Mandela y la “reconciliación”

MANDELALa primera vez que estuve en una reunión europea sobre la necesidad de adoptar medidas que permitieran compatibilizar la vida laboral de los hombres con la vida familiar, me llamó la atención que mientras que en nuestro país hablábamos de "conciliación" en Europa se hablara de "reconciliación” del trabajo con la familia. 

 Pensé, ¿pero cómo se van a reconciliar con las tareas domésticas y el cuidado, si nunca antes han conciliado?… Era como regresar a un lugar donde nunca se estuvo, o una forma de ocultar la irresponsabilidad de no haberlo hecho.

Ahora que Nelson Mandela ha fallecido en plena juventud de su libertad, con tan sólo 23 años de edad libres, todo el mundo reconoce su papel en la reconciliación del pueblo sudafricano y su compromiso con la paz para evitar lo que se anunciaba como una guerra civil. 

Pero ¿qué reconciliación se produjo si nunca antes el pueblo sudafricano había vivido conciliado?

La grandeza de Mandela está en su inteligencia, confianza y determinación, pero su ejemplo también debe ser tenido en cuenta como reflejo de una actitud y decisión habitual en quienes han sufrido el golpe de la injusticia y el impacto de la violencia de determinados regímenes y gobiernos. Ha ocurrido en muchos países, y también sucedió en el nuestro con la transición.

El esquema se repite de manera invariable, quienes han sufrido el daño, la violencia, el escarnio público, la ausencia como destino y la injusticia como condición, son los que han de "reconciliarse" con quienes han sido sus agresores, opresores y verdugos. Nunca ocurre al contrario para que sean quienes han generado al daño los que respondan de manera voluntaria por lo realizado, y así iniciar una nueva etapa de verdadera conciliación.

La reconciliación basada en la no exigencia de responsabilidad por parte de quien ha sufrido la violencia y opresión no permite la convivencia sobre lo común, pues no puede haber proyecto compartido entre quienes tienen unos valores que llevaron a ejercer la opresión y quienes defienden unos ideales que los hicieron ser sometidos. La aparente normalidad es tan sólo la escenificación de quienes no tienen más remedio que aceptar el cese de una violencia manifiesta, para continuar con el control y el sometimiento a través de los diferentes mecanismos levantados sobre un poder que en ningún momento es desarticulado con esa falsa reconciliación representada.

Quienes han ejercido la opresión desde el poder que da la injusticia no renuncian a él cuando cambian las circunstancias, tan sólo se adaptan a ellas, como han hecho a lo largo de la historia para mantenerlo. 

El poder ni se crea ni se destruye, se transforma. Esa similitud con la energía resulta muy práctica a la hora de entender su verdadera esencia. De hecho necesita transformarse para perpetuarse, en esto también es evolutivo, en el sentido de cambiar para permanecer en los cambios. No son las personas con poder ni las instituciones con poder, estas pueden ser sustituidas por otras, en ocasiones completamente diferentes, es el propio poder el que permanece sobre la estructura que le da sentido y beneficios, por ello está más arraigado a determinadas ideologías y creencias históricamente instaladas sobre referencias de autoridad. 

El poder moderno con su capacidad adaptativa y su presencia invisible cuenta con cuatro componentes esenciales: el técnico, el dispositivo, el coercitivo y la manipulación.

El poder técnico se basa en el control y uso de un volumen de conocimiento e informaciones superior a otros, algo que se refleja de manera directa en el control de determinados medios de comunicación. El poder de disposición se refiere al control de los recursos que otros necesitan para conseguir sus objetivos, por lo que en cierto modo los hace dependientes de él y fácilmente subordinables. El poder de coerción representa la amenaza o la utilización de medios capaces de perjudicar de forma directa a otros en cualquiera de las esferas de su interés (económico, morales, afectivo, material…), por lo que a la dependencia une el posible castigo en caso de no seguir sus posturas. Y el cuarto elemento es el poder de manipulación que actúa, no ya directamente sobre el objetivo de su interés por medio de la subordinación, la información o el castigo, sino de forma indirecta al limitar la posibilidad de cuestionar al poder o al impedir que ni siquiera se forme esa conciencia crítica.

En la Sudáfrica tras Mandela el gobierno puede estar en manos de quienes antes fueron oprimidos y discriminados, pero el poder siguen en las mismas manos blancas e invisibles que mantienen a la mayoría de la población negra sometida, y a la minoría blanca en las posiciones más altas de la sociedad.

Ocurre en muchos países de América Latina o en cualquier rincón de nuestro planeta donde el poder arraigó sobre la injusticia y el abuso.

Y sucede en nuestro país hoy, donde los poderes de antaño continúan condicionando la política y la realidad a través de toda una estructura de poder que nadie desmontó y que aún en la actualidad cuenta con la bendición de la superioridad

Mandela evitó el enfrentamiento y sustituyó en su gente la emoción del odió por el sentimiento de la esperanza, pero no pudo modificar los valores, las ideas ni las creencias de quienes se creen superiores y elegidos para dirigir el destino de un pueblo, que como tal debe ser sumiso y agradecido. Su mérito estuvo en esos primeros momentos, y mi admiración por él nace de su ejemplaridad, pero una vez superada esa fase inicial debe construirse un futuro común sobre la Justicia, la Igualdad, la Libertad, la Dignidad y el resto de Derechos Humanos, de lo contrario no habrá un proyecto compartido.

El olvido no es justicia, ni la justicia puede olvidar. El perdón no significa aceptar ni tampoco ignorar, todo lo contrario, se basa en el reconocimiento de los hechos, no en su negación. Y desde el punto de vista social la conciliación debe contemplar la reparación de las víctimas y la garantía de no repetición.

Y hoy, en Sudáfrica, en Latinoamérica y en España, quienes antes fueron opresotres ahora viven bajo una estructura de poder que no busca reparar a las víctimas de su injusticia y represión, y menos aún pretende garantizar que no se repita su abuso, simplemente continúan con él de otra forma y esperan cualquier oportunidad para volver a hacerlo de forma más directa e intensa…

El mejor homenaje a Nelson Mandela es continuar lo que él inició, y alcanzar de manera pacífica la justicia social y la verdadera reconciliación que él buscaba.

Marca España


MARCA ESPAÑAMe llama la atención la idea de “Marca España”
que tanto se oye últimamente, y que tanto se utiliza ante cualquier acontecimiento para justificar todo lo que se hace y lo que no se hace, la última para cuestionar la imputación de la Infanta Cristina en el caso Noos. “Marca España”, una nueva versión del viejo “Spain is different” con la idea de atraer a gente de fuera con el reclamo de lo que no somos, y para sacar al exterior algo procedente de España, pero que no es España.

España es diferente, cierto; y España es una marca, eso también es verdad. Y la diferencia de España está precisamente en su marca, en esa muesca que un día dejamos en la culata del tiempo justo antes de que terminara de pasar, y que como si fuera el gancho de un bucle nos hace desfilar por el mismo lugar una y otra vez, casi a la misma hora y por el lado de los siempre, que esperan pacientes para poner la zancadilla y hacernos caer.

España está marcada por ese pasado no borrado, por esa historia hecha presente que recuerda a todo el mundo y a toda voz quién tiene la razón y quién debe someterse a sus dictados. España está marcada por el silencio de aquellos que tuvieron que alimentarse con sus palabras no pronunciadas, y por la ausencia de quienes tuvieron que cavar con sus propias manos la tierra donde desaparecieron. Las mismas manos que poco a poco labraron el curso de los días para sembrar la semilla de la libertad, y luego recoger la cosecha de una democracia que muchos quisieron presentar como maná caído del cielo, como si hubiera surgido de la nada. 

España está marcada por el sin perdón de la memoria y la culpa del olvido para que nadie sepa de dónde vienen estos lodos, ni a donde nos llevan corriente arriba en el tiempo. 

España es transición sin transitar, el lugar perfecto para esconder el odio entre los dientes apretados de aquellos que no querían cambios ni dejar de llevarse el bocado, la tajada y el tajo. 

¿La marca España?

Sólo es hacer pasar una cosa por otra.  La verdadera España, ésta que ahora quieren arrinconar sin recursos ni oportunidades, no es una marca. La verdadera España es la historia de su gente, de toda su gente, no sólo de quienes contaron el cuento de la historia terminada. Es el relato de las personas que ahora se vuelven a marchar, de las que echan porque si no serían devoradas por esos dientes manchados por el sarro del odio que un día tragan y otro vomitan, como rumiantes insaciables.

Esa España prepotente y de gafas de sol en despachos a media luz ha echado ya  a muchos jóvenes, a gente que quiero, ha borrado sus caras de nuestra mirada y colocado pantallas táctiles entre nosotros. Y a la gente que queda la quiere con una sonrisa limosnera, a ver si así alguien siente lástima y les da algo y pueden llegar a un mañana del que también han sido desahuciados. 

Pero la ausencia no es soledad, y cada partida es un motivo más para luchar por borrar esa marca, una nueva razón para abrirle las puertas a quienes salieron de su tierra, una ilusión renovada para que España sea España y toda su gente, ya sin marcar.

El futuro está marcado en el reencuentro, de eso no hay duda, y ello requiere compartir. Pero todavía hay muchos aferrados a esa marca España que no quiere renunciar a sus privilegios y a su poder. Gente que prefieren arrastrar a la España marcada antes que desmarcarse de ella, por eso no es fácil el reto, y por ello no hemos de desfallecer, tampoco caer en sus trampas.

AC

El bosón del Adiós


BOSON ADIOS
La partícula de Higgs o “bosón de Dios” ha sido descubierta recientemente por la Física para explicar el origen de la materia y de la propia vida, aunque su existencia se postuló hace más de 40 años. Lo que aún no ha logrado explicar la Física, ni las Matemáticas, ni la Filosofía, es por qué un día los sentimientos se posan en determinadas personas, ideas, proyectos, iniciativas, como si fueran pájaros que buscan las ramas antes de la puesta de sol, y así hacerlos parte de su vida… Quizás también haya una partícula invisible, subatómica y desconocida que permite que las miradas, las palabras, una caricia… cobren materia y se hagan verdad sin que nadie sepa muy bien el proceso ni pueda controlarlo. 

Si por el resultado fuera, yo lanzaría la hipótesis de su existencia…

Y quizás también exista otra partícula, el “bosón del Adiós”, que actúe al contrario, y que en ese núcleo agitado de las relaciones y los proyectos, de repente su vibración haga que todo se agite hasta que la materia que tenían esas miradas, las palabras pronunciadas, los recuerdos que las acompañan… se pierdan en ese espacio inanimado de la ausencia original. 

Si por el resultado fuera, yo también lanzaría la hipótesis de su existencia…

Ahora ha comenzado un nuevo año, nos quejábamos de los Mayas por su predicción apocalíptica, que en realidad no era tal, sólo el cálculo sobre un cambio de ciclo hecho a miles de años vista, y en cambio nosotros ponemos el contador de días a cero después de tan sólo 365 experiencias. Y no sólo borramos números, meses y fechas, sino que por un extraño sortilegio, como si el 31 de diciembre a las 12 de la noche acabara algo más que un día, nos metemos a Cenicientas y hacemos que se transformen algunos recuerdos, algunas experiencias, y luego pasamos página y cerramos una historia que, quizás, ni siquiera había empezado.

A lo mejor ese es el juego y quizá la vida sea eso, una especie de recorrido entre olvidos y promesas sin tiempo para la realidad. Y a lo mejor por eso la sensación que nos acompaña con frecuencia es que todo está por llegar, aunque al final lo que esté por venir sea cada vez más el regreso de lo que se fue, y no algo nuevo aún pendiente de alcanzarnos en nuestra deriva.

En cualquier caso, la soledad de un número con aspecto de primo como el 2013, nos acompañará en esas 365 jornadas para que no estemos tan solos, para que no estemos tan solas, y para que en compañía hagamos que todo sea un poco mejor.

El próximo año, cuando el marcador de nuevo se haya puesto a cero, nos lo contaremos con la misma ilusión de ahora y con los nuevos recuerdos de mañana, y así podremos decir qué había de verdad y qué de mentira en toda esta realidad prometida. 

…Y si el “bosón del Adiós” vino para quedarse o también se marchó.

Despedidas

DESPEDIDAS-ANDEN
Hay despedidas que se producen porque acaba algo, y otras que nacen porque comienza una situación diferente. En ocasiones
coinciden los hechos y se sucede el final de una etapa, de un momento, de una
relación o un vínculo, con el inicio de otro, y sólo los sentimientos logran
ordenar lo vivido
y situarlo en el lugar que el significado ha reservado para
él. Pero entonces, a veces, ya es tarde.

Creo que el tiempo es un trampa y que al ponerle nombres (año,
día, mes…) nos engañamos a nosotros mismos, pero las emociones que nos hace
sentir son ciertas,
aunque no sepamos muy bien de dónde vienen ni a dónde nos
van a llevar.

Por eso quiero compartir un poema que nació de un
intercambio de SMS entre Luís García Montero y yo, hace ya un par de años, y
que sólo he compartido con quienes estábamos en el Ministerio de Igualdad el
día que fue suprimido para unirlo al de Sanidad y Política Social.

Hoy es un día para recuperar y compartir esos sentimientos (…o
quizás han sido ellos los que me han rescatado hoy a mí). 

 

DESPEDIDAS

La vida es acostumbrarse a las despedidas

y esforzarse en tener ojos y oídos

para la sorpresa,

me lo dijiste desde otro mundo

cuando yo te hablaba de otra vida,

de la vida que queda atrás,

la que deja huella en tus pasos

y a la que ya sólo se vuelve

para despedirse.

Cada llegada es un adiós

y el reencuentro

una nueva despedida,

el desgarro 
que rompe la mirada

para abrazar el ayer, y escuchar

el aire de las palabras presas

en emociones petrificadas.

 

Nos acostumbramos a la sorpresa

de nuevos días que son un día menos,

y a los años que pasan para quedarse,

a los recuerdos como parte del deseo

y a la imagen de los sueños

color sepia.

 

La vida también es acostumbrarse a morir

en cada despedida

y buscar un nuevo adiós para

vivir en él,

 

y con él

morir un poco más,

                          un
poco menos.

 

 

¡Mucha felicidad crítica para este 2013!

 

La lavadora


LAVADORAAl final todo termina con una lavadora. 
Da igual que el tiempo haya transcurrido con demasiada prisa o se haya detenido a ordenar los recuerdos antes de pasar definitivamente, al final, como si se tratase del remolino de un huracán, los restos de lo vivido terminan arrastrados por un lavado que borra los momentos que se revelaron más allá de nuestros cuerpos. Camisetas con la marca del carmín que reposó en su hombro, pantalones impregnados por la hierba de un parque, sábanas hundidas en el sudor que borraba el amanecer… todo parecía no acabar, mas al final todo es empujado por ese centrifugado antiarrugas que te devuelve a la realidad almidonada de la rutina y te encoge el corazón.

Este tiempo de verano es especialmente propicio para las lavadoras, da igual que sean de carga superior o frontal. Es tiempo de viajes, de encuentros, de excesos con la comida y la bebida, de deporte… También es momento de amor y pasión, de la liberación que impone la rigidez de lo previsto, y de dar espacio a la imaginación que termina por buscar un lugar, una persona o una excusa que se parezca al recuerdo que un septiembre precipitado no fue capaz de comprender, y abandonó a la deriva sin que el olvido pudiera arrastrarlo definitivamente mar adentro.

Es el regreso al verano que acompaña a cada verano que regresa, la segunda oportunidad para saldar las cuentas que se desprendieron del hilo de la vida y quedaron en algún lugar de una playa, una montaña o una plaza donde un grupo músico-vocal tocó esa canción que convirtió los días en un pasadizo para volver hasta ese momento, para saber que la vida también es parte de una mentira.

¿Se puede arrastrar de nuestra memoria aquello que un día dijimos no olvidar? 

El tiempo es la lavadora de la vida y las circunstancias el programa que la hacen girar a más o menos revoluciones, para presentar la ausencia blanca del olvido como prueba. Y aunque cada vez le ponen más lejía a los días para que todo sea borrado, siempre fracasa. El tiempo gira en una dirección, pero la memoria lo hace en sentido contrario y provoca un encuentro con los sentimientos que eleva la temperatura y mezcla los recuerdos con el vivir, en esa experiencia que nos hace ser también lo que un día vivimos. Por eso al final vuelve el verano como regresa el tiempo a su punto de partida, y con él regresamos a los instantes que dejaron la huella sobre la que hoy pisamos, a aquellos días que el tiempo no pudo vencer, ni el olvido someter.

A pesar de ello, siempre hay quien se despide antes con una lavadora que con un adiós, unas veces utilizan el argumento corto del lavado para prendas delicadas, otras las frías palabras del programa largo para blancos sucios, pero al llegar septiembre cambian el sonido intermitente de la olas que rompen en la arena ya solitaria, por el murmullo quejumbroso y continuo de una lavadora que busca eliminar los indicios de lo vivido.

Pero la vida mezcla los colores y las experiencias para que no se vayan del todo, para que permanezcan más allá de la intención. 

Nunca se empieza de cero ni se llega al blanco nuclear, que no nos engañen con anuncios de nuevos detergentes… si se busca y se compara, siempre se encuentra algo mejor.

AC

Educación para la feligresía y segregación en las aulas (y II)


SEGREGACION-1La historia no se repite, simplemente no cambia,
son las personas que se acercan a ella las que descubren como nuevo aquello que no ha dejado de estar ahí, aunque es cierto que no siempre con la misma visibilidad.

Mucho de lo que está pasando tiene que ver con el posconservadurismo y el posmachismo, un día me detendré más despacio en ellos, pero hoy sólo me centraré en dos de sus  principales características: la aparente neutralidad y el cientificismo

Los planteamientos que se hacen desde estos nuevos púlpitos laicos parten de la base de que todas las propuestas e iniciativas que se han realizado para modificar las referencias tradicionales, nacen de ideologías cerradas y limitadas que quieren imponer sus valores a toda la sociedad en contra del orden establecido, que es presentado como neutral y descargado de ideología, de ahí que a lo de los demás lo llamen adoctrinamiento y a lo suyo educación. Pero como este planteamiento es limitado y choca frontalmente con posiciones socialmente aceptadas (matrimonio entre personas del mismo sexo, políticas de igualdad, lucha contra la violencia de género sin culpabilizar a las mujeres ni presentarlas como autoras de denuncias falsas, nuevos modelos de familia, utilización de anticonceptivos, recurso a técnicas de reproducción asistida, aborto, nuevas formas de vivir la sexualidad…), se recurre al cientificismo, es decir, a la utilización de datos e informaciones provenientes de trabajos científicos o pseudo-científicos para, de este modo, justificar sus planteamientos. Algunos de estos ejemplos de manipulación lo tenemos en afirmaciones como “el 70% de las sentencias por violencia de género no son condenatorias, lo cual significa que el 70% de las denuncias son falsas”, “el 80% de la sociedad está a favor de la custodia compartida, por lo que el 80% de la sociedad está en contra de otros modelos de custodia y a favor de la compartida en cualquier circunstancia”, o hace tan sólo unos días con las declaraciones del congresista Todd Akin al afirmar que “como en la mayoría de las violaciones no se produce un embarazo, el hecho de que la mujer esté embarazada demuestra que no se ha producido una violación”. Casi siempre actúan del mismo modo, se trata de coger un dato aparentemente científico y darle una interpretación interesada para justificar sus planteamientos, otras veces el propio estudio ya parte con el sesgo de la ideología, pero el resultado es el mismo. Es la forma de proceder desde el posconservadurismo y su “neoadoctrinamiento”.

La propuesta y defensa de segregar a niñas y niños en las escuelas, y de hacerlo con dinero público entra de lleno en esta estrategia, incluso muchos la intentan presentar como un nuevo descubrimiento capaz de resolver todos los problemas que existen en la sociedad. Sin embargo, algunos olvidan que la canción de “los niños con los niños y las niñas con las niñas” no es nueva, y que venimos de un modelo educativo donde la separación de niños y niñas era lo habitual, por eso han cambiado de táctica y han pasado a  utilizar los razonamientos posmachistas del posconservadurismo.
SEGREGACION-2

Los planteamientos para defender la segregación en la educación parten de dos grandes argumentos, por una parte los científicos, y por otra los formales o legales, pero en verdad ambos son parte de la manipulación.

1. ARGUMENTOS CIENTÍFICOS

El razonamiento es superficial y lineal, de ahí que aparezca tan obvio: Se recurre al dato científico de que el cerebro femenino evoluciona de manera distinta al masculino, especialmente en lo referente al lenguaje, a la expresión de las emociones y a la audición, y que todo ello repercute en el aprendizaje, y a partir de ahí se dice que es mejor educar separadamente a niños y niñas. El mayor defensor de estas propuestas es Leonard Sax, médico y psicólogo estadounidense, que curiosamente ha montado todo un negocio alrededor de la educación diferenciada para niños y niñas. Esto no es un problema en sí mismo, salvo por los estudios y trabajos verdaderamente científicos que critican sus conclusiones y propuestas, entre los que destacan los realizados por Mark Liberman, profesor de Lingüística y Ciencias Informáticas de la Universidad de Pennsylvania. Estos estudios han demostrado que las informaciones de Sax no se sostienen desde el punto de vista científico, y que los trabajos que defienden la separación de niños y niñas no se han diseñado teniendo en cuenta las diferentes variables que influyen en el aprendizaje, ni han sido realizados sobre una muestra amplia y adecuada. Cuando se han llevado a cabo siguiendo el método científico han  concluido que las diferencias que aparecen en los distintos grupos son interindividuales, no intersexos. Es decir, demuestran que las distintas personas, con independencia de si son niños o niñas, poseen características diferentes y siguen un ritmo de aprendizaje variable, pero no que dichas diferencias se deban al hecho de pertenecer al grupo de las niñas o de las niños.

Las diferencias existentes entre niños y niñas (anatómicas, funcionales, neurológicas, conductuales…) no son suficientes para establecer una distinción entre niños y niñas, tampoco para justificar la segregación en las aulas, y menos aún pueden considerarse de manera aislada a los factores sociales y culturales, que son las que le dan significado y los que permiten dirigir el comportamiento de chicos y chicas de manera distinta.

Los razonamientos de Leonard Sax y la justificación para segregar a niños y niñas, como podemos comprobar, no se sostienen desde el punto de vista científico.

2. ARGUMENTOS FORMALES

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y el ministro Wert como máximo responsable,  se agarran a la Convención de la UNESCO para defender la educación segregada, al recoger en su artículo 2 que esta práctica no debe considerarse como discriminación. El debate puede ser largo y extenso, pero desde el Ministerio no tienen en cuenta un par de detalles. Por un lado, puede haber coincidencia en que no sea discriminatoria si se garantiza el acceso en igualdad a la educación y si la segregación parte de una decisión particular de las familias dentro de un marco educativo general, que impida que cualquier niño o niña pueda verse afectado por no poder acceder en igualdad a la educación, como consecuencia de la existencia de colegios o aulas segregadas. De hecho nunca se ha prohibido en España ni se ha planteado suprimirla, lo que se plantea es que si se trata de una decisión particular que no tiene ventajas formativas, como han demostrado los estudios, y en cambio sí puede influir en la convivencia, no sea sufragada con el dinero público, máxime cuando en los colegios de educación segregada, más que en el aprendizaje académico, en lo que se insiste es en la transmisión de unos determinados valores, ideas y creencias, totalmente respetables en una democracia, pero ajenos a lo que desde los presupuestos del Estado se debe promover

Por otro lado, lo que olvida el Ministerio y el ministro es que la Convención de la UNESCO, al hacerse desde Naciones Unidas debe tener en cuenta la situación de la educación a nivel global. Y la situación a lo largo y ancho del planeta  muestra que en determinadas culturas, y debido a la influencia de algunas religiones, la única forma de permitir el acceso a la educación de las mujeres es a través de su separación en aulas o colegios diferentes. Naciones Unidas no puede dificultar la educación sobre una cuestión que necesita del primer paso de la escolarización, puesto que el resultado ya es conocido: Las niñas no accederían a la escuela. Que este argumento sea utilizado por el Gobierno de España en 2012 resulta bastante pobre y preocupante.


SEGREGACION-3Como se puede observar no hay razones serias para mantener la segregación en la educación con dinero público, salvo las que legítimamente parten de la ideología y las creencias. Por eso sorprende que desde las posiciones que menos han hecho por promover la Igualdad y acabar con la situación de discriminación social de las mujeres, que manifiestan que no deben ser ellas las que decidan sobre las cuestiones que le afectan de manera íntima, personal y directa, que históricamente han pedido paciencia y resignación para afrontar los problemas que le afectan, que en muchos casos han retrasado la solución de esos problemas a otra vida… ahora defiendan la segregación por el bien de las mujeres, para que las chicas no se vean lastradas por el retraso en el desarrollo de determinadas capacidades de los chicos, y para que estos no se sientan acomplejados ante el avance de ellas. No es muy coherente, y cuando la coherencia está ausente la duda se convierte en sospecha.

La idea de mujer como complemento del hombre y volcada al cuidado a través de los roles de madre, esposa y ama de casa, como decíamos en el post anterior, podrá hacer de ellas muy buenas feligresas, pero la ciudadanía se vive en términos de derechos, y estos han de ser iguales para hombres y mujeres.

 

Los juegos de Londres: de Pinochet a Julian Assange

JUEGOS LONDRES-PINOCHET ASSANGE
Uno no sabe  a qué juega Londres o a qué se juega en Londres,
pero parece que es algo parecido a lo del ratón y el gato, a esos juegos del pilla-pilla que tanto recorrieron las calles de nuestra infancia.

Lo que está claro es que los juegos de Londres no tienen nada que ver con las Olimpiadas, aunque sí se repiten cada cierto tiempo y cuentan con anillos, pero en esta ocasión convertidos en grilletes.

En 1998 Augusto Pinochet, mientras se encontraba en Londres para someterse a un tratamiento médico, fue procesado por la Justicia española por tortura y presunta violación de Derechos Humanos, y sometido a arresto domiciliario mientras las autoridades británicas estudiaban la procedencia de su extradición. Finalmente Londres no la concedió alegando diferentes motivos, desde los que hacían referencia a su estado de salud hasta diversos argumentos jurídicos-técnicos, y en marzo de 2000 fue liberado y autorizado a regresar a Chile.

En septiembre de 2010 la Fiscalía de Suecia abrió diligencias contra Julian Assange por violación sobre Anna Ardin y por acoso sexual sobre Sofía Wilen, el presunto autor, en lugar de presentarse ante las autoridades suecas para aclarar lo ocurrido, huyó al Reino Unido. En noviembre se emitió una orden de detención europea y se solicitó la intervención de la Interpol, medidas que llevaron a que se entregara a la policía londinense en diciembre y a permanecer localizado bajo control  judicial. Dos meses después, el 24-2-11, el juez británico Howard Riddle autorizó su extradición a Suecia al considerar que este país ofrece todas  las garantías necesarias para un juicio justo, pero no se ha llevado a cabo y la situación descrita se ha mantenido a través de diferentes recursos hasta que el 19-6-12 Julian Assange se refugia en la Embajada de Ecuador y solicita asilo político. Finalmente le ha sido concedido hace tan sólo unos días (16-8-12), aunque según algunas informaciones las autoridades británicas, celosas por dar cumplimiento a la orden judicial sueca, han amenazado con entrar en la embajada y detenerlo.

Como se puede comprobar hay algunas circunstancias similares, planteamientos totalmente diferentes, escenarios comunes, personajes radicalmente opuestos, y unas mismas personas en situaciones distintas: Baltasar Garzón y los responsables de las instituciones del Reino Unido.

Baltasar Garzón como juez fue quien procesó a Augusto Pinochet y quien solicitó su extradición a España para comparecer ante la Justicia, y Baltasar Garzón como abogado es quien dirige la defensa de Julian Assagne para que no sea extraditado  y no comparezca ante la justicia sueca. Por su parte, Londres fue quien en 1998 impidió la comparecencia de un presunto delincuente, Augusto Pinochet, ante la Justicia, y en 2012 es Londres quien intenta por todos los medios que otro presunto delincuente, Julian Assange, comparezca ante la Justicia. La diferente posición de Baltasar Garzón es comprensible y consecuente con su nueva función, la de Londres no tanto.

Al margen de otras cuestiones derivadas de la complejidad de la situación generada por los dos casos comentados, la preocupación común que surge, con independencia de esos elementos tan diferentes entre uno y otro,  es el intento de hacer prevalecer y anteponer al personaje sobre la persona y  las consecuencias sobre los hechos. Pero también comprobar cómo el argumento principal en ambos procesos pasa por un cuestionamiento de la Justicia desde dentro de las instituciones, dejándola en evidencia como uno de los ámbitos más desiguales a la hora de resolver los problemas que afectan a los ciudadanos, y mostrando cómo ricos y poderosos siempre juegan con ventaja ante la igualdad de la ley.

Los motivos utilizados para negar la extradición de Pinochet se basaron, fundamentalmente, en el personaje, en esa condición de “expresidente” y de senador vitalicio y, por supuesto, en todas las relaciones que como tal había establecido con gobiernos y personas de ideología similar, de ahí las peticiones de liberación de George Walter Bush y de Margaret Thatcher, entre otras, a pesar de que el juez Howard Riddle había autorizado la extradición. Y las razones para negar la extradición de Assange a Suecia de nuevo surgen alrededor del personaje, de su implicación con la libertad de expresión y en la defensa de los Derechos Humanos a través de la revelación de documentos que ponen en entredicho las actuaciones de muchos Gobiernos, principalmente el estadounidense, de ahí que también hayan surgido en su defensa múltiples personajes con los que ha mantenido una relación.

La estrategia funciona, y el resultado es una especie de escisión del individuo: Se muestra una trayectoria vital en la que los presuntos crímenes se han sucedido de nuevas circunstancias, y luego se presenta esa evolución como demostración de la incompatibilidad de una conducta con otra, o como si determinadas acciones pudieran ocultar o borrar otras. De esta manera muchos veían en Pinochet al anciano “enfermo” y en un papel secundario dentro de la política, sin que su memoria pudiera superar el límite establecido por su ideología para reconocerlo como ese presunto y atroz criminal. Es algo similar a lo que ocurre con Julian Assange, que es presentado como el activista que ha tenido el valor de poner en evidencia a Estados Unidos y a muchos de sus aliados mostrando las palabras sucias con las que pretenden limpiar su mundo de obstáculos, y su memoria tampoco supera la ideología para entender que su implicación y compromiso con la libertad de expresión y contra la sucia guerra no es incompatible con una posible conducta delictiva por agresión sexual.

El caso de Pinochet se cerró mal por impedir su comparecencia ante la Justicia, pues es esta la que debe investigar y establecer la verdad de lo ocurrido y, de este modo, desvelar a la persona que oculta el personaje, o al menos algunas de sus conductas. Quienes liberaron a Pinochet condenaron a la Justicia, no sólo a los códigos y normas que hablan de justicia universal, de la imprescriptibilidad de los delitos contra la humanidad, de la legitimidad de cualquier Estado para intervenir… condenaron la confianza en el ideal de Justicia defendido por la humanidad y los valores que de él se derivan. Y el caso de Assange se cerrará mal si se da a entender que la forma de establecer justicia es evitar la comparecencia ante la justicia de un país con un sistema de garantías judiciales como es Suecia. Y no sólo se cerrará mal para él y lo que él defiende con sus acciones, sino que lo hará por atacar una vez más al ideal de justicia que todos perseguimos.

Julian Assange no va a ser juzgado en Suecia por Wikileaks, sino por delitos de agresión sexual. No dudo de que hay muchos países y dirigentes con gran interés en que sea encarcelado y que quieran aprovechar ese procesamiento para ir más lejos, pero eso no debe impedir la acción de la Justicia y que las posibles víctimas queden sin ser reparadas por el daño sufrido. La forma de resolver la situación precisamente es actuar con la transparencia y claridad que Julian Assange exige y reivindica, circunstancias que se garantizan en un sistema democrático como el sueco. No creo que Assange pueda exigir condiciones para comparecer, como ha apuntado Baltasar Garzón, al igual que no puede hacerlo ningún ciudadano cuando es denunciado y tiene que acudir a un Juzgado o Tribunal. Si hay algo que no está bien deberá ser puesto de manifiesto con la denuncia oportuna, y si se teme que la denuncia por agresiones sexuales conduzca después a una extradición a EE.UU., será entonces cuando haya que poner en marcha la defensa sobre esa situación, no antes. Plantear dudas sobre la justicia sueca es el mismo argumento que hicieron los defensores de Pinochet sobre la justicia española para negar su extradición, y al final es defender el argumento de la "caza de brujas", sólo que cada uno tiene sus brujas a las que cazar.

Debemos procurar una justicia más democrática en la que los privilegios, el poder y el dinero no actúen como falsos testigos a favor de quienes cuentan con su alianza, y en la que la palabra de determinadas personas no sea más valiosa que la de otras. Y eso exige un mayor compromiso con la Justicia, no su cuestionamiento sistemático para beneficiarse de una duda que acabará con la credibilidad y la confianza en el sistema.