Javier EREnas

Hay una cosa en la que el PP se puede equivocar seriamente, y es en esa idea que están lanzando de que en Andalucía su gobierno es un corrupto inmoral que la ha quitado el dinero a los parados para beneficiar a familiares y amigos, y que una parte importante de los andaluces son como esa Junta por haberla apoyado. Y se equivoca porque si de algo ha dado ejemplo Andalucía y sus gobiernos es que en todo el tiempo que lleva gobernando no ha habido escándalos como los de otras Comunidades, y que cuando se ha producido alguno la Junta ha sido la primera en ponerse a la cabeza para aclararlo. Lo digo porque sorprende que las informaciones de determinados medios y las palabras de Javier Arenas se refieran al “caso de los ERE” con la Junta de Andalucía por delante, en lugar de hacer referencia a las acciones que hayan llevado a cabo una serie de personas, de mayor o menor nivel, que trabajaban en la Junta. No se hablaba de la Generalitat valenciana ni del Govern de les Illes de Balears para referirse a la trama Gürtel o al caso Palma Arena,  ni del de Madrid o el de Castilla y León para explicar las derivadas de la trama en dichas comunidades, se habla de las personas imputadas que por eso se han hecho muy populares (Camps, Costa, “el Bigotes”, Mata, Urdangarín, “su socio Torres”…)
Delincuentes los hay en todas partes, al menos si por delincuentes entendemos personas condenadas por delinquir, los encontramos en los diferentes partidos políticos, en el poder judicial, en los hospitales, en la iglesia, en los centros escolares… y sobre todos ellos se puede decir eso de que “han actuado en beneficio propio y en contra del resto de personas a su cargo”.
Javier Arenas debe saber que en Andalucía hay mucha gente que quiere votar al PP, de hecho las encuestas lo dan como partido ganador y muy cerca de la mayoría absoluta, por eso lo que tiene que hacer como posible futuro presidente de la Junta es dar razones para que lo voten a él, no utilizar excusas para que no voten al otro, y menos de ese tipo, hacerlo es algo pobre y demuestra una baja autoestima y confianza, salvo que estas se levanten sobre las gracias matinales que cada fin de semana nos cuenta, o las anécdotas de la gente que se le acerca en su continuo viajar por los pueblos y ciudades de Andalucía. Todo ello queda muy bien para una tertulia o para tomar un café, pero no sirve para gobernar.
Hasta ahora, salvo culpar de todo los males al PSOE sin reconocer nada de lo conseguido en Andalucía  y desde Andalucía, no ha aportado nada serio salvo promesas abstractas y decir que en Andalucía tenemos que hacer lo que sabemos hacer: agricultura, poner cervezas en las terrazas y construir en la costa, lo demás (él mismo lo ha dicho) son milongas. Las energías renovables son milongas, las empresas aeronáuticas son milongas, la investigación biotecnológica son milongas… No puede existir una imagen más tópica de Andalucía en sus palabras, algo que preocupa en un posible futuro presidente de la Junta.
Los problemas que ha tenido Andalucía no han sido la falta de vocación, ni de esfuerzo, ni de compromiso, ni de voluntad en sus hombres y mujeres, el problema que ha tenido Andalucía ha sido quien no ha creído en esta tierra y en su gente y no ha invertido, o quien creyendo al final se ha llevado la inversión a otras comunidades que había que tener contentas. Ha sido esa desconfianza en Andalucía la que le ha impedido llegar más lejos, sólo tenemos que ver el tipo de declaraciones que han hecho varios políticos sobre Andalucía en estos últimos meses: Duran i Lleida dice que en Andalucía se cobra el PER por pasar el día en el bar del pueblo (8-10-11), Ana Mato que los niños andaluces son prácticamente analfabetos (1-3-2008), e insiste años después y manifiesta que se sientan en el suelo en las escuelas (25-11-11), y Artur Mas que los niños de Sevilla hablan castellano pero no se les entiende (29-9-11), por ejemplo. Y con estos antecedentes aparece Javier Arenas con sus milongas.
Yo espero que en lo que queda de campaña sea capaz de hablar de algo más que de los ERE, por cierto, ha perdido una oportunidad de hacerlo al no querer participar en el debate con el resto de candidatos, y nos diga qué va a hacer para resolver los problemas que tiene Andalucía y para que no perdamos el nivel de bienestar que hemos alcanzado gracias a las políticas sociales. Le recuerdo que muchos de esos problemas no son exclusivos de esta tierra y que en comunidades en las que gobierna el PP también tienen problemas de paro, prácticamente con una tasa similar a pesar de tener una estructura económica y laboral que no dependen de la temporalidad, pero nadie cuestiona a la tierra ni a la gente de esas Comunidades, ni cree que son unos inmorales por apoyar y votar a personas condenadas e imputadas en determinadas tramas de corrupción que van más allá de lo divino y de lo humano.
El mundo y Andalucía están llenos de andaluces y andaluzas que han triunfado en todos los ámbitos,  algunos de ellos tuvieron que irse un día porque no vinieron las oportunidades, y hoy parece que hay quien quiere que nos sigamos dedicando a las cañas en bares de otros, a la agricultura en tierras de otros y a la construcción para que otros compren las casas. Parece que nosotros, los andaluces, con una guitarra y las palmas tenemos de sobra…
Sería bueno para Andalucía que cambiara de discurso, cada día se parece más a Don Rodrigo de Quesada, personaje protagonizado por el gran Paco Martínez Soria en la película “Don Erre que erre”, sólo que ahora sería “Don ERE que ERE”.

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