“Renazismiento”

RENAZISMIENTO
Me sorprende que las referencias al nazismo aumenten conforme pasa el tiempo y se alejan los acontecimientos históricos que lo caracterizaron. Estamos ante un renacimiento del recurso al nazismo,  y no creo que sea el azar, la irreflexión o la precipitación de un día a día siempre acelerado los responsables de esta situación. Ya lo saben, encabeza este blog, “no creo en la inocencia de la casualidad”, hoy tampoco y en este tema aún menos.

Y lo mismo que me sorprende me preocupa. El nazismo siempre ha tenido quienes lo han defendido como justificación y quienes lo han minimizado mediante la negación. El negacionismo hace referencia a quienes a pesar de las evidencias, de los documentos gráficos, de los testimonios personales y de los hechos probados por una justicia que tuvo que enfrentarse a una de las mayores crueldades de la humanidad, negaron la realidad y la revistieron con elementos que no pertenecían a ella, para que quien no quisiera ver pudiera ir de ciego sin miedo a tropezar.

Es cierto que el tiempo terminar por dar la razón, pero también empieza por ocultar las causas que permanecen ancladas en momentos inamovibles y lejanos, de manera que con frecuencia determinados acontecimientos quedan descolgados de su contexto para permanecer flotando en la ingravidez de la nada, sin significado ni gravedad que los atraiga a la realidad. Y me temo que eso lo que está ocurriendo en la actualidad.

Cuando alguien llama a los escraches nazismo, cuando al feminismo se le denomina “feminazismo”, cuando al hablar de la interrupción voluntaria del embarazo se acude a lo que hicieron los nazis como comparación, o cuando alrededor de  otros muchos temas se recurre a la Alemania Nazi, lo que se hace no es darle gravedad a unos hechos actuales que todo el mundo conoce y puede valorar, lo que en verdad se acepta es que lo que hicieron los nazis, para esas personas que lo mencionan sin pudor, no fue tan grave. De lo contrario no cometerían la irresponsabilidad de asociar una cosa con otra, ni tendrían la desvergüenza de tomar acciones aisladas como una generalidad que identifique hechos puntuales con un nazismo conocido históricamente por el exterminio de los judíos y gitanos, y por llevar a la humanidad a su Segunda Guerra Mundial.

Pero las consecuencias del recurso al nazismo no se quedan sólo en esa falta de reconocimiento del horror generado por los nazis, sino que al compararlo con hechos como los mencionados, lo que se hace es distorsionar la imagen debilitada por el tiempo y emborronada por quienes de forma interesada han intentado cambiar la historia,  para que al final también parezca que el nazismo no fue tan grave. Son las dos formas de ocultar una realidad, negarla o hacerla pasar por otra.

El problema no sólo está en el terminología de unos hechos pasados, el problema siempre se esconde en su significado. El significado a la postre es como el alma capaz de darle vida a la realidad inerte, basta con que se insufle el hálito vital a través de la actualidad para que resucite la esencia de las cosas y vuelvan a nacer. 

Por eso no es casual que las referencias al nazismo partan de posiciones ideológicas de una derecha de la que también se desprenden sin solución de continuidad agrupaciones y partidos políticos de ultraderecha, identificados con algunas de las propuestas del nazismo y sus valores, autoproclamados como neonazis e identificados con sus símbolos. Ya están sentados en los Parlamentos de países democráticos de la UE, como ha ocurrido en Francia, en Grecia, en Austria, en Holanda, en Bélgica, en Finlandia, en Suecia… y cómo puede ocurrir en cualquier otro país si se sigue alimentando el odio con la mentira y ocultando el pasado con la negación o la minimización.

Pero no nos confundamos, y lo mismo que hay quien niega directamente el horror nazi mientras que otros lo disimulan, a la hora de defender las propuestas ultras hay quienes lo hacen directamente como partidos de ultraderecha, y quienes disimulan para no parecerlo, pero sin renunciar a sus valores e ideas. Ni es oro todo lo que reluce, ni ausencia todo lo que no se ve.

Un futuro que nazca de la negación será mentira, y si el mañana es alimentado por el odio y el enfrentamiento habrá violencia. Vivir la mentira del presente sobre el conflicto para alcanzar un mañana falso y violento no debe ser el proyecto común de una sociedad. Y los responsables políticos no deberían jugar a eso ni de palabra, ni de obra, ni por omisión.

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La Predicción Azteca

AZTECASTerminamos 2012 con el suspense de la Predicción Maya y la duda de lo que si acababa era el año o el mundo, y empezamos el nuevo año con una nueva predicción, en este caso la Predicción Azteca.

Las predicciones siempre son un ejercicio que se mueve entre la adivinanza y la anticipación, la diferencia fundamental entre una y otra está en la base sobre la cual se lanza la hipótesis. Si la base es sólida y existe una serie de factores y elementos que llevan al resultado planteado, podremos hablar de una anticipación del resultado o consecuencia, que nunca será del 100%, al haber factores y elementos incontrolados, pero seguro que andará cerca de sus límites. Si por el contrario el planteamiento que se hace sobre el futuro carece de base y se fundamenta más en la intuición o en simples suposiciones, nos encontraríamos ante un ejercicio adivinatorio que si se cumple será más producto del azar que de la lógica.

El acierto o el error no justifica en sí mismo que la predicción sea correcta, es un elemento más a considerar, pero no definitivo. Un acierto por azar no quiere decir que el razonamiento fuera correcto, y un error en el resultado no significa que la elaboración de la hipótesis fuera incorrecta, simplemente que han interaccionado otros elementos no previstos en su momento.

La predicción Azteca en verdad es la “predicción de una predicción”, y a diferencia de la Maya no se ha realizado en un tiempo pasado de la historia, sino que se ha planteado en la actualidad, aunque no por ello está al margen de lo que un día anticiparon sus vecinos Mayas. Los mayas acertaron en su idea de cambio de ciclo, incluso del fin del mundo, puesto que el mundo que conocíamos alrededor del Estado del Bienestar, de la igualdad, de la solidaridad… ha acabado conforme nos acercábamos a la temida fecha del 21 de diciembre de 2012. Ahora vivimos un nuevo ciclo en un mundo diferente, y no sabemos cómo evolucionará bajo la influencia de las nuevas deidades, “Crisis” y “Mercado”, que la religión de la economía ha impuesto. De ahí que sea necesario abrir una ventana al futuro a través de una nueva predicción.

La Predicción Azteca surge desde dentro de la propia creencia para mantener la fe en lo que la religión de la economía adelanta sobre el futuro. El juego es muy sencillo, como se trata de hipotecar el presente en nombre del futuro es necesario dar argumentos para contrarrestar los efectos negativos de la desesperanza, pues la teoría de las religiones ha sido justo la contraria, ellas siempre han hablado de un futuro maravilloso, lleno de recompensas y placeres en un Paraíso lejano, para así sobrellevar el valle de lágrimas del presente. En cambio lo que hace la nueva doctrina de la fe económica es presentar un futuro incierto sobre un presente lleno de problemas, idea en la que resulta difícil mantener la fe. 

Desde los nuevos púlpitos de los bancos, las bolsas, los Ministerios del ramo, las grandes empresas, el capital de las capitales… nos hablan de un futuro con más austeridad, más ajustes, más recortes, más paro, más pobreza para los pobres y más riqueza para los ricos, más desigualdad, más dependencia… mensaje que preocupa a sus dirigentes y líderes. Y es ahí donde la Predicción Azteca entra en juego para justificar ese presente y hacer que el futuro parezca una leve consecuencia pasajera, y para que quien sufre las consecuencias de la ira de la diosa Crisis y el dios Mercado se sientan culpables por lo que otros han hecho. Es la representación del “yo pecador” y del sacrificio como camino de salvación de la religión clásica aplicados a esta nueva religión social.

Y como la sociedad es muy compleja y las posibilidades son enormes, la Predicción Azteca está formada por múltiples y variados mensajes aplicados a los más distintos campos y ámbitos. De este modo se consigue que las personas que se mueven en ellos asuman los postulados y renueven su fe de interés variable al alza. Con ese planteamiento los líderes, mercaderes y pastores lanzan sus homilías al aire con el argumento de la Predicción Azteca, y rezan: “Haztecargo” de que tenemos que facilitar el despido… “Haztecargo” de que hay que quitar la ayuda a la dependencia… “Haztecargo” de la necesidad de privatizar la sanidad y de cobrar “1 euro por la jeta” con cada receta… “Haztecargo” de que no queda más remedio que congelar la pensiones y los corazones… “Haztecargo” de lo importante que es el adoctrinamiento educativo… “Haztecargo” de que no podemos perder el tiempo con la Igualdad ni con esas tonterías del género…

Es la predicción Azteca o Hazteca (se admiten las dos formas para el caso) con la que adelantar el futuro más inmediato, para a partir de él alcanzar el futuro más lejano… El que pueda llegar hasta él, claro, porque otros se quedarán en el camino. Pero todo está previsto, ya lo dice la predicción, “Haztecargo” de que no merece la pena seguir viviendo de cualquier modo cuando lo que te espera es un paraíso… 

Sabiduría Popular


SABIDURIA POPULAR-1
El partido del Gobierno
, siempre hábil en comunicación, parece haber recurrido a unos asesores muy especiales para crear una “sabiduría Popular” a la carta que explique algunas de sus decisiones, o para justificarlas una vez que ya han sido adoptadas. 

Todo empezó casi sin querer con aquello de “Zapatero a tus zapatos”, y en vistas del resultado tan bueno que les dio, se animaron y han ampliado el mensaje hasta donde el tiempo lo permite. La idea es hacer un nuevo refranero con el que consolidar la realidad que quieren crear, y en la que todo queda explicado en clave “Popular”, como no podía ser de otro modo en una democracia. Al menos es lo que se deduce de lo ocurrido durante estas últimas semanas. Les pongo algunos ejemplos. 

Para resolver los problemas de injusticia que hay en la sociedad, en lugar de facilitar la respuesta desde los Juzgados y Tribunales, como era de esperar, lo que han hecho ha sido dificultar el acceso de los ciudadanos a la Administración de Justicia. Y para ello el ministro Gallardón ha aplicado su nuevo refrán, “si no quieres café, dos tasas”. Ahora nos encontraremos con eso de que “los hombres ricos no lloran”, más bien al contrario, se parten de risa, en cambio los hombres pobres y las mujeres, ricas y pobres, sí lloran, y mucho. 

Con independencia del significado de aplicar estas tasas a las actuaciones judiciales, me preocupa el cinismo con el que se explican algunas de sus consecuencias, como se ha hecho al insistir en que en los casos de violencia de género no se verán afectados por esta medida. Habrá que ver cómo queda la cosa respecto a las denuncias, pero se le olvida al Gobierno, o lo desconoce (que es más grave), que la mayoría de las mujeres que salen de la violencia no lo hacen por la denuncia, sino a través de la separación. Se divorcian en Juzgados de Familia para alejarse del maltratador sin decir que son víctimas de violencia de género, concretamente un 73%, según la Macroencuesta de 2011. Pero ahora esta opción se verá dificultada por las tasas que tendrán que pagar, y como muchas mujeres no podrán hacerlo quedarán “obligadas” a caminar junto al agresor y su violencia. Además se olvida también, de que la simple percepción de problemas para denunciar ya detiene a muchas mujeres, aunque sólo sea una percepción y en realidad no existan dichas dificultades. Ha ocurrido con la campaña sobre denuncias falsas por violencia de género que se ha promovido desde determinados sectores sociales, incluidos algunos miembros de la judicatura y ciertos medios de comunicación. La mera sospecha que tuvieron muchas mujeres de que no iban a ser creídas ya las retuvo en la violencia sin denunciar, y a algunas de ellas les costó la vida. El mensaje de que acudir a la Justicia cuesta dinero y supone dificultades, con independencia de que se aplique o no a los casos de violencia de género, hará que muchas mujeres maltratadas no denuncien. Es así de terrible. 

Pero como los problemas afectan a toda la sociedad, el “refranero Popular” es amplio y diverso, quizás porque parte de una filosofía presidencialista basada en el “no dejes para mañana lo que pueda hacer Rajoy”, idea que muestra al Presidente como la única solución a los problemas con su “hay que hacer lo que hay que hacer”, guste o no guste… Lo dicho, “café y tasas” para todos. 

La economía no podía ser menos y también ha recurrido a la “sabiduría Popular”, y desde el “a Dios rogando y con el MAFO dando” para afrontar la crisis bancaria golpeando al anterior Director del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez (conocido como MAFO por sus iniciales), ¡qué lejos de aquel “siempre hay un Rato para un descosido”!, hasta el ensalzamiento del ministro del ramo por medio de “el que a buen árbol se arrima, sombra De Guindos cobija”, se ha creado un escenario que muestra un paisaje bucólico en el que no falta Montoro bravo él, con sus embestidas contra los defraudadores y capitales fugados. Todo ello ha hecho que la reforma laboral de la ministra Fátima Báñez se haya visto respaldada con “al que Dios le ayuda madruga para irse a trabajar”, transmitiendo la importancia de la fe y que quienes están sin empleo no sólo están en el paro, sino que además se quedan sin amparo divino. En el tema de las pensiones es otro el refrán que ha aplicado: "del dicho a lo no hecho no hay ningún trecho", aunque esta es la frase comodín que se puede aplicar a cualquier campo, dados los numerosos incumplimientos del Gobierno.

Esta visión economicista impregna también a otros sectores y al nuevo refranero. La sanidad pública, claramente en vías de extinción, sigue estos dictados y los sabios consejos que nacen de él, aplicándolos a sus “recetas con euro” de manera inmediata. Ya lo dice el refrán, “la salud es lo que importa… y lo que exporta”, de manera que todo está muy claro: “Más vale el porvenir que curar”. 

Es parte de la “sabiduría Popular” que otro día continuaremos analizando, pues la estrategia promete. Sobre todo cuando comprobamos que la clave no está en las respuestas puntuales a los problemas concretos, sino en hacer que la sociedad aprenda estos refranes y los aplique al día a día, de ahí que el ministro electrodoméstico, Wert-inhouse, que lo mismo sirve para lavar las conciencias que para planchar la ciudadanía, insista con lo de “la letra con sangre entra… y los números también”, por eso son rojos, a diferencia de los brotes, que son “brotes de humo” arrojados por la policía para levantar cortinas en las manifestaciones del ministro del Interior claroscuro, Jorge “Jiménez Díaz y noches”. 

Como ven es un nuevo refranero, por eso no desaprovechan la ocasión para aplicarlo, ya saben, “más vale gaviota en mano que ciento volando”… 

Y si un día llega su hijo o su hija del colegio y les dice, ¡papá, mamá, “el saber no ocupa…en España”!, no deben alarmarse, es otro de los nuevos refranes. La culpa no la tienen ellos, sino el paro entre jóvenes profesionales y el “espíritu aventurero” de nuestra juventud, como ha dicho Marina Corral, Secretaria General de Emigración.

 

PD. Les propongo que me envíen los refranes que ustedes encuentren e imaginen sobre esta nueva "Sabiduría Popular". Así podremos completar el refranero. Pueden hacerlo a mi cuenta de Twitter: Miguel__Lorente (la línea que hay entre el nombre y el apellido se corresponde con "dos guiones bajos")

No pienses en una gaviota

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No sé cómo se las arreglan, pero al final el sector más conservador de la sociedad, el conocido como "la derecha de toda la vida", siempre termina por conseguir imponer su visión de la realidad. Y ese es su verdadero éxito, no tanto los logros o medidas puntuales, sino presentarlas como “aquello que hay que hacer en cada momento”.

Contar con “lo de toda la vida” como argumento pesa mucho, y tener un amplio sector de medios de comunicación dispuestos a loar sus acciones ayuda bastante, por eso cuando desde otras posiciones se adoptan alternativas distintas son percibidas y presentadas como un ataque al orden establecido y como un desvarío, pues no se corresponden con “aquello que hay que hacer en ese momento”, ni se reconoce a quienes las proponen. 

La crisis ha puesto de manifiesto esta situación de forma nítida. Por un lado el Presidente del Gobierno no ha parado de repetir aquello de “sé lo que tengo que hacer y lo voy a hacer”, aunque no diga qué ni cuándo, y por otro lado,  la propia crisis es utilizada más como un argumento que como una causa para adoptar las decisiones. Por eso se ha utilizado la economía para materializar un repliegue conservador en las políticas sociales, en igualdad, en sanidad, en educación… que nada tienen que ver con déficits, primas, balances y valores bursátiles… sino con los valores morales que defienden. 

El último ejemplo de esa capacidad de imponer sus ideas y su visión de la realidad lo tenemos en el vídeo que han hecho militantes anónimos del PSOE “pidiendo perdón por los errores cometidos”. Sin duda es loable lo de pedir perdón, pero lo que en verdad muestra el vídeo es la victoria del sector más conservador de la sociedad, que al final ha conseguido que el propio PSOE reconozca y asuma lo que ellos vienen diciendo con más falsedades que verdades desde hace tiempo.  

Y lo ha conseguido una vez más, puesto que no es la primera ocasión que lo hacen. Ya lo lograron cuando el propio Gobierno Socialista suprimió el Ministerio de Igualdad debido a las "críticas y peticiones" que hicieron, evidentemente, desde la derecha. O cuando han cambiado el fondo y la estética de sus comparecencias para ponerlo en azul, como el del PP (ver post "En el fondo hay coincidencia", 21-5-12). O cuando asumieron sus planteamientos económicos y llevaron a cabo los primeros recortes en mayo de 2010… Al final han logrado que la izquierda pida perdón y que con ello asuma la responsabilidad y culpa de todos los problemas que hay en la actualidad, que es justo lo que vienen diciendo con su teoría de “la herencia”. Es triste, pero más triste resulta ver que el PSOE esté pidiendo perdón no por hacer políticas de izquierda, sino por no haber hecho políticas de derechas. ¡Están pidiendo perdón por ser de izquierdas! 

¿No tienen nada de lo que pedir perdón los Gobiernos de Aznar, por ejemplo?, ¿no tiene nada que ver la política de especulación urbanística y financiera de entonces que ahora vemos en los tribunales con la crisis actual y algunas de sus manifestaciones, como el paro? ¿No tiene nada de lo que pedir perdón el Gobierno actual de Rajoy?… 

Ya lo dijo George Lakoff en su libro “No pienses en un elefante”, si actúas pensando en los otros terminas actuando como ellos o bajo sus referencias. El PSOE y la izquierda no deben pensar en una gaviota, sino en la sociedad, y más que mirar por la ventana del otro deberían detenerse un instante frente al espejo. Lo que está en juego no es el poder, sino el porvenir de la gente. 

Vivimos en una cultura con gran influencia judeo-cristiana, de eso no hay duda, quizás por eso muchos arrastran la culpa como arrastran la sombra, y creen que pedir perdón, o que sólo pedir perdón, ya habilita para la acción, y no es así. Pedir perdón no deja de ser una forma de permanecer en el pasado, la mejor forma de superarlo y de demostrar una nueva realidad y una actitud diferente es con propuestas e iniciativas… y sin complejos. El movimiento se demuestra andando… ya lo dijo Diógenes.

Y no hay tiempo que perder cuando el futuro parece quedar cada vez más lejos.

Los Siyoyas

SIYOYAS
Hace años, a principios de los 90, cuando llegué a la Academia del FBI situada en Quantico (Virginia) con una beca para realizar un trabajo de investigación, coincidí con un policía chileno que estaba allí recibiendo un curso de investigación criminal. Carrasco era su apellido.

En una de nuestras primeras conversaciones le comentaba las dificultades que existían en España para desarrollar una investigación de calidad, y le relataba algunas de mis experiencias en ese sentido. Él me dijo que conocía la situación y que en parte era debida a que en España había muchos miembros de la tribu de los Siyoyas. ¿Los Siyoyas?, pregunté un poco sorprendido y bastante despistado, creyendo que a lo mejor se refería algún grupo étnico de las tierras de Chile.

Entonces sonrió y me lo explicó. Me dijo que hay muchas personas que sólo saben poner obstáculos en el camino de los proyectos, que se dedican a atar piedras a las ideas ajenas para que no puedan ascender más allá de las palabras y nunca se materialicen. Pero luego, cuando a base de confianza, de mucha dedicación y de gran esfuerzo una de esas personas ignoradas saca su proyecto hacia delante y obtiene resultados, entonces quienes no creían en la iniciativa son los primeros en acercarse, y con una sonrisa en los labios le echan la mano por el hombro y le dicen aquello de: “si yo ya te dije que era una idea buenísima…” o si yo ya te comenté que el resultado iba a ser innovador…” y, nunca suele faltar, elsi yo ya te ofrecí todo el apoyo y los medios que necesitaras…” Son los “siyoyas”. 

Los siyoyas son una especie abundante, de apariencia normal, y presentes en cualquier lugar con independencia del hábitat y de otras circunstancias particulares. Se caracterizan por buscar posiciones de poder desde las que poner en práctica su actitud inmovilista, e intentan por todos los medios que nada se modifique, y que si algo cambia sea para volver a un estado anterior donde aún se sienten más cómodos. Pero a diferencia de otras especies que han buscado y necesitado esas condiciones pasadas ya superadas, los siyoyas tienen una gran capacidad de adaptación a cualquier nueva situación, de ahí su supervivencia. Así, cuando las condiciones cambian ellos son los primeros en cambiar, e incluso en liderar las nuevas circunstancias que ellos mismos impidieron. Ser “siyoya” no es un comportamiento, es una forma de entender la vida. 

Las noticias sobre la sentencia del Tribunal Constitucional que rechaza el recurso presentado por el PP contra la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, ha puesto de manifiesto dos cosas:

La primera es el gran número de siyoyas que existen entre las filas del PP, e incluso cómo se trata de un grupo influyente que ha logrado transmitir sus valores e ideas al conjunto del partido. Al menos es lo que se deduce de las declaraciones de tantos y tantos miembros del PP que desde primera hora del día (6-11-12), aun sin conocer el resultado de la sentencia, han salido a las ondas, a las pantallas y al papel diciendo eso del “si yo ya dije…” o aquello otro del “si yo ya adelanté…” o lo del “si yo ya advertí que…” 

La segunda es la importancia del lenguaje y las palabras. Para el Partido Popular el gran problema de la unión de parejas del mismo sexo era que se consideraran matrimonio, algo que supondría una situación de igualdad respecto al modelo de matrimonio que defienden desde su posición, y que sólo admite que sea entre un hombre y una mujer. 

Y no es casualidad. Las palabras definen realidades, y las realidades adquieren un significado u otro según sean presentadas. Hablar de matrimonio entre parejas del mismo sexo es hablar de igualdad, algo que inquieta a quienes han hecho de la desigualdad una razón de ser. 

En el tema del matrimonio homosexual el PP acudió a la igualdad de la ley porque no admitía la igualdad social, y ahora que la ley ha dicho que no tiene razón, o lo que es lo mismo, que sus posiciones siguen asentadas en el terreno de la desigualdad, recurren al juego del “si yo ya…”. La cuestión es la siguiente, ¿si sabían que era constitucional, tal y como se deduce de sus palabras actuales, entonces porque pusieron el recurso? 

Cuando uno se presenta como un “siyoya” sólo caben dos posibilidades, o no tiene memoria, y por tanto no recuerda lo que dijo en su momento, algo negativo para el ejercicio de la política, o se trata de un cinismo actitudinal acompañado de cierta hipertrofia epidérmica en la región facial. Sea lo que sea, es lo más parecido que hay a un engaño, y ya se sabe, quien engaña algo busca a cambio.

Monstruo


MONSTRUO-1Un monstruo es un ser cruel y perverso
que actúa contra el orden de la naturaleza. José Bretón es un monstruo, si nos atenemos a los indicios que se han conocido sobre la desaparición y muerte de sus hijos. Pero es mucho más que un monstruo, y también mucho menos. 

Es mucho más porque habitualmente la monstruosidad se identifica con lo anormal, con la coincidencia de una serie de características que forman el conjunto de ese ser monstruoso y, por tanto, como alguien limitado a una serie de circunstancias alrededor de una conducta. La monstruosidad de José Bretón no ha estado sólo en los asesinatos que presuntamente ha llevado a cabo, sino en utilizar los elementos que la cultura levanta y luego muchos repiten para llegar hasta esa última acción que hace olvidar todo lo que la ha antecedido. De esta forma, con la normalidad como argumento, ha ido más lejos y ha montado toda una estrategia que le permite superar el hecho concreto, y darle un significado a partir de las ideas y decisiones. Así, lo que podría haber sido una conducta criminal aislada se convierte en una escenificación de sus ideas. 

Y también es mucho menos que un monstruo, porque lo que lo define y caracteriza no es la crueldad de un momento o la perversidad de una acción, sino la maldad entre buscada en esa normalidad. 

Considerarlo un monstruo, sin más, es una forma de tranquilizarse, pues exige dos condiciones. Por un lado, la reunión de requisitos particulares y, de alguna manera, excepcionales que, por tanto, están ausentes en la mayoría de los hombres. Y por otro lado, saber que reúne esos requisitos, es decir, conocer que es él el autor de la crueldad y, en consecuencia, tenerlo detenido y retenido para que no vuelva a actuar. Como observamos, es un monstruo porque su crueldad obedece a unas características elementales, y porque está en una jaula para que todos podamos ver lo malo que es. Y todo ello genera tranquilidad en la doble circunstancia: por estar enjaulado y porque no hay otros hombres como él. Esta tranquilidad es la que desvía la mirada de los factores comunes a otros casos, la que olvida que se ha producido en un contexto de violencia de género, y la que impide identificar factores de riesgo que puedan ser utilizados para prevenir futuros casos.


MONSTRUO-2Y me sorprende esta actitud porque es muy habitual ante hombres violentos que actúan contra sus parejas y contra sus hijos de forma especialmente grave. Estos hombres rápidamente son calificados como monstruos, calificativo excluyente para quien no comparta los requisitos exigidos, y genérico, en cuanto que se puede aplicar a estos agresores o a cualquier otro criminal (terrorista, pedófilo, narcotraficante…). Ocurrió, por ejemplo, con Josef Fritzl, el llamado “monstruo de Austria”, que secuestró y violó a su hija durante 24 años, llegando a tener siete hijos-nietos, o con el colombiano Luís Alberto Garavito, el “monstruo de Génova”, que mató a 147 niños. Y ha vuelto a ocurrir con José Bretón. 

MONSTRUO-3-VNSin embargo, de ahí mi sorpresa, cuando es una mujer la que actúa de forma similar y mata a su pareja o a sus hijos, aunque no sea de forma especialmente violenta, no se la llama con un adjetivo ni un sustantivo que reúna esa doble condición de excepcionalidad y de ser una denominación genérica e inespecífica, sino que habitualmente se hace con palabras que definen conductas vinculadas sólo a las mujeres o que implican una sanción formal. Así, es habitual llamar “viuda negra” a la mujer que mata a su pareja, como ocurrió en el caso de la española Estíbaliz Carranza, también conocida como la “heladera asesina” o la “baronesa de hielo”, que mató a dos maridos en Austria. Y a la mujer que mata a sus hijos se la denomina "parricida", añadiendo a continuación el nombre del lugar donde comete el crimen, como la “parricida de Santomera” (2009) o “la parricida de Lloret de Mar” (2010). Y aunque esta denominación haga referencia a una situación genérica, indica una calificación formal y jurídica, que muestra el rechazo y la sanción sin apelativos ni espacio para atenuantes. 
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La sorpresa aumenta al comprobar que conductas más infrecuentes, como son las que hacen referencia a la violencia que ejercen las mujeres, tienen un nombre propio y específico basado en su condición de mujeres (viudas negras), o formal (parricidas), mientras que las conductas de los hombres, más frecuentes y habituales, o no alcanzan calificación alguna o se muestran acompañadas de excepcionalidad y de forma genérica…  

Justo igual que el monstruo del lago Ness, excepcional y un monstruo como todos los monstruos. 

Algo deberíamos aprender de todo esto.

Banco ¿tóxico o intoxicado?

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En ocasiones, con más frecuencia de la que nos damos cuenta, la verdad logra escapar al control del seguridad que establece la conciencia y muestra la realidad tal y como es. Entonces la llamamos inconsciente y decimos que nos ha traicionado o nos ha delatado, cuando en realidad los traidores somos nosotros por callarla y ocultarla, y lo único que ha ocurrido es que las palabras han logrado salir por el hueco que deja el ángulo muerto de la mirada huidiza.

Si tiramos del diccionario y nos atenemos al significado de las palabras, vemos que no es lo mismo un alimento tóxico que un alimento intoxicado, adjetivos que trasladados al sustantivo “banco” también nos definen conceptos muy diferentes. Un “banco tóxico” sería aquel que es capaz de envenenar al resto de la sociedad, mientras que un “banco intoxicado” es el que se ve afectado por elementos en mal estado, que lo envenenan y convierten esos números rojos tan habituales entre sus hojas de cálculo, en cifras amarillas de bilirrubina y ruina

El Gobierno ha creado un “banco tóxico” y no creo que se haya equivocado al llamarlo así. Es cierto que probablemente quería decir que creaba un banco intoxicado, o sea, afectado por los productos en mal estado del resto de las entidades, pero la relajación propia del aún verano ha bajado la guardia antes de que subiera el IVA, y ha hecho que las palabras sean más claras que las mentes y nos muestren el verdadero objetivo de su creación, que pasa por intoxicar al resto de la sociedad.

Lo curioso de todo esto es que la crisis que pretende resolver el banco tóxico-intoxicado ha sido generada por el veneno financiero que contaminó a la gente, y la empujó a consumir sus dietas capitalistas y sus pócimas hipotecarias para alcanzar la mentira del status, sin ser conscientes de que la altura de miras a veces produce vértigo, y el vértigo caídas. Y cuando en plena intoxicación nos pidieron la bolsa le dimos la vida creyendo que saldaríamos cuentas, pero nuestras vidas valen menos para ellos que su palabra para nosotros, y claro, sin patrimonio y con la vida hipotecada por generaciones espontáneas hay poco que hacer. Así vivimos hechizados por el perfume tóxico que sale del vertedero de ese banco donde han ido a parar los activos, intoxicados por sus mensajes, y empujados hacia atrás por su “no hay salida” hasta dejarnos sin corazón entre la espalda y la pared torácica.

Todo es un lío muy bien liado, nada de nudos gordianos ni de marañas por desenmarañar, por eso el Ministro “3D-Guindos”, el más virtual y a la vez realista, se ha referido a ese banco (31-8-12) como el “mal llamado banco malo”, y tiene mucha razón. Para bancos malos ya tenemos muchos de los que se han hundido con nuestro dinero dentro y sus pensiones ejecutivas como chalecos salvavidas, mientras que esta nueva entidad tiene mucho de bueno para unos cuantos. Es buena desde el punto de vista “moral”, puesto que nace como esos bebés medicamento, totalmente compatibles con sus hermanos enfermos y con el objetivo en este mundo de curar a sus fraternos. Y es buena desde el punto de vista financiero, puesto que se queda con todos los bienes-malos de sus hermanos que ahora no pueden costear, para venderlos  en 10 o 15 años de manera que no se tengan que vender a un precio muy inferior al que tienen asignado, y en cualquier caso superior al que se pagaría en la actualidad. El negocio es completo cuando nos dicen que el banco malo-bueno-toxico-intoxicado será participado en un 50% por el Estado y que en el 50% restante podrán entrar los bancos y cajas enfermas a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que de esa manera obtendrán beneficios por dos vías: una, gracias a que todos los españoles vamos a pagar un banco con el dinero dirigido a nuestros servicios básicos (salud, educación, dependencia, pensiones, ayudas…), para que puedan desprenderse de los activos tóxicos que graciosamente nos comeremos entre todos para ponernos amarillos de bilirrubina y así parecernos a los ciudadanos del gigante oriental, y quizás con ello atraer más inversiones (ya se sabe que la imagen y la buena presencia en los negocios es esencial). Y otra, al participar en el negocio de la venta de sus males, que al final les darán beneficios.

Todo un lío de muy buen rollo… Entre bancos que no hacen caja, cajas que se hacen bancos, tóxicos bancarios, intoxicaciones ciudadanas de origen financiero, políticos que parecen actuar como camellos para pasar los tóxicos de un lado para otro, activos que son pasivos y clases pasivas que se convierten en activos ciudadanos… vivimos embriagados por una crisis que muchos presentan como una necesidad, como el antídoto del tóxico y el remedio a todos los males del Estado de bienestar que antes teníamos. 

Lo dicho nada por aquí, nada por allá… un banco nuevo por aquí y otro por la esquina de allá.