vuelve al maniqueismos, otro argumento rebuscado para confirmar los prejuicios propios: las mujeres son todas unas santas de buenas que son; y los hombres son todos unos canallas, malos malísimos.
    La realidad de este asunto, es otra muy distinta, en éste gran circo mediático de estupideces, frivolidades, banalidades, naderías y tontás.
    LA MEME Y LA MEMEZ:
    Compré el libro “Memecracia, los virales que nos gobiernan” (Delia Rodríguez, Gestión 2000) pensando que trataría de las memeces rampantes que se apoderan de las redes (se hacen virales) y acaban gobernando nuestros pensamientos, palabras y obras. Pero no iba de eso, sino de los memes, que son a la herencia cultural lo que los genes a la herencia biológica. El libro es por demás interesante y sus conceptos son aplicables a cualquier era de la comunicación, sin necesidad de esperar a internet. Circulan memes desde los tiempos del primer cazador-recolector, y mientras que algunos -la idea de Dios, pongamos por caso- duran y duran, otros emergen y desaparecen no sin haber causado con frecuencia verdaderas conmociones.
    Si el meme es una memez, el resultado puede oscilar entre lo risible y lo catastrófico. Vamos a poner un ejemplo de meme-memez: lo de Obama, su mujer, la foto y la danesa, que parece el título de una mala comedia (o algo peor). Todo sucedió en el espacio de unas pocas horas: empezó a circular la foto de Obama y Cameron acercándose mucho a la primera ministra danesa para que esta se hiciera una autofoto (un selfi, le llaman) con el móvil. Al lado, Michelle Obama miraba a la nada con cara de fastidio. Deducción tipo prensa rosa: Michelle tiene un ataque de celos porque su marido tontea con una rubia. Y la imagen junto a su interpretación empiezan a circular por las redes, dan varias veces la vuelta al mundo y se refuerzan apareciendo en la portada del “New York Post”, que es un prototipo de papel sensacionalista.
    Luego sale el fotógrafo y cuenta que se están sacando las cosas de tiesto y que justo antes Michelle bromeaba con los otros tres. Da lo mismo: tampoco nadie concedía más importancia a la anécdota, pero era divertido jugar con ella. Pero si no es importante, ¿por qué algunos medios escritos de lo más serio, y algunos noticiarios de televisiones públicas de lo más institucional, dedicaron un amplio espacio al meme/memez, aunque fuera para acabar advirtiendo sobre la vacuidad del relato? Pues porque había ganado la categoría de viral de primera magnitud.
    La conclusión es evidente: los medios serios han pasado de marcar la agenda de las conversaciones populares a permitir que sean estas las que diseñen su portada o su escaleta. Lance usted una buena memez a las redes sociales y acabará en tema de artículo editorial, lo que reforzará su conversión en meme capaz de integrarse en el acerbo cultural de varias generaciones.
    http://www.lne.es/opinion/2013/12/14/meme-memez/1514535.html

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  2. Dudo mucho de que un hombre que ha dejado hasta de fumar por miedo a su mujer, según sus propias declaraciones, se ponga a coquetear en su jeta. Poro otra parte, las mujeres pueden poner la cara de Michelle por mil cuestiones que no sean que el marido se haga una foto para relajarse un poco. Y me da la impresión de que esta mujer lleva al negrito más derecho que una vela. En cuanto a la seriedad del funeral del pobre Mandela… venga, hombre, por Dios… No lo dirán por los cánticos, por el intérprete de signos o por los servicios de seguridad sudafricanos…

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  3. Que verguenza de articulo! Cuanto amarilismo!!! No hay otro asunto? No tienes imaginacion, hombre de Dios? Un hombre con imaginacion pobre és tambien un péssimo amante!!!

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  4. Iba a criticar el que la prensa diera vueltas al desafortunado tema. El entierro de Mandela (al que hace 4 días hubieran detenido por sus ideas) es un show de réditos políticos con corruptos en el país y actores extranjeros que leen discursos que ni hacen … (no sé si creen en ellos ) Gente que veo incapaz de hacer frente a la banca (mercados) en esta crisis. Sin embargo, reconozco, tras leer el artículo que es único que he leído elegante y de interés. Hacer broma puede estar bien, pero no a costa de otros. Felicito al autor.

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  5. La manipulación de la foto es evidente. Las sonrisa de los tres mandatarios (Cameron, Obama y la Ministra danesa Hell) es muy normal. ¿Qué tiene que ver con el sexo esa manipulación informativa? ¡Nada¡ En el fondo es un tipo de periodismo que pretende vender, al igual que la Televisión, simples chismografías para tontos.

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  6. el ambiente festivo conque los africanos despiden a sus muertos es muy diferente al de Europa u otros países donde hasta se contratan plañideras … creo que el comportamiento de los dos presidentes y ministro se ha exagerado en un momento de distensión y la señora Obama actuo con una rigidez y falta de diplomacia acentuada que se presto a toda clase de interpretaciones , porque pudo haber intervenido con discreción e inteligencia.pudo haber pedido la cámara y ella tomarles la foto y después dárle la cámara a Obama y ella situarse en medio para la foto de despedida … donde al final termino y con muy mala cara.

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  7. El post ha estado bien opinado. Hubiese estado mejor si hubiese suprimido el párrafo que dice “Si hubiera sido Michelle Obama la que hubiera…” puesto que esa costumbre de hacer hipótesis que nunca se verán confirmadas deslucen siempre el resto del análisis

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  8. En los medios, no interesa enseñar la cultura para que el ser humano sea más humano, interesa más sacar de contexto una foto, que hasta medios “más serios”, han tratado como la prensa rosa: “ataque de cuernos, que si Obama dormiría en el sofá esa noche”, cuando el fotógrafo ha dicho por activa y por pasiva, que la cara de Michelle es pura casualidad del momento, asco de país y de países, al final, lo que interesa es el morbo de que hubiera pasado si…siempre con un trasfondo machista de la situación, no avanzamos.

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  9. totalmente de acuerdo con Runaway en cuanto a memez y meme; no comparto lo de todos los hombres malos/v/ todas las mujeres buenas ni lo contrario. Si comparto que hay una visión muy mediatizada y sexualizada de las actitudes, roles, papeles, aptitudes, gestos….. según sean producidos por una mujer o por un hombre. Consecuencia que considero en la misma base que la conclusión de Runaway : las mentes serias e inteligentes han pasado de marcar la agenda de las convicciones populares( tradicionales, arcaicas) a permitir que sean estas las que diseñen su portadas (comportamientos, creencias, modales…) o escaleta (actos comprometidos durante su recorrido vital: pareja, publicaciones o producciones intelectuales…). Por ello, estoy en ambos sentidos de acuerdo sigamos lanzando buenas memeces a diestro y siniestro y acabarán formando parte de nuestra educación o de nuestra naturaleza y ello lo convertirá en acerbo cultural durante varias generaciones… y ellos seran buenos y capacitados o los malvados y ellas seran las puras,santas o las putas; pues en nuestro acerbo cultural de varias generaciones anteriores esas memeces reforzadas se convirtieron en verdades incuestionables, y desde el lenguaje hasta la práctica de los derechos fundamentales de las personas estan imprimados de esa meme o memez.

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  10. Sinceramente, puta mierda de post, puta mierda de noticia, puta mierda de periodismo, puta mierda de país.
    Por si no ha quedado claro, me la suda Obama y las fotos que se haga. Ojalá nos invadan sanguinariamente.

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  11. Coincido totalmente con el sr. Lorente, el sr. Obama, el sr. Cameron y la ministra danesa presos de sus “emociones” olvidaron donde estaban y se pusieron a tomarse unas fotillas…fuera de lugar total, qué diferencia con la sra. Obama!

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