Los tramposos y su vídeo trampa (Hombres al borde de un ataque de nervios)

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El vídeo podría titularse “Sexo, mentiras y cintas de video”, pero en lugar de jugar con la ficción, como ocurre con la película de Steven Soderbergh, el anuncio que recorre las redes sociales juega con la realidad para manipularla y darle un sentido diferente. Es lo que hace habitualmente el posmachismo, y por ello no es casualidad que el vídeo proceda del Reino Unido, uno de los países donde más organizado está.

El objetivo siempre es el mismo y el instrumento para alcanzarlo uno de los habituales. 

El objetivo busca desviar la atención sobre la violencia contra las mujeres, y desvincularla de los elementos culturales que dan lugar a ella a través de la desigualdad y de la figura del hombre como referencia encargada de mantener el orden que él decide, y de corregir aquello que se desvía de su criterio, incluso por medio de la violencia. Y para ello han jugado con un mensaje y unas circunstancias: el mensaje es presentar a los hombres como víctimas de las mujeres, y el contexto es un escenario público donde la pasividad y las sonrisas de la gente ante la agresión al hombre intenta demostrar la desconsideración de la sociedad ante esta violencia que sufren los hombres. La intención es clara, procurar romper con la idea de que la sociedad calla ante la violencia contra las mujeres, y afirmar que es justo al contrario, que su silencio es cómplice con la violencia que sufren los hombres por parte de las mujeres.

Todo ello se refuerza al final con un dato contundente obtenido, según el propio anuncio, del Office of National Statistics: el 40% de la violencia doméstica la sufren los hombres.

Todo muy objetivo en apariencia, sin embargo, está cargado de trucos y trampas para, una vez más, generar la confusión que necesita el posmachismo con vistas a que todo continúe como siempre, es decir, bajo las referencias de la desigualdad y con los privilegios en el lado de los hombres. No por casualidad la organización responsable de esta campaña, Mankind Initiative, tiene como uno de sus objetivos que las violencias sean consideradas y tratadas de la misma forma, sin distinción de quien la sufre, lo cual, como se puede ver, busca descontextualizar la violencia de género y todo su significado dentro de la cultura de la desigualdad, algo que, como pueden entender, beneficia a los hombres que la ejercen, no a las mujeres que la sufren. 

Mankind Initiative podía pedir recursos, ayudas de todo tipo, medios y personas para combatir la violencia que sufren los hombres, pero no tiene por qué hacerlo en contraste con la violencia de género. Además, dado su interés por la paz de los hombres, podía llevar a cabo alguna iniciativa en contra de la violencia que sufren los hombres de mano de otros hombres, que es la principal y la que más homicidios masculinos ocasiona. Pero eso parece quedar en un segundo plano, lo importante para ellos es la violencia que ejercen las mujeres.

Por eso manipula la realidad y actúa de ese modo, porque su estrategia busca borrar la palabra “género” y todo su significado con relación a la cultura androcéntrica que normaliza la desigualdad y la violencia contra las mujeres como parte de ella. Es la esencia de lo que defienden desde su organización, y clave del posmachismo. Si una organización sanitaria defendiera que se desarrollaran medidas y campañas a favor del cáncer de pulmón cuestionando las que se desarrollan contra el cáncer de colon sería muy sospechosa, por mucho que se basara en que el porcentaje del cáncer de pulmón representa el 23.2% del total.

Y como su objetivo tiene esa carga de perversidad necesita de campañas con trampa, como la que han presentado con el video en cuestión, para manipular y confundir a la sociedad. Veamos algunos elementos. VIDEO-Minuto 0-14

– Se busca un mismo escenario público para desarrollar las dos acciones, la de la agresión del hombre a la mujer y la contraria, la que lleva a cabo la mujer contra el hombre. Sin embargo, ese aparente espacio neutral se utiliza de manera diferente jugando con el montaje de la grabación para mezclar escenas, caras y actitudes de las personas presentes, así como tiempos diferentes, como si se tratara de un mismo momento lineal, cuando no es así. De hecho, si observamos la diferente intensidad de la luz del sol y de las sombras, y las distintas personas que hay en el escenario, se aprecia claramente que se tata de momentos diferentes que se presentan con continuidad temporal.  VIDEO-Minuto 0-47

– Otra cuestión es la presentación del video como una hecho global, es decir, como si todo hubiera ocurrido de manera natural y espontánea un día aislado en un momento determinado, sin explicar cuántos intentos han hecho falta y en cuántos escenarios diferentes se han grabado hasta dar con ese resultado.

– En el caso de la violencia contra la mujer, la idea que intenta mostrar el anuncio es que la sociedad responde contra la mujer atacada, pero en verdad la situación es muy diferente. No se trata de una respuesta “general” de las personas que presencian la escena, sino que son 5 mujeres, y al cabo de un rato, las únicas que defienden a la mujer agredida. Sólo al final, cuando ya está todo resuelto, se acerca un hombre. VIDEO-5 Mujeres defienden

– En el caso de la violencia contra el hombre, la pasividad de la sociedad se intenta potenciar con la sonrisa de las personas que la contemplan, que no sólo no hacen nada, sino que además el video busca mostrar que se burlan del hombre agredido. Sin embargo, ninguna de esas caras sonrientes se muestran junto a la agresión, sólo se pone la imagen de la cara con el sonido de fondo de la agresión de la mujer, algo que es fácilmente manipulable y que parece haberse hecho cuando comparamos el contraste de las sombras en los protagonistas de la violencia, que es intenso y marcado, y en las personas que se ríen, que apenas se percibe; indicando que se trata de momentos diferentes unidos por el montaje, algo que hace creer que el origen de las sonrisas está en la escena de la agresión. Lo mismo sucede con la mujer de rojo que aparece girando la cabeza, como si se dirigiera a la escena violenta y después sonríe, sin embargo la presencia de una chica sentada en la verja justo al lado de donde se produce la escena en la que la mujer agrede al hombre, revela que pasa y sonríe en un momento diferente a la agresión. Como se puede ver, todo indica que se trata de una manipulación para potenciar el odio contra las mujeres, pues son ellas las que, principalmente, se ríen del hombre atacado. VIDEO-Sonrisas

– El vídeo pretende mostrar la actitud pasiva de la gente como una respuesta exclusiva a la violencia que sufren los hombres, cuando en realidad es general a otras muchas escenas en las que se considera (con razón o sin razón) que la persona agredida tiene capacidad y recursos para defenderse. Un ejemplo, si la escena hubiera sido la misma, pero cambiando de protagonistas, con un padre agrediendo e insultando a un hijo de 17 años primero, y después el hijo agrediendo e insultando al padre, probablemente la reacción habría sido la misma. La gente habría defendido más al muchacho ante la agresión del padre, que al padre ante la agresión del hijo. Lo mismo habría ocurrido con una hija y una madre o con otras situaciones donde la relación de desigualdad condiciona la respuesta de la persona atacada. VIDEO-Mujer de rojo

– El posmachismo y Mankind Initiative ignoran que uno de los factores más importantes a la hora de utilizar la violencia y de reaccionar ante ella, tal y como demostraron los trabajos de Dibble y Strauss (1980), es la capacidad de generar amenaza y riesgo para la víctima. Dichos estudios demostraron que los hombres no se sentían amenazados ni en riesgo ante la violencia de las mujeres, incluso cuando estas portaban un arma de fuego; en cambio, las mujeres sí se sentían amenazadas por los hombres sin necesidad de que estos llevaran ningún arma o instrumento. Las simples manos de los hombres sirven para atemorizar y amenazar a las mujeres, de hecho, tal y como recoge el análisis de las sentencias de homicidios por violencia de género que realiza el CGPJ, el 33’5% de las mujeres son asesinadas por sus parejas o exparejas directamente con las manos.

Esta misma percepción de indefensión, no sólo respecto a las mujeres, también frente a otras personas que se ven como vulnerables, es la que lleva a actuar en su defensa, y por el contrario, no se actúa contra quien se percibe que tiene recursos para defenderse.

Como pueden observar, la manipulación del vídeo parece evidente y no es casual que se haga en el sentido de intentar mezclar todas las violencias para que, de ese modo, no se pueda avanzar en la prevención y abordaje de la violencia de género. Por eso la manipulación termina con el dato rotundo de la violencia que sufren los hombres: el 40% de la violencia doméstica es sufrida por los hombres, y para ello citan la fuente, concretamente el Office of National Statistics.

Pero cuando uno se va a la Web de dicha entidad y comprueba los datos, con independencia de que los porcentajes no coinciden del todo, algo en lo que no voy a entrar puesto que el anuncio no dice nada sobre cuál es el periodo de tiempo que utiliza para obtener el dato, lo que sí se aprecia es otra trampa propia del posmachismo.

Concretamente, lo que hace es mezclar todas las violencias que sufren los hombres y las mujeres en las relaciones íntimas, de manera que las mujeres sufren el 60% y los hombres el 40%, que es su mensaje, aunque callan lo del 60% de la violencia contra las mujeres. Sin embargo, la cosa tiene trampa.

Y tiene doble trampa. Por un lado, porque mientras que la mayoría de la violencia que sufren los hombres está dentro de las formas menos graves por sus características y circunstancias (intensidad, frecuencia, duración del ataque, combinación de diferentes tipos de violencia, utilización de objetos…), las mujeres sufren violencias más graves, entre ellas la violencia sexual en porcentajes mucho más altos. Y por otro lado, porque los datos del Informe del Office of National Statistics también habla de “violencia familiar”, no sólo de la pareja, y mientras que la mayoría de la violencia que sufren las mujeres  es ocasionada por hombres (fundamentalmente la pareja, pero también el padre, los hermanos u otros familiares), la que sufren los hombres dentro del contexto familiar no sólo la ocasionan las mujeres, y también es llevada a cabo por esos otros hombres (padre, hermanos y familiares). A pesar de ello, el vídeo habla de un 40% total intentando jugar para que sea interpretado como causado sólo por las mujeres.

Mankind initiative y el posmachismo están obsesionados con la violencia de género, no tanto con la violencia que sufren los hombres, por eso parecen estar al borde de un ataque de nervios ante los cambios sociales. Nunca han dicho nada ni han propuesto iniciativa alguna hasta que no se ha empezado a hablar y actuar frente a la violencia que sufren las mujeres como un problema enraizado en una construcción cultural desigual, de ahí el término “violencia de género”, y, curiosamente, salen en defensa de los hombres pidiendo que se actúe sólo contra la violencia que ejercen las mujeres, no contra la que producen otros hombres que, como hemos indicado, es la más frecuente y la más grave.

La Igualdad busca erradicar todas las violencias, pues pretende acabar con los privilegios de quienes se sienten en posiciones de poder y de quienes creen que el uso de la violencia es un instrumento más para resolver los conflictos que ellos mismos generan. Pero para alcanzar la igualdad hace falta corregir la desigualdad y sus manifestaciones, entre ellas la violencia de género, sin que ello sea incompatible con otras medidas y actuaciones dirigidas a las otras violencias y circunstancias que se traducen en discriminación. Pero tratando las circunstancias específicas de cada violencia, no mezclando medidas que no aborden las causas  y manifestaciones de cada una de ella, y que sólo sirvan como justificación política y social, no como solución.

“Violencia es violencia”, por supuesto, como “enfermedad es enfermedad”, “discriminación es discriminación”, y “abuso es abuso”, pero no es lo mismo una cirrosis que una encefalitis, ni una discriminación por las ideas que otra por el país de origen, ni un abuso laboral que un abuso sexual…  Por eso la violencia de género no es igual que la violencia que sufren los hombres, o los niños y niñas, o los ancianos, ni tampoco es lo mismo que la violencia terrorista, ni a ninguna otra, aunque en todas ellas se produzcan lesiones y homicidios. Cada una ha de ser abordada desde sus características diferenciales.

Por eso no es un error el vídeo del anuncio, Mankind Initiative y el posmachismo buscan más la confusión y que no se avance en igualdad, que la solución a la violencia que sufren los hombres, porque la desigualdad significa privilegios para los hombres. Esa es la razón de que no le guste el “género” y de que callen ante una cultura que acepta la violencia contra las mujeres, hasta el punto que, según el Eurobarómetro de 2010, el 3% de la UE considera que  la violencia contra las mujeres es “aceptable en algunas ocasiones”, y un 1% que afirma que es “aceptable en todas las circunstancias”.

Ante esa realidad el posmachismo y Mankind Initatitive no hacen ningún anuncio ni llama a la acción, tampoco pide donativos, como sí lo hace en el anuncio para lograr “sus objetivos”.

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Sobre las diferentes violencias: "La violencia no tiene género. El género sí tiene violencia": http://blogs.elpais.com/autopsia/2014/01/la-violencia-no-tiene-g%C3%A9nero-el-g%C3%A9nero-s%C3%AD-tiene-violencia.html

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¡Tranquilo Cañete!


ARIAS CAÑETE
Parece que el ministro Arias Cañete se ha mosqueado un poco
con las críticas que se han vertido  por el nombramiento de su hija como Subdirectora en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Y no se le ocurre otra cosa que arremeter contra las ministras de Zapatero, desde la Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega hasta la primera legislatura con Magdalena Álvarez, haciendo escala en Nueva York para atacar a esos dos iconos del anti-zapaterismo como son Bibiana Aído y Leire Pajín. (Arias Cañete critica a las Ministras de Zapatero)

Y resulta triste que un señor ministro no tenga más argumentos que el “y tú más”, por otra parte muy típico del Gobierno actual, y aún más que triste que, encima, lo haga recurriendo a mentiras tan burdas y repetidas como que las exministras no poseen estudios. 

Lo primero que se le pide a un ministro o a una ministra es que sepa comportarse, lo segundo es que esté bien informado para poder decidir, y lo siguiente es que adopte una decisión adecuada a partir de esa información… Desconozco si el ministro Arias Cañete se ha tomado muchos yogures caducados o si es que está probando otros productos que han superado la fecha de caducidad y se encuentran en mal estado, para así ampliar el plazo de consumo o declararlos directamente “imperecederos”, como sus ideas y declaraciones. El caso es que tras la demostración de nepotismo en el nombramiento de su hija no se ha comportado como era de esperar en un ministro que ha utilizado su posición, primero para que se produzca el nombramiento, y luego, cuando la sociedad ha reaccionado con indignación, para atacar con falsedades a personas que tuvieron una responsabilidad de gobierno en nuestro país. Ministras que se dedicaron a trabajar por toda la sociedad, no a criticar desde sus puestos  a los exministros del Gobierno de Aznar. 

Y encima, como no puede echarle la culpa a la herencia, arremete contra “este país” y saca la teoría de la conspiración como argumento, sin darse cuenta en su delirio que la primera reacción vino de la mano de la propia sobrina de De Guindos, Beatriz, que al enterarse del nombramiento de su hija como sucesora y darse cuenta del juego que había detrás, presentó su dimisión.  (Dimite Beatriz De Guindos)

Arias Cañete debe tener muchas razones para estar orgulloso de su hija, no lo dudo, de hecho las críticas que se han vertido no han sido contra ella ni en lo referente a su preparación, sino contra un nombramiento al margen de toda transparencia y motivado más por el apellido que por la igualdad de oportunidades… Claro que probablemente el problema sea ese, la Igualdad y el sarpullido que levanta en determinadas personas e ideologías. De hecho, no es casualidad que sólo unos días antes un consejero de la Radiotelevisión Andaluza propuesto por el PP, José María Arenzana, se haya permitido insultar en su Facebook a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y al Presidente Evo Morales sin que el PP ni nadie haga nada.

La imagen del Gobierno de España guardando silencio ante estas descalificaciones machistas de nuestro Ministro Cañete también es bastante gráfica. ¿No tienen nada que decir las ministras de Rajoy, no tienen nada que decir los otros ministros de Rajoy, no tiene nada que decir Rajoy, aunque sea a través de una pantalla de plasma? La "marca España" queda marcada por el hierro del machismo cuando a las situaciones como la protagonizada por Arias Cañete le sigue el silencio cómplice. Quizás no hagan subir la prima de riesgo, pero seguro que aumenta el riesgo de que nos vean como primos. ¿Qué imagen de seriedad damos como país cuando todo un señor ministro arremete falazmente contra las ministras de un Gobierno anterior, porque no le ha salido la jugada de nombrar a dedo a su hija?. Espero también las preguntas parlamentarias de los partidos de la oposición en este sentido. No se puede defender la Igualdad y callar ante los ataques machistas de un ministro.

Arias Cañete debe rectificar y pedir perdón, y si no lo hace él alguien debería exigírselo o mandarlo a reflexionar, de lo contrario debemos entender que el Gobierno con su presidente a la cabeza está de acuerdo con las falacias y los insultos de su ministro. El Gobierno es libre de actuar como considere, por supuesto, pero los ciudadanos y ciudadanas también somos libres de decidir quién nos representa.

Y un consejo para don Miguel Arias Cañete, no coma usted tanto yogur caducado, parece que da lugar a efectos secundarios… Lo de las duchas frías que también propone quizás sea recomendable antes de hacer determinadas declaraciones.

Hombres asesinados y mentiras resucitadas

HOMBRES ASESINADOS
Si a los hombres realmente les preocuparan los homicidios que sufren miles de hombres cada año en el mundo, habrían hecho algo más a lo largo de la historia que recurrir a las guerras o a las manos ante cualquier conflicto. No parece, pues, que sea esa su preocupación, ni tampoco parece que tengan mucho interés en cambiar las circunstancias cuando, de forma mayoritaria, están ausentes en la promoción de la Igualdad y en la búsqueda de la paz como elemento de convivencia, no como acuerdo o tratado tras una guerra.

Sin embargo, los hombres hablan hoy de la violencia que sufren, pero lo hacen, curiosamente, sólo de la que reciben de las mujeres y, ¡oh casualidad!, manipulando los datos. Nada dicen los hombres posmachistas de la criminalidad organizada, de las pandillas violentas, de los ajustes de cuentas entre bandas que restan vidas masculinas… todo indica que más que las muertes de hombres lo que quieren poner de manifiesto es a las mujeres asesinas. Es como una obsesión que les acompaña y que creen descubrir cada día al despertar, cuando es algo conocido y reconocido históricamente como parte del "pack" de la “perversidad de las mujeres” (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html). Por eso, cada mañana cuando toman el café y perciben ese sabor amargo en su paladar, también creen descubrir que hay denuncias falsas por violencia de género, cuando también son conocidas y reconocidas, aunque no en la forma, bajo las circunstancias y en la cuantía que ellos dicen (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/cantos-rodados-las-denuncias-falsas-y-sus-n%C3%BAmeros.html). Quizás deberían poner más azúcar o sacarina a esos cafés matinales para dulcificar los reflujos de bilis que muchos parecen padecer, en lugar de hacer trampas para tratar cambiar la realidad.

Esto de intentar hacer pasar lo blanco por negro, la noche por el día y el agua por vino, al final termina por embriagar más a quien lo hace que a quien se dirige, hasta el punto de quedar en evidencia revestidos de datos de imitación cuando creen ir vestidos con conocimiento de marca. Olvidan que los datos son como las letras, se pueden poner en el orden que se quiera, pero ello no quiere decir que tengan algún significado, ni siquiera sentido.

El posmachismo (y por tanto los posmachistas y las posmachistas), tal y como hemos explicado en anteriores posts, utilizan los datos para contar aquello que no se atreven a decir con palabras, para desviar la mirada de la realidad y para retener la atención es esas estaciones de servicio propio. Buscan la confusión y escapar de una situación que los ha dejado al descubierto, por eso se esconden en sus cuevas y se cuentan historias para reforzarse en la esperanza de que quizás vuelvan esos tiempos pasados, que para ellos está claro que fueron mejores.

Una de esas historias, la que más pasión y seguidores concentra alrededor de la hoguera de su vanidad, es la de los hombres asesinados por las mujeres con las que comparten una relación de pareja. Hablar de mujeres asesinas ya no es suficiente, ahora hay que hablar de hombres asesinados por mujeres. Los otros, la gran mayoría de los hombres asesinados por otros hombres, no importan, parecen pensar que “ellos se lo han buscado” o que “ellos se lo han encontrado”.

Veamos algunas de las cosas que dicen:

– Una de ellas es que los homicidios de hombres por mujeres no son contabilizados, muy propio de quien quiere darle a su historia una carga de intencionalidad, puesto que de lo contrario podría parecer un error de los muchos que vemos en estos días. La torpeza es tan grande que en sus propios argumentos presentan los datos donde sí aparecen estos homicidios. Por ejemplo, una misma persona ha enviado por Twitter los dos gráficos que pongo a continuación con tan sólo un par de días de diferencia. En uno dicen que no se contabilizan los homicidios de hombres, y se detiene en 2008 porque no hay más datos, y en el otro (que él mismo envía) se observa que sí se contabilizan más allá de ese año, llegando hasta 2011, último año disponible en los informes del CGPJ. 

HOMBRES NO CONTABILIZADOS

– Muy en relación con este argumento está la crítica a los organismos e Igualdad y a aquellos que tienen como objeto de sus actuaciones actuar sobre la violencia que sufren las mujeres, recriminándoles que “no cuentan los homicidios de los hombres”. El argumento es tan peregrino como criticar a la Dirección General de Tráfico por no contablizar los accidentes laborales, cuando en ambos casos se trata de vidas humanas.

– Eso forma parte de la manipulación, pero como no es suficiente recurren a la mentira para resucitar sus polémicas. Los hombres asesinados por su parejas sí se contabilizan, tal y como se puede comprobar en las estadísticas del Observatorio del CGPJ destinado a la Violencia Doméstica y de Género (http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/Actividad_del_Observatorio). Y, por ejemplo, los hombres asesinados por sus mujeres fueron 2 en 2007, 5 en 2008, 9 en 2009, 6 en 2010 y 5 en 2011. Un total de 27 en 5 años.

– Lo que no cuentan los posmachistas es que en esos mismos años se produjeron 5 homicidios de hombres por sus parejas hombres. Un 15’6% de todos los homicidios de hombres del total en el contexto de las relaciones de pareja.

– Y como los números les salen muy bajos y de lo que se trata es de confundir, lo que hacen es contabilizar a todos los hombres asesinados dentro de la violencia doméstica con independencia de quién es el autor. Y claro, para ello tienen que ocultar que, tal y como refleja el informe del CGPJ de 2008, el 80’6% de los homicidios de hombres dentro de las relaciones familiares o domésticas son cometidos por otros hombres, concretamente por padres que matan a hijos, hijos que matan a padres, hermanos a hermanos… No por mujeres. Por lo tanto, cuando “deletrean” sus datos y hablan de 15, 18… hombres asesinados por violencia doméstica, en realidad lo que están diciendo es que 13 , 16… de esos hombres han sido asesinados por otros hombres. A pesar de ello insisten en la confusión y presentan todos los hombres "asesinados por violencia doméstica" como si los hubieran matado sus mujeres.

– Al final, una vez que ya han presentado los escombros de la violencia que ejercen las mujeres, terminan responsabilizando de todo a la Igualdad, a los organismos que la promocionan y a la Ley Integral, su fantasma más temido. La cuestión es, ¿cómo una ley potencia los homicidios de los hombres sobre las mujeres?. Se supone que debe ser que “ante la injusticia que supone una norma tan sesgada” muchos hombres se ven “atacados” y deciden dirigirse directamente contra la fuente de sus males, que no puede ser otra que su mujer o exmujer, y quitarle la vida. ¿Ese es el concepto de hombre que defienden?, ¿esa es la consideración que tienen de los hombres, personas que ante un teórico problema razonan con la violencia en la mano hasta el punto de matar a la mujer con la que comparten o han compartido una relación?… Yo no veo así a los hombres ni los considero de ese modo. Para mi los hombres no son unos animales irracionales, como al parecer lo son para ellos. 

Pueden comprobar cómo continúan en la endogamia de la mentira, por eso cada vez están más perdidos y sus argumentos son más peregrinos. Y por ello intentan hacer suyos cualquier argumento crítico que desvele sus manipulaciones. Un ejemplo lo hemos tenido estos días con el informe de la OMS sobre la prevalencia de la violencia de género en todo el mundo. Sólo para la violencia física y sexual ha sido situada en el 30%, o lo que es lo mismo, 30 de cada 100 mujeres a lo largo de sus vidas sufrirán violencia física por parte de sus parejas hombres y agresiones sexuales de otros hombres al relacionarse en sociedad. ¿Qué creen ustedes que han dicho?, ¿les preocupa que haya tantos hombres violentos?… Pues no, y se han dedicado a decir lo de siempre, que las mujeres son muy malas, que matan a hombres y a menores, que todas son vidas, que no hay que hacer diferencias entre las distintas violencias… Es decir, que todo siga como hasta ahora, que el perdón se lleve la culpa, y que Dios dirá.

Como pueden ver la defensa de la masculinidad está construida sobre la mentira, una mentira que ponen en boca de las mujeres para callarlas, pero que está en la estrategia de estos hombres salvadores de una masculinidad caducada.

La resistencia a la Igualdad es inútil, ésta se conseguirá como antes se hizo con la Libertad, con la Justicia, con la Dignidad… a pesar de que hubo quienes defendieron y lucharon por mantener la esclavitud, los privilegios y la discriminación. Los hombres que crean que deben desarrollarse medidas específicas contra la violencia que sufren o que vean necesaria cualquier otra iniciativa están en su derecho y me parece perfecto que lo reivindiquen, pero se equivocan si buscan hacerlo atacando a las medidas dirigidas a corregir la desigualdad y a erradicar la violencia de género. Lo mismo que se equivocan si tratan de igualar las diferentes violencias por su resultado, pues lo que demuestran es que no tienen interés en abordar las causas y el origen que son las que están instaladas en la desigualdad y en los privilegios que muchos aún disfrutan.

A nadie se le ocurriría decir que el tratamiento de una hepatitis infecciosa debe ser igual que el de una hepatitis tóxica, bajo el argumento de que las dos son "procesos inflamatorios del hígado"… Bueno, quizás a un posmachista sí.

El posmachismo (III) y la igualdad ‘punto cero’

POSMACHISMO-Post itYa han visto a lo largo de estos días que lo del posmachismo va en serio y que no se cortan, algo muy propio de quien actúa en defensa una posición estructural y consolidada, no de ideas y propuestas. Estas hay que defenderlas con argumentos, mientras que para defender el orden establecido basta con rechazar todo aquello que lo cuestiona.

Y han podido ver cómo los elementos que recogía en el primer post sobre él no fallan, sobre todo el de la manipulación de la realidad para generar esa confusión que lleva a la distancia, a la pasividad y a que todo siga tal y como está ahora: con desigualdad y violencia de género. Lo hemos visto en el post El posmachismo y su burda manipulación. Este tipo de actuaciones utilizan la neutralidad y el cientificismo, pero tampoco han faltado el resto de elementos: el interés común para que la ley considere a hombres y mujeres, la crítica hacia las personas que defendemos la igualdad y la lucha contra la violencia de género, críticas especialmente intensas hacia mi (debo ser terrible para ellos), la idea de adoctrinamiento que hay detrás de los planteamientos de igualdad (todo lo relacionado con la alienación y el pensamiento impuesto les encanta), y, como no, el beneficio económico que hay detrás de todas estas propuestas. Nada de mejorar la convivencia ni de corregir injusticias y discriminaciones, aquí lo que mueve a las personas al hablar de Igualdad, en España y en la Unión Europea, son los euros disputados.

El posmachismo ha aprendido que la mejor forma de evitar el debate y la reflexión no es la negación ni el ocultamiento, eso ha funcionado cuando las posiciones androcéntricas no eran tan cuestionadas y cuando la presencia de la igualdad era menor, pero ya no es eficaz. Ahora resulta mucho más práctico desviar la atención, y para ello el mejor modo de hacerlo no es plantear otro tema, sino utilizar el mismo debate pero con un sentido completamente diferente. Por eso el posmachismo intenta centrar la discusión sobre el resultado, algo que no puede esconder, pero que sí puede utilizar para evitar que se hable sobre las causas que dan lugar al mismo. Es lo que hace con la violencia de género cuando plantea que no es un problema que nazca de la desigualdad, sino que se debe a cuestiones que afectan a determinados hombres o circunstancias, o cuando dicen que la menor presencia de las mujeres en los puestos de responsabilidad se debe a su incapacidad o a la mayor competitividad y esfuerzo de los hombres. Y una vez que centra la atención sobre el resultado, recurren a otra de sus estrategias para darle un significado diferente a través de la manipulación del lenguaje. 

Esta estrategia del posmachismo es la que los lleva a hablar de igualdad, no porque realmente les importe o la busquen, sino para adaptarla a lo que ellos entienden que debe ser la igualdad, que no es otra cosa que una “desigualdad con matices”. Es lo que podemos denominar como “Igualdad.0” ("Igualdad punto cero") 

La Igualdad.0 es poner el marcador a cero, como si no hubiera existido desigualdad a lo largo de la historia ni hubieran estado presentes las causas y valores que han dado lugar a ella. El planteamiento parte de un cierto reconocimiento de que ha habido "problemas", pero que estos ya han desaparecido, como si hubieran sido un accidente que ya se ha corregido. En realidad su objetivo es impedir que se adopten medidas sobre quienes han sufrido y sufren la desigualdad, que son las mujeres, y que se corrija actuando sobre quienes la generan, que son los hombres y sus valores.

Por esa razón se llenan la boca de igualdad y exigen que se adopten las mismas medidas para mujeres y para hombres, con la idea de evitar que se tome conciencia sobre el significado de la desigualdad como parte de un sistema de valores amparado por la cultura, e impedir que se conozca la realidad histórica de la desigualdad y, por tanto, el por qué de la realidad actual. Pero sobre todo, lo que se consigue con ese posicionamiento es garantizar que la desigualdad va a continuar al pedir actuar del mismo modo sobre quien está en diferente posición. Si las acciones se dirigen igual a quien ocupa una posición aventajada y a quien está en un lugar inferior, al final avanzaran las dos partes, pero manteniendo la desigualdad entre ellas.

Todo está muy bien diseñado para conseguir la apariencia del cambio en la continuidad. Es parte de las trampas que la cultura pone a las mujeres y a la igualdad. Es la trampa del posmachismo, que busca el rechazo de la igualdad a través de la confusión, la desorientación, la duda y la pasividad que hace que todo siga igual.

Todo vale para generar confusión, por eso entre sus tácticas no faltan las siguientes:

Victimismo. Presentan la realidad como contraria a los hombres y a estos como víctimas de lo que llegan a considerar como una “cultura matriarcal”. Para ello no se cortan en decir que los hombres pagan con sus vidas la tranquilidad de las mujeres, con argumentos como que su vida media es más reducida, las muertes en los accidentes laborales y de tráfico, incluso llegan a defender que eso de “primero las mujeres y niños” ante una situación de riesgo es un ejemplo del matriarcado, y para darle expresividad citan al Titanic. Para nada se cuestionan cómo la desigualdad les afecta a ellos ni cuál es el precio de “mujeres y niños” por salir antes de los riesgos en los espacios públicos, porque está claro que del riesgo y de la violencia en lo privado no las dejan salir.

Incongruencia. No les importa decir lo mismo y lo contrario, lo importante es la confusión. Dicen que la Ley Integral es mala, pero piden que incluya a los menores, a los hombres, a las parejas del mismo sexo… Destacan que esa ley no sirve para anda, pero al mismo tiempo indican que en los países nórdicos hay más muertes de mujeres que en España. Las mujeres son presentadas unas veces como la esencia de la bondad en su papel del madres y esposas, pero no dudan en decir que son los seres más perversos y manipuladores cuando les interesa (denuncias falsas, SAP, asesinas…)

Utilización y usurpación de los argumentos que se dan para avanzar en igualdad y erradicar la violencia de género, en una especie de juego infantil de “y tú más”. Cada vez que se utiliza un dato y una razón, el posmachismo lo toma y lo vuelve contra, por ejemplo, si se habla de violencia contra las mujeres, hablan de violencia contra los hombres, si se explican las consecuencias de la exposición de los menores a la violencia de género, recurren al SAP, si se apunta sobre el suicidio en las mujeres sometidas a violencia de género, ellos dicen que hay hombres que se suicidan por haber sido denunciados falsamente, si se presentan datos y estadísticas sobre la violencia contra las mujeres por los organismos de igualdad, dicen que no se estudian los homicidios de hombres, cuando sí se hace por los organismos correspondientes (CGPJ, FGE, Ministerio del Interior), si se presentan las graves consecuencias de la mutilación genital femenina, el posmachismo las compara con la circuncisión… Hasta al hablar de machismo como causa de esta realidad ellos lo han tratado de contrarrestar con una nueva palabra, el “hembrismo”, aunque como les parece que no es suficiente también han inventado el “feminazismo”.

Y están tan metidos en intentar desnaturalizar e impedir el debate y las medidas a favor de la igualdad, que no son conscientes de la realidad objetiva que envuelve y contextualiza la situación actual, la cual se caracteriza por dos elementos.

  1. Ausencia  en el debate histórico a favor de la igualdad y de la corrección de las manifestaciones de la desigualdad. Nunca les ha importado la violencia de género, la custodia de los hijos y de las hijas cuando hace años las madres la asumían sin recibir la pensión económica que por ley les correspondía, y sin que hubiera forma de que lo hicieran hasta que no se llevaron a cabo determinadas reformas legales, a pesar de las cuales no han acabado los problemas en este sentido. El posmachismo no ha estado presente en el debate de estos temas ni de ningún otro para intentar hacer valer sus ideas, porque antes no estaba en cuestión la posición de referencia de los hombres ni los valores impuestos al resto de la sociedad. Sólo cuando todo esto ha entrado a formar parte de la crítica es cuando se han presentado, pero no para formar parte del cambio, sino para evitarlo.
  2. Utilización de la igualdad para no avanzar en igualdad. Critican que sólo se hable de mujeres, no de hombres, pero lo hacen para que no se hable de ninguno, ni de hombres ni de mujeres, no para que se hable de los dos. Cuestionan que se actúe contra la violencia de género, a favor de las ayudas laborales a las mujeres, de corregir las diferencias en la presencia de mujeres donde están infra-representadas, de determinadas medidas a favor de la salud de las mujeres… Y todo se presenta como que no se hace nada por los hombres. El argumento además de pobre es falaz, porque la forma de buscar una actuación a favor de algo supuestamente necesario no es criticar la actuación necesaria sobre otros problemas, sino reivindicar y pedir que se lleve a cabo en los lugares y a las personas que les corresponda. Sin embargo, el posmachismo se limita a pedir que se hable de cuestiones de hombres, pero no para resolver los teóricos problemas, sino para que no se corrijan los que afectan a las mujeres, o para que no se vean perjudicados o desarmados en su estrategia de poder y control, de lo contrario no lo plantearían en términos de contraposición, sino como un apoyo a las dos iniciativas: a favor de las mujeres y a favor de los hombres. 

Y para ello recurren incluso al argumento de los Derechos Humanos y a la Constitución Española para hablar de la “igualdad ante la ley”, pero olvidan que lo importante es la igualdad en la sociedad que evite tener que llegar ante esa ley igualitaria. 

El posmachismo está aquí y ha venido para quedarse, para permanecer en la desigualdad histórica y ayudar a su hermano mayor, el machismo, y juntos mantener a la familia de la desigualdad protegida bajo la estructura jerarquizada de su orden natural. Pero los posmachistas olvidan que los logros de la sociedad no son los objetivos que se alcanzan con propuestas puntuales, sino los que satisfacen los ideales y las aspiraciones humanas. Y entre esos ideales está el de Igualdad, algo a lo que no se va a renunciar, como no se hizo antes con la Libertad, la Justicia, la Dignidad…

El posmachismo (II) y su burda manipulación

Como una imagen vale más que mil palabras, voy a poner 22, que si las cuentas no me fallan valdrán más que veintidós mil palabras.

TUIT-HOMBRES-VD

Todo empezó con un tuit recibido ayer por la mañana en el que desde fuentes posmachistas  me indicaban un enlace para que conociera los “hombres y los niños asesinados por mujeres en 2013”.(http://www.prensaldia.com/2013/03/20/asesinatos-de-ninos-y-hombres-cometidos-por-mujeres-en-2013/Toda una consideración para seguir utilizando el argumento que tanto les gusta, y que hace referencia a que quienes trabajamos por la Igualdad sólo nos preocupan los homicidios de mujeres cometidos por los hombres con quienes comparten una relación. Da igual que hayamos explicado una y mil veces que no es así, incluso escribiendo algún post (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html), y que hayamos insistido en que la violencia no es patrimonio de los hombres, no hay manera. La idea es confundir y generar rechazos diciendo que lo que se pretende desde la Igualdad es atacar a los hombres y a todo lo que los rodee.

Y aunque la explicación para contrarrestar esa idea es sencilla,  sólo basta repetir que todas las violencias son reprobables, que las mujeres también recurren a la violencia, que lo que intentamos es cambiar las referencias de la cultura de la desigualdad que minimiza, justifica y normaliza la violencia contra las mujeres, que el hecho de trabajar en este ámbito no significa que no nos importen los problemas en otros contextos, lo mismo que al cardiólogo le preocupan las muertes por hemorragia cerebral aunque desde su trabajo no actúe sobre las causas que las evitan… Bien, pues a pesar de que la explicación podría ir en esa línea, me puse a leer la información que tan atentamente me enviaron.

Y que quieren que les diga, no me sorprendió. Y no me sorprendió porque se trataba de un ejemplo más de la burda manipulación con la que alimentan la beligerancia, agresividad y violencia que muchos ejercen a partir de esas referencias. Y luego son ellos  y ellas quienes dicen que las mujeres mienten y que ponen denuncias falsas.

Veamos las imágenes de las noticias que el posmachismo utiliza para justificar sus datos y, a partir de ellos, construir su argumentación.

PRENSALDIA-26-5-13

La información es clara “Asesinatos de niños y hombres por mujeres en 2013”. La primera parte hace referencia a los niños (imagino que se referirá a “niños y niñas”, no creo que no consideren a las niñas)

MENORES-1

Son seis noticias que llevarían a la conclusión de que en lo que va de año 6 niños han sido asesinados por sus madres. Sin embargo, la realidad que recoge su propia información es muy diferente. Dos casos ocurrieron en 2009, otros dos en 2011, y sólo uno en 2013, el cual es repetido dos veces y, curiosamente, la noticia hace referencia a la detención del padre y de la madre por la muerte del bebe, aunque luego la madre exculpa a su marido. 

MENORES-2

Por supuesto, nada dicen de los casos de padres que han asesinado a sus hijos en lo que va de año y sólo dentro de un contexto de violencia de género, como ocurrió en Campillos (Málaga) o en Manzanares (Ciudad Real).

Pasamos a la sección de “hombres asesinados por mujeres”. Son 13 noticias que indican que son 13 los hombres asesinados de enero a mayo de 2013. El resumen de los casos tomando como referencia el lugar donde ocurrieron es el siguiente, y la manipulación también resulta más que evidente:

HOMBRES-VD-1

  • Torreblanca (Alicante):
    • Hechos en 2012
    • Se repite dos veces la noticia
  • Málaga:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
  • Jaén:

    • La mujer es detenida junto a dos hombres más
    • No mantenía una relación de pareja con la víctima
  • Valencia:

    • Hechos ocurridos en 2012
  • HOMBRES-VD-2

  • Toledo:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
    • Hechos anteriores a 2013
  • Oviedo:

    • No se trata de un homicidio. El hombre se suicida tras discutir con la mujer
  • Badalona:

    • Detienen a la exmujer y a un hombre
  • HOMBRES-VD-3

  • Valladolid:

    • Homicidio cometido por una mujer con antecedentes de sufrir violencia de género, según las fuentes policiales
  • Granada:

    • No es violencia en el contexto de una relación de pareja, mata al hombre que la acogió y produce heridas a su mujer
  • Pontevedra:

    • No es un homicidio. El hombre se suicida tras una discusión
  • HOMBRES-VD-4

  • Madrid:

    • Hechos ocurridos en 2011
    • No es violencia en la relación de pareja, se trata de una hija que mata al padre
    • La mujer es absuelta
    • La noticia la repiten dos veces

De la lectura de las 13 noticias que presentan como 13 teóricos homicidios cometidos por mujeres sobre sus parejas en los cinco primeros meses de 2013, se  concluye lo siguiente:

No son homicidios cometidos dentro de una relación de pareja: 3 casos

Casos repetidos: 2 (aparecen 4 noticias)

Casos que no han ocurrido en 2013: 4 (aparecen 5 noticias, puesto que uno de ellos –el de Torreblanca- es repetido)

Casos en los que no se produce la muerte del hombre, se trata de heridas de diferente gravedad que son calificadas como “tentativa”: 2

Suicidios de hombres (no homicidios): 2

Es decir, de 13 homicidios de hombres a manos de las mujeres con las que mantenían una relación, que es la idea que intentan transmitir, sólo un caso se corresponde con ese concepto, el homicidio ocurrido en Valladolid, en el que la noticia recoge citando fuentes policiales que la mujer era víctima de violencia de género.

No deja de llamar la atención el grado de manipulación tan alto que se intenta hacer desde el posmachismo para cambiar una realidad por otra, para intentar hacer pasar una realidad en la que mujeres “han asesinado a 6 niños y 13 hombres”, o lo que es lo mismo a 19 personas, por otra en lo que en verdad ha ocurrido es que los homicidios en el contexto de las relaciones de pareja y en 2013 han sido dos.

Es evidente que lo que buscan es generar confusión y desorientar con sus datos groseros, lo que no es tan fácil de alcanzar es qué tipo de sentimientos, cuál es el odio que guardan, para que al hablar de 23 mujeres asesinadas por los hombres con quienes compartían una relación, y como mínimo de 3 niños y niñas asesinados por sus padres, además de todas las agresiones graves que se han producido, las dos últimas en Sevilla y en Atarfe (Granada),  su argumento sea esta mentira y esta manipulación tan burda.

Está claro que el odio que guardan a las mujeres es tan grande que el suicidio de un hombre o la tentativa de homicidio ya hace que sean consideradas como asesinas.

El posmachismo (I)


POSMACHISMO-IEl posmachismo es una de las últimas trampas que la cultura patriarcal ha puesto en práctica
. Su objetivo es claro, busca jugar con la normalidad como argumento y hacerlo, paradójicamente, en nombre de la igualdad. Para los posmachistas todo lo que sea corregir la desigualdad, que lógicamente se dirige a atender a las mujeres que sufren sus consecuencias, es presentado como un ejemplo manifiesto de desigualdad por no contemplar dentro de esas medidas a los hombres. Incluso llegan a presentarlas como un ataque contra ellos, puesto que muchas de estas iniciativas buscan modificar privilegios que la cultura les ha concedido, es decir, los privilegios que los hombres se han dado a sí mismos.

El posmachismo lo tiene fácil porque juega en campo propio. Pretende que continúen las mismas referencias tradicionales, no otras, y para ello su estrategia es generar cierta confusión y desorientación, porque esa desorientación se traduce en duda, la duda en una distancia que lleva a que la gente no se posicione respecto al tema en cuestión, esta distancia se convierte en pasividad, y la pasividad en que todo continúe como estaba, es decir, bajo las referencias de la desigualdad.

Por eso el posmachismo no plantea alternativas y sólo critica aquello que viene a cuestionar las referencias y valores tradicionales. Es fácil, si se critica aquello que cuestiona a la desigualdad, y de ese modo se genera una duda, el resultado es que permanece la desigualdad. Por ejemplo, si se habla de violencia de género el posmachismo plantea como argumento que hay muchas “denuncias falsas” que las mujeres utilizan para sacar beneficios en contra de los hombres, y al separarse “quedarse con la custodia de los niños, la casa y la paga”. Como se puede ver, no niega la existencia de violencia de género, pero generan la duda sobre su realidad al cuestionar su dimensión y al decir que todo ello es producto del interés del feminismo y determinadas organizaciones de mujeres que se ven beneficiadas al imponer su visión particular de la realidad. Y para ello se aprovecha de la ventaja que da jugar con el mito tradicional de la “mujer mala y perversa” que la cultura ha puesto al alcance de cualquiera cuando lo necesite.

“Nosotros no somos así”, dicen los posmachistas ante los argumentos más directos y frontales del machismo clásico, pero persiguen lo mismo y lo consiguen con más eficacia al cambiar el mensaje en la forma y en el contenido.

Los elementos que predominan en la estrategia posmachista son la neutralidad, el cientificismo, el interés común, el argumento del beneficio económico para quien defiende la igualdad, la idea de imposición y adoctrinamiento como parte de una ideología excluyente, y el ataque personal y descrédito de quienes se posicionan en contra del posmachismo.

La teórica NEUTRALIDAD en sus planteamientos pretende marcar distancias con las iniciativas que se proponen desde los movimientos a favor de la igualdad y el feminismo. El posmachismo dice que ellos no quieren beneficiar a hombres ni a mujeres, que ellos buscan lo mejor para todos, y de este modo hacen una crítica directa a las medidas de igualdad dirigidas a las mujeres, como si éstas fueran parte de un privilegio por ser mujeres, cuando en realidad son actuaciones dirigidas a abordar las consecuencias sufridas por la desigualdad, bien sean en forma de violencia, discriminación, o cualquier otro tipo. Es como si un programa de salud basado en la vacunación de las personas en riesgo ante una enfermedad infecto-contagiosa fuese criticado por no vacunar a toda la población. No tiene sentido y resulta ridículo, pero estos mismos planteamientos cuando se hacen en temas de igualdad suelen tener mucha receptividad al jugar con los valores y los prejuicios existentes. 

El CIENTIFICISMO también busca romper con la posición del feminismo y de la igualdad. El posmachismo parte de la base que la igualdad es un planteamiento ideológico, no una realidad, puesto que para ellos la realidad está en la desigualdad y en la distribución desigual de funciones entre hombres y mujeres. Para reforzar sus propuestas y marcar distancia de un teórico planteamiento ideológico, recurren al dato, y para ello manipulan estudios y resultados de manera que sean sintónicos con los que plantean desde su posición ideológica. Por ejemplo, los estudios del Consejo General del Poder Judicial indican que aproximadamente el 30% de las sentencias por violencia de género no son condenatorias, y el posmachismo concluye sobre este dato que el 30% de las denuncias son falsas al no traducirse en condenas. Con ello generan la confusión en la sociedad e indican que las denuncias falsas están presentes en un porcentaje elevado del total, cuando en realidad una sentencia no condenatoria no indica que la denuncia haya sido falsa, simplemente que los elementos de prueba existentes no son suficientes para romper la presunción de inocencia que ampara al acusado. Pero da igual, lo importante es generar confusión y hacer que se dude de la realidad de la violencia de género.

El INTERÉS COMÚN parte del juego anterior y pretende reforzar la idea de que el posmachismo es quien en verdad defiende la igualdad buscando lo mejor para toda la sociedad, para hombres mujeres, niños y niñas, no como las medidas de igualdad que "sólo se centran en las mujeres y que, incluso, se dirigen contra los hombres". 

Pero además, por si todo esto fuera poco, al margen del cuestionamiento implícito a sus propuestas, el planteamiento posmachista incluye dos elementos críticos directos hacia la igualdad que cuentan con mucha receptividad en el momento actual.

Uno de ellos es la referencia al BENEFICIO ECONÓMICO DE QUIEN DEFIENDE LA IGUALDAD. Todo se presenta como una forma de “ganar dinero”, de “beneficiar a las organizaciones afines o a gente cercana”, o de poner en marcha servicios que no sirven para nada salvo para “colocar a los amigos y a las amigas”. Y por supuesto, todo ello en detrimento de otros recursos, programas, ayudas… que sí son necesarias. El argumento económico siempre es eficaz, pero en tiempos de crisis económica ha encontrado una receptividad añadida que al unirse a los otros argumentos facilitan la pasividad, cuando no el rechazo directo de las iniciativas a favor de la igualdad.

El otro argumento “de moda” es hablar de “ADOCTRINAMIENTO”. Para esas posiciones hablar de igualdad sólo es un instrumento “atractivo” para conseguir imponer una ideología y unos valores al resto de la sociedad, por eso hablan de “ideología de género” y han tomado la palabra “género” como sinónimo de todo lo malo, dogmático y radical, para plantear la amenaza en estos términos y hablar de adoctrinamiento. Esta posición refleja de forma muy gráfica cuál la imagen de la realidad.

La extensión de su planteamiento se ve como transmisión de los valores aceptados, lo cual se entiende como “educación”, mientras que transmitir la igualdad como valor y corregir las consecuencias de la desigualdad se ve como “adoctrinamiento”. De este modo se llega a la paradoja de que hablar de los valores y de las referencias que luego dan lugar a la violencia de género, a la discriminación, al aislamiento y alejamiento de las mujeres de la vida pública… es educar, mientras que lo contrario y permitir una sociedad más justa y pacífica es adoctrinamiento. http://blogs.elpais.com/autopsia/2012/12/adoctrinamiento.html

El otro elemento característico es el DESCRÉDITO Y ATAQUE DE LAS PERSONAS QUE SE POSICIONAN A FAVOR DE LA IGUALDAD. La idea es sencilla, si se desacredita a esa persona lo que diga o proponga no tendrá valor, por eso nunca faltan los insultos personales, la invención de historias profesionales y vitales paralelas o las referencias a la actuación por interés económico, con lo cual cierran el círculo y potencian el descrédito. Es algo de lo que ya he hablado en este mismo blog, ¿recuerdan el post “Mis adorables machistas” http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/02/mis-adorables-machistas.html?

Puede parecer extraño o exagerado, pero ocurre a diario. No paran, se sienten victoriosos en un momento en el que los recursos que permitían ir contra la corriente del tiempo y la historia han desaparecido, y en el que la ideología conservadora sopla con intensidad tormentosa.

Dense una vuelta por los comentarios de este blog o por mi cuenta de Twitter (@Miguel__Lorente) y lo verán en persona y en personas.

Paro cardiaco


CORAZON-Paro cardiacoSeis millones de parados no sólo son 6 millones de personas sin trabajo.
Es mucho más, lo que sucede es que el lenguaje al que recurre la política no sólo no explica la realidad, sino que intenta evitarla para hacer pasar una cosa por otra. De lo contrario esa máxima que parece imperar en la actualidad, que dice que “todo debe ocurrir como si no sucediera nada, para que así nadie sea responsable de lo que no pasa”, sería ineficaz.

Seis millones de parados significa el fracaso de la economía, y el fracaso de la economía de un país quiere decir que el Estado ha fracasado en el aporte de energía a los principales órganos que deben mantener viva a la sociedad. Y el fracaso del Estado en ese ámbito significa que el Gobierno impulsor de las políticas, máxime si cuenta con una mayoría absoluta en el Parlamento que no le rechista y hace callar a la oposición, es incapaz. Y si en lugar de reconocer que no le han salido bien las cuentas y que se ha encontrado con “circunstancias imprevistas”,  insiste en la misma línea de trabajo y su máximo responsable, el propio Presidente, se congratula y afirma que el Gobierno “hace lo que tiene que hacer”, lo que quiere decir no sólo es que no está capacitado para abordar el tema, sino que además es imprudente, osado o cómplice de esos resultados, porque en definitiva confirma que todo forma parte de un plan nacido de la voluntad, no de la accidentalidad de un día a día imprevisible.

Lo expliqué en un post anterior ("Anemia" http://blogs.elpais.com/autopsia/2012/08/anemia.html) tomando como referencia al plano individual. Insistiré ahora recurriendo de nuevo al ejemplo de la salud pero en el plano social.

Imagínense una enfermedad infecciosa que produce una epidemia que va acabando con la vida de las personas, y que trasladado al plano social significa que va “matando de forma paulatina los puestos de trabajo”. Piensen por un momento que esa epidemia es muy grave (en realidad se trata de una pandemia, puesto que no sólo afectó a nuestra país, aunque aquí lo hizo con mayor intensidad debido a sus especiales circunstancias de vulnerabilidad), hasta el punto que en 2011 había producido casi 5 millones de “muertes en puestos de trabajo”. 

Ante el grave problema social, un nuevo equipo médico se hace cargo de la situación bajo la promesa de que su mera presencia, en un mensaje más bíblico que real, iba a suponer la curación, pero además cambia el tratamiento y reforma una serie de elementos no sólo para evitar que se produjeran más muertes, sino también para conseguir “resucitaciones”, una especie de sacar del coma a quienes estaban en el tránsito entre la muerte clínica  y la muerte real.

Pasa el tiempo, hacen las reformas necesarias según su diagnóstico y aplican su terapia, pero no obtienen ningún resultado y la situación empeora, hasta el punto de que en vez de 5 millones las “muertes” se elevan hasta más de 6 millones. 

Entonces, en lugar de estudiar si hay algo que no está funcionando bien, y está claro que debe haberlo, se recurre a argumentos como el de la “herencia” o al “y tú más”.

Veamos un poco por fases lo sucedido. Al iniciar su actividad el equipo del “Dr. Rodríguez Zapatero” había unos 2’2 millones de “muertes de puestos de trabajo”, cuando terminó su tratamiento, después de una evolución irregular de la enfermedad, con mejorías y empeoramientos, había 5 millones. Es decir, en casi 8 años se produjo un incremento de 2’8 millones, o lo que es lo mismo, de unos 350 mil casos por año. La llegada mesiánica del “Dr. Rajoy” y de sus medidas salvadoras ha supuesto que en un año se hayan producido, aproximadamente, 1’2 millones de “muertes de puestos de trabajo”, todo ello a pesar de que conforme hay menos puestos, resulta más difícil en teoría que se pierdan, pues es de suponer que los que resisten son puestos en sectores más sólidos y consolidados.

A pesar de ello, el parte médico del equipo gubernamental habitual habla de que hay signos positivos, que el déficit baja y que el dinero nos cuesta menos, que es como decirle a un enfermo que se está muriendo del corazón que le han bajado el ácido úrico y que los triglicéridos apuntan bien, lo cual es sin duda es positivo… siempre y cuando logre sobrevivir. Ante eso, la sociedad enferma de falta de trabajo y con los cadáveres de los puestos fallecidos por las calles se indigna y dice que eso no es lo prometido, ni para lo que se hicieron las reformas. Que en todo momento hablaron de reducir el paro y aumentar los puestos de trabajo, no de otra cosa. 

Pero como todo ocurre como si no sucediera, tampoco pasa nada. Y en lugar de atender a los enfermos se dedican a reformar el sistema sanitario y a culpabilizar a los pacientes por enfermar, en una actitud que recuerda el “¡que se jodan!” que se oyó en el Congreso.

Increíble, ¿verdad? Si fueran los responsables de un sistema hospitalario y ante el balance de su gestión respondieran, “en este último año han muerto 1’2 millones, pero hemos conseguido bajar el ácido úrico y los triglicéridos de los que aún siguen vivos, y quizás a final de año logremos hacer descender también las cifras del colesterol malo”. Si eso sucediera de este modo estarían todos cesados.