Los tramposos y su vídeo trampa (Hombres al borde de un ataque de nervios)

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El vídeo podría titularse “Sexo, mentiras y cintas de video”, pero en lugar de jugar con la ficción, como ocurre con la película de Steven Soderbergh, el anuncio que recorre las redes sociales juega con la realidad para manipularla y darle un sentido diferente. Es lo que hace habitualmente el posmachismo, y por ello no es casualidad que el vídeo proceda del Reino Unido, uno de los países donde más organizado está.

El objetivo siempre es el mismo y el instrumento para alcanzarlo uno de los habituales. 

El objetivo busca desviar la atención sobre la violencia contra las mujeres, y desvincularla de los elementos culturales que dan lugar a ella a través de la desigualdad y de la figura del hombre como referencia encargada de mantener el orden que él decide, y de corregir aquello que se desvía de su criterio, incluso por medio de la violencia. Y para ello han jugado con un mensaje y unas circunstancias: el mensaje es presentar a los hombres como víctimas de las mujeres, y el contexto es un escenario público donde la pasividad y las sonrisas de la gente ante la agresión al hombre intenta demostrar la desconsideración de la sociedad ante esta violencia que sufren los hombres. La intención es clara, procurar romper con la idea de que la sociedad calla ante la violencia contra las mujeres, y afirmar que es justo al contrario, que su silencio es cómplice con la violencia que sufren los hombres por parte de las mujeres.

Todo ello se refuerza al final con un dato contundente obtenido, según el propio anuncio, del Office of National Statistics: el 40% de la violencia doméstica la sufren los hombres.

Todo muy objetivo en apariencia, sin embargo, está cargado de trucos y trampas para, una vez más, generar la confusión que necesita el posmachismo con vistas a que todo continúe como siempre, es decir, bajo las referencias de la desigualdad y con los privilegios en el lado de los hombres. No por casualidad la organización responsable de esta campaña, Mankind Initiative, tiene como uno de sus objetivos que las violencias sean consideradas y tratadas de la misma forma, sin distinción de quien la sufre, lo cual, como se puede ver, busca descontextualizar la violencia de género y todo su significado dentro de la cultura de la desigualdad, algo que, como pueden entender, beneficia a los hombres que la ejercen, no a las mujeres que la sufren. 

Mankind Initiative podía pedir recursos, ayudas de todo tipo, medios y personas para combatir la violencia que sufren los hombres, pero no tiene por qué hacerlo en contraste con la violencia de género. Además, dado su interés por la paz de los hombres, podía llevar a cabo alguna iniciativa en contra de la violencia que sufren los hombres de mano de otros hombres, que es la principal y la que más homicidios masculinos ocasiona. Pero eso parece quedar en un segundo plano, lo importante para ellos es la violencia que ejercen las mujeres.

Por eso manipula la realidad y actúa de ese modo, porque su estrategia busca borrar la palabra “género” y todo su significado con relación a la cultura androcéntrica que normaliza la desigualdad y la violencia contra las mujeres como parte de ella. Es la esencia de lo que defienden desde su organización, y clave del posmachismo. Si una organización sanitaria defendiera que se desarrollaran medidas y campañas a favor del cáncer de pulmón cuestionando las que se desarrollan contra el cáncer de colon sería muy sospechosa, por mucho que se basara en que el porcentaje del cáncer de pulmón representa el 23.2% del total.

Y como su objetivo tiene esa carga de perversidad necesita de campañas con trampa, como la que han presentado con el video en cuestión, para manipular y confundir a la sociedad. Veamos algunos elementos. VIDEO-Minuto 0-14

– Se busca un mismo escenario público para desarrollar las dos acciones, la de la agresión del hombre a la mujer y la contraria, la que lleva a cabo la mujer contra el hombre. Sin embargo, ese aparente espacio neutral se utiliza de manera diferente jugando con el montaje de la grabación para mezclar escenas, caras y actitudes de las personas presentes, así como tiempos diferentes, como si se tratara de un mismo momento lineal, cuando no es así. De hecho, si observamos la diferente intensidad de la luz del sol y de las sombras, y las distintas personas que hay en el escenario, se aprecia claramente que se tata de momentos diferentes que se presentan con continuidad temporal.  VIDEO-Minuto 0-47

– Otra cuestión es la presentación del video como una hecho global, es decir, como si todo hubiera ocurrido de manera natural y espontánea un día aislado en un momento determinado, sin explicar cuántos intentos han hecho falta y en cuántos escenarios diferentes se han grabado hasta dar con ese resultado.

– En el caso de la violencia contra la mujer, la idea que intenta mostrar el anuncio es que la sociedad responde contra la mujer atacada, pero en verdad la situación es muy diferente. No se trata de una respuesta “general” de las personas que presencian la escena, sino que son 5 mujeres, y al cabo de un rato, las únicas que defienden a la mujer agredida. Sólo al final, cuando ya está todo resuelto, se acerca un hombre. VIDEO-5 Mujeres defienden

– En el caso de la violencia contra el hombre, la pasividad de la sociedad se intenta potenciar con la sonrisa de las personas que la contemplan, que no sólo no hacen nada, sino que además el video busca mostrar que se burlan del hombre agredido. Sin embargo, ninguna de esas caras sonrientes se muestran junto a la agresión, sólo se pone la imagen de la cara con el sonido de fondo de la agresión de la mujer, algo que es fácilmente manipulable y que parece haberse hecho cuando comparamos el contraste de las sombras en los protagonistas de la violencia, que es intenso y marcado, y en las personas que se ríen, que apenas se percibe; indicando que se trata de momentos diferentes unidos por el montaje, algo que hace creer que el origen de las sonrisas está en la escena de la agresión. Lo mismo sucede con la mujer de rojo que aparece girando la cabeza, como si se dirigiera a la escena violenta y después sonríe, sin embargo la presencia de una chica sentada en la verja justo al lado de donde se produce la escena en la que la mujer agrede al hombre, revela que pasa y sonríe en un momento diferente a la agresión. Como se puede ver, todo indica que se trata de una manipulación para potenciar el odio contra las mujeres, pues son ellas las que, principalmente, se ríen del hombre atacado. VIDEO-Sonrisas

– El vídeo pretende mostrar la actitud pasiva de la gente como una respuesta exclusiva a la violencia que sufren los hombres, cuando en realidad es general a otras muchas escenas en las que se considera (con razón o sin razón) que la persona agredida tiene capacidad y recursos para defenderse. Un ejemplo, si la escena hubiera sido la misma, pero cambiando de protagonistas, con un padre agrediendo e insultando a un hijo de 17 años primero, y después el hijo agrediendo e insultando al padre, probablemente la reacción habría sido la misma. La gente habría defendido más al muchacho ante la agresión del padre, que al padre ante la agresión del hijo. Lo mismo habría ocurrido con una hija y una madre o con otras situaciones donde la relación de desigualdad condiciona la respuesta de la persona atacada. VIDEO-Mujer de rojo

– El posmachismo y Mankind Initiative ignoran que uno de los factores más importantes a la hora de utilizar la violencia y de reaccionar ante ella, tal y como demostraron los trabajos de Dibble y Strauss (1980), es la capacidad de generar amenaza y riesgo para la víctima. Dichos estudios demostraron que los hombres no se sentían amenazados ni en riesgo ante la violencia de las mujeres, incluso cuando estas portaban un arma de fuego; en cambio, las mujeres sí se sentían amenazadas por los hombres sin necesidad de que estos llevaran ningún arma o instrumento. Las simples manos de los hombres sirven para atemorizar y amenazar a las mujeres, de hecho, tal y como recoge el análisis de las sentencias de homicidios por violencia de género que realiza el CGPJ, el 33’5% de las mujeres son asesinadas por sus parejas o exparejas directamente con las manos.

Esta misma percepción de indefensión, no sólo respecto a las mujeres, también frente a otras personas que se ven como vulnerables, es la que lleva a actuar en su defensa, y por el contrario, no se actúa contra quien se percibe que tiene recursos para defenderse.

Como pueden observar, la manipulación del vídeo parece evidente y no es casual que se haga en el sentido de intentar mezclar todas las violencias para que, de ese modo, no se pueda avanzar en la prevención y abordaje de la violencia de género. Por eso la manipulación termina con el dato rotundo de la violencia que sufren los hombres: el 40% de la violencia doméstica es sufrida por los hombres, y para ello citan la fuente, concretamente el Office of National Statistics.

Pero cuando uno se va a la Web de dicha entidad y comprueba los datos, con independencia de que los porcentajes no coinciden del todo, algo en lo que no voy a entrar puesto que el anuncio no dice nada sobre cuál es el periodo de tiempo que utiliza para obtener el dato, lo que sí se aprecia es otra trampa propia del posmachismo.

Concretamente, lo que hace es mezclar todas las violencias que sufren los hombres y las mujeres en las relaciones íntimas, de manera que las mujeres sufren el 60% y los hombres el 40%, que es su mensaje, aunque callan lo del 60% de la violencia contra las mujeres. Sin embargo, la cosa tiene trampa.

Y tiene doble trampa. Por un lado, porque mientras que la mayoría de la violencia que sufren los hombres está dentro de las formas menos graves por sus características y circunstancias (intensidad, frecuencia, duración del ataque, combinación de diferentes tipos de violencia, utilización de objetos…), las mujeres sufren violencias más graves, entre ellas la violencia sexual en porcentajes mucho más altos. Y por otro lado, porque los datos del Informe del Office of National Statistics también habla de “violencia familiar”, no sólo de la pareja, y mientras que la mayoría de la violencia que sufren las mujeres  es ocasionada por hombres (fundamentalmente la pareja, pero también el padre, los hermanos u otros familiares), la que sufren los hombres dentro del contexto familiar no sólo la ocasionan las mujeres, y también es llevada a cabo por esos otros hombres (padre, hermanos y familiares). A pesar de ello, el vídeo habla de un 40% total intentando jugar para que sea interpretado como causado sólo por las mujeres.

Mankind initiative y el posmachismo están obsesionados con la violencia de género, no tanto con la violencia que sufren los hombres, por eso parecen estar al borde de un ataque de nervios ante los cambios sociales. Nunca han dicho nada ni han propuesto iniciativa alguna hasta que no se ha empezado a hablar y actuar frente a la violencia que sufren las mujeres como un problema enraizado en una construcción cultural desigual, de ahí el término “violencia de género”, y, curiosamente, salen en defensa de los hombres pidiendo que se actúe sólo contra la violencia que ejercen las mujeres, no contra la que producen otros hombres que, como hemos indicado, es la más frecuente y la más grave.

La Igualdad busca erradicar todas las violencias, pues pretende acabar con los privilegios de quienes se sienten en posiciones de poder y de quienes creen que el uso de la violencia es un instrumento más para resolver los conflictos que ellos mismos generan. Pero para alcanzar la igualdad hace falta corregir la desigualdad y sus manifestaciones, entre ellas la violencia de género, sin que ello sea incompatible con otras medidas y actuaciones dirigidas a las otras violencias y circunstancias que se traducen en discriminación. Pero tratando las circunstancias específicas de cada violencia, no mezclando medidas que no aborden las causas  y manifestaciones de cada una de ella, y que sólo sirvan como justificación política y social, no como solución.

“Violencia es violencia”, por supuesto, como “enfermedad es enfermedad”, “discriminación es discriminación”, y “abuso es abuso”, pero no es lo mismo una cirrosis que una encefalitis, ni una discriminación por las ideas que otra por el país de origen, ni un abuso laboral que un abuso sexual…  Por eso la violencia de género no es igual que la violencia que sufren los hombres, o los niños y niñas, o los ancianos, ni tampoco es lo mismo que la violencia terrorista, ni a ninguna otra, aunque en todas ellas se produzcan lesiones y homicidios. Cada una ha de ser abordada desde sus características diferenciales.

Por eso no es un error el vídeo del anuncio, Mankind Initiative y el posmachismo buscan más la confusión y que no se avance en igualdad, que la solución a la violencia que sufren los hombres, porque la desigualdad significa privilegios para los hombres. Esa es la razón de que no le guste el “género” y de que callen ante una cultura que acepta la violencia contra las mujeres, hasta el punto que, según el Eurobarómetro de 2010, el 3% de la UE considera que  la violencia contra las mujeres es “aceptable en algunas ocasiones”, y un 1% que afirma que es “aceptable en todas las circunstancias”.

Ante esa realidad el posmachismo y Mankind Initatitive no hacen ningún anuncio ni llama a la acción, tampoco pide donativos, como sí lo hace en el anuncio para lograr “sus objetivos”.

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Sobre las diferentes violencias: "La violencia no tiene género. El género sí tiene violencia": http://blogs.elpais.com/autopsia/2014/01/la-violencia-no-tiene-g%C3%A9nero-el-g%C3%A9nero-s%C3%AD-tiene-violencia.html

¡Tranquilo Cañete!


ARIAS CAÑETE
Parece que el ministro Arias Cañete se ha mosqueado un poco
con las críticas que se han vertido  por el nombramiento de su hija como Subdirectora en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Y no se le ocurre otra cosa que arremeter contra las ministras de Zapatero, desde la Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega hasta la primera legislatura con Magdalena Álvarez, haciendo escala en Nueva York para atacar a esos dos iconos del anti-zapaterismo como son Bibiana Aído y Leire Pajín. (Arias Cañete critica a las Ministras de Zapatero)

Y resulta triste que un señor ministro no tenga más argumentos que el “y tú más”, por otra parte muy típico del Gobierno actual, y aún más que triste que, encima, lo haga recurriendo a mentiras tan burdas y repetidas como que las exministras no poseen estudios. 

Lo primero que se le pide a un ministro o a una ministra es que sepa comportarse, lo segundo es que esté bien informado para poder decidir, y lo siguiente es que adopte una decisión adecuada a partir de esa información… Desconozco si el ministro Arias Cañete se ha tomado muchos yogures caducados o si es que está probando otros productos que han superado la fecha de caducidad y se encuentran en mal estado, para así ampliar el plazo de consumo o declararlos directamente “imperecederos”, como sus ideas y declaraciones. El caso es que tras la demostración de nepotismo en el nombramiento de su hija no se ha comportado como era de esperar en un ministro que ha utilizado su posición, primero para que se produzca el nombramiento, y luego, cuando la sociedad ha reaccionado con indignación, para atacar con falsedades a personas que tuvieron una responsabilidad de gobierno en nuestro país. Ministras que se dedicaron a trabajar por toda la sociedad, no a criticar desde sus puestos  a los exministros del Gobierno de Aznar. 

Y encima, como no puede echarle la culpa a la herencia, arremete contra “este país” y saca la teoría de la conspiración como argumento, sin darse cuenta en su delirio que la primera reacción vino de la mano de la propia sobrina de De Guindos, Beatriz, que al enterarse del nombramiento de su hija como sucesora y darse cuenta del juego que había detrás, presentó su dimisión.  (Dimite Beatriz De Guindos)

Arias Cañete debe tener muchas razones para estar orgulloso de su hija, no lo dudo, de hecho las críticas que se han vertido no han sido contra ella ni en lo referente a su preparación, sino contra un nombramiento al margen de toda transparencia y motivado más por el apellido que por la igualdad de oportunidades… Claro que probablemente el problema sea ese, la Igualdad y el sarpullido que levanta en determinadas personas e ideologías. De hecho, no es casualidad que sólo unos días antes un consejero de la Radiotelevisión Andaluza propuesto por el PP, José María Arenzana, se haya permitido insultar en su Facebook a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y al Presidente Evo Morales sin que el PP ni nadie haga nada.

La imagen del Gobierno de España guardando silencio ante estas descalificaciones machistas de nuestro Ministro Cañete también es bastante gráfica. ¿No tienen nada que decir las ministras de Rajoy, no tienen nada que decir los otros ministros de Rajoy, no tiene nada que decir Rajoy, aunque sea a través de una pantalla de plasma? La "marca España" queda marcada por el hierro del machismo cuando a las situaciones como la protagonizada por Arias Cañete le sigue el silencio cómplice. Quizás no hagan subir la prima de riesgo, pero seguro que aumenta el riesgo de que nos vean como primos. ¿Qué imagen de seriedad damos como país cuando todo un señor ministro arremete falazmente contra las ministras de un Gobierno anterior, porque no le ha salido la jugada de nombrar a dedo a su hija?. Espero también las preguntas parlamentarias de los partidos de la oposición en este sentido. No se puede defender la Igualdad y callar ante los ataques machistas de un ministro.

Arias Cañete debe rectificar y pedir perdón, y si no lo hace él alguien debería exigírselo o mandarlo a reflexionar, de lo contrario debemos entender que el Gobierno con su presidente a la cabeza está de acuerdo con las falacias y los insultos de su ministro. El Gobierno es libre de actuar como considere, por supuesto, pero los ciudadanos y ciudadanas también somos libres de decidir quién nos representa.

Y un consejo para don Miguel Arias Cañete, no coma usted tanto yogur caducado, parece que da lugar a efectos secundarios… Lo de las duchas frías que también propone quizás sea recomendable antes de hacer determinadas declaraciones.

Hombres asesinados y mentiras resucitadas

HOMBRES ASESINADOS
Si a los hombres realmente les preocuparan los homicidios que sufren miles de hombres cada año en el mundo, habrían hecho algo más a lo largo de la historia que recurrir a las guerras o a las manos ante cualquier conflicto. No parece, pues, que sea esa su preocupación, ni tampoco parece que tengan mucho interés en cambiar las circunstancias cuando, de forma mayoritaria, están ausentes en la promoción de la Igualdad y en la búsqueda de la paz como elemento de convivencia, no como acuerdo o tratado tras una guerra.

Sin embargo, los hombres hablan hoy de la violencia que sufren, pero lo hacen, curiosamente, sólo de la que reciben de las mujeres y, ¡oh casualidad!, manipulando los datos. Nada dicen los hombres posmachistas de la criminalidad organizada, de las pandillas violentas, de los ajustes de cuentas entre bandas que restan vidas masculinas… todo indica que más que las muertes de hombres lo que quieren poner de manifiesto es a las mujeres asesinas. Es como una obsesión que les acompaña y que creen descubrir cada día al despertar, cuando es algo conocido y reconocido históricamente como parte del "pack" de la “perversidad de las mujeres” (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html). Por eso, cada mañana cuando toman el café y perciben ese sabor amargo en su paladar, también creen descubrir que hay denuncias falsas por violencia de género, cuando también son conocidas y reconocidas, aunque no en la forma, bajo las circunstancias y en la cuantía que ellos dicen (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/cantos-rodados-las-denuncias-falsas-y-sus-n%C3%BAmeros.html). Quizás deberían poner más azúcar o sacarina a esos cafés matinales para dulcificar los reflujos de bilis que muchos parecen padecer, en lugar de hacer trampas para tratar cambiar la realidad.

Esto de intentar hacer pasar lo blanco por negro, la noche por el día y el agua por vino, al final termina por embriagar más a quien lo hace que a quien se dirige, hasta el punto de quedar en evidencia revestidos de datos de imitación cuando creen ir vestidos con conocimiento de marca. Olvidan que los datos son como las letras, se pueden poner en el orden que se quiera, pero ello no quiere decir que tengan algún significado, ni siquiera sentido.

El posmachismo (y por tanto los posmachistas y las posmachistas), tal y como hemos explicado en anteriores posts, utilizan los datos para contar aquello que no se atreven a decir con palabras, para desviar la mirada de la realidad y para retener la atención es esas estaciones de servicio propio. Buscan la confusión y escapar de una situación que los ha dejado al descubierto, por eso se esconden en sus cuevas y se cuentan historias para reforzarse en la esperanza de que quizás vuelvan esos tiempos pasados, que para ellos está claro que fueron mejores.

Una de esas historias, la que más pasión y seguidores concentra alrededor de la hoguera de su vanidad, es la de los hombres asesinados por las mujeres con las que comparten una relación de pareja. Hablar de mujeres asesinas ya no es suficiente, ahora hay que hablar de hombres asesinados por mujeres. Los otros, la gran mayoría de los hombres asesinados por otros hombres, no importan, parecen pensar que “ellos se lo han buscado” o que “ellos se lo han encontrado”.

Veamos algunas de las cosas que dicen:

– Una de ellas es que los homicidios de hombres por mujeres no son contabilizados, muy propio de quien quiere darle a su historia una carga de intencionalidad, puesto que de lo contrario podría parecer un error de los muchos que vemos en estos días. La torpeza es tan grande que en sus propios argumentos presentan los datos donde sí aparecen estos homicidios. Por ejemplo, una misma persona ha enviado por Twitter los dos gráficos que pongo a continuación con tan sólo un par de días de diferencia. En uno dicen que no se contabilizan los homicidios de hombres, y se detiene en 2008 porque no hay más datos, y en el otro (que él mismo envía) se observa que sí se contabilizan más allá de ese año, llegando hasta 2011, último año disponible en los informes del CGPJ. 

HOMBRES NO CONTABILIZADOS

– Muy en relación con este argumento está la crítica a los organismos e Igualdad y a aquellos que tienen como objeto de sus actuaciones actuar sobre la violencia que sufren las mujeres, recriminándoles que “no cuentan los homicidios de los hombres”. El argumento es tan peregrino como criticar a la Dirección General de Tráfico por no contablizar los accidentes laborales, cuando en ambos casos se trata de vidas humanas.

– Eso forma parte de la manipulación, pero como no es suficiente recurren a la mentira para resucitar sus polémicas. Los hombres asesinados por su parejas sí se contabilizan, tal y como se puede comprobar en las estadísticas del Observatorio del CGPJ destinado a la Violencia Doméstica y de Género (http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/Actividad_del_Observatorio). Y, por ejemplo, los hombres asesinados por sus mujeres fueron 2 en 2007, 5 en 2008, 9 en 2009, 6 en 2010 y 5 en 2011. Un total de 27 en 5 años.

– Lo que no cuentan los posmachistas es que en esos mismos años se produjeron 5 homicidios de hombres por sus parejas hombres. Un 15’6% de todos los homicidios de hombres del total en el contexto de las relaciones de pareja.

– Y como los números les salen muy bajos y de lo que se trata es de confundir, lo que hacen es contabilizar a todos los hombres asesinados dentro de la violencia doméstica con independencia de quién es el autor. Y claro, para ello tienen que ocultar que, tal y como refleja el informe del CGPJ de 2008, el 80’6% de los homicidios de hombres dentro de las relaciones familiares o domésticas son cometidos por otros hombres, concretamente por padres que matan a hijos, hijos que matan a padres, hermanos a hermanos… No por mujeres. Por lo tanto, cuando “deletrean” sus datos y hablan de 15, 18… hombres asesinados por violencia doméstica, en realidad lo que están diciendo es que 13 , 16… de esos hombres han sido asesinados por otros hombres. A pesar de ello insisten en la confusión y presentan todos los hombres "asesinados por violencia doméstica" como si los hubieran matado sus mujeres.

– Al final, una vez que ya han presentado los escombros de la violencia que ejercen las mujeres, terminan responsabilizando de todo a la Igualdad, a los organismos que la promocionan y a la Ley Integral, su fantasma más temido. La cuestión es, ¿cómo una ley potencia los homicidios de los hombres sobre las mujeres?. Se supone que debe ser que “ante la injusticia que supone una norma tan sesgada” muchos hombres se ven “atacados” y deciden dirigirse directamente contra la fuente de sus males, que no puede ser otra que su mujer o exmujer, y quitarle la vida. ¿Ese es el concepto de hombre que defienden?, ¿esa es la consideración que tienen de los hombres, personas que ante un teórico problema razonan con la violencia en la mano hasta el punto de matar a la mujer con la que comparten o han compartido una relación?… Yo no veo así a los hombres ni los considero de ese modo. Para mi los hombres no son unos animales irracionales, como al parecer lo son para ellos. 

Pueden comprobar cómo continúan en la endogamia de la mentira, por eso cada vez están más perdidos y sus argumentos son más peregrinos. Y por ello intentan hacer suyos cualquier argumento crítico que desvele sus manipulaciones. Un ejemplo lo hemos tenido estos días con el informe de la OMS sobre la prevalencia de la violencia de género en todo el mundo. Sólo para la violencia física y sexual ha sido situada en el 30%, o lo que es lo mismo, 30 de cada 100 mujeres a lo largo de sus vidas sufrirán violencia física por parte de sus parejas hombres y agresiones sexuales de otros hombres al relacionarse en sociedad. ¿Qué creen ustedes que han dicho?, ¿les preocupa que haya tantos hombres violentos?… Pues no, y se han dedicado a decir lo de siempre, que las mujeres son muy malas, que matan a hombres y a menores, que todas son vidas, que no hay que hacer diferencias entre las distintas violencias… Es decir, que todo siga como hasta ahora, que el perdón se lleve la culpa, y que Dios dirá.

Como pueden ver la defensa de la masculinidad está construida sobre la mentira, una mentira que ponen en boca de las mujeres para callarlas, pero que está en la estrategia de estos hombres salvadores de una masculinidad caducada.

La resistencia a la Igualdad es inútil, ésta se conseguirá como antes se hizo con la Libertad, con la Justicia, con la Dignidad… a pesar de que hubo quienes defendieron y lucharon por mantener la esclavitud, los privilegios y la discriminación. Los hombres que crean que deben desarrollarse medidas específicas contra la violencia que sufren o que vean necesaria cualquier otra iniciativa están en su derecho y me parece perfecto que lo reivindiquen, pero se equivocan si buscan hacerlo atacando a las medidas dirigidas a corregir la desigualdad y a erradicar la violencia de género. Lo mismo que se equivocan si tratan de igualar las diferentes violencias por su resultado, pues lo que demuestran es que no tienen interés en abordar las causas y el origen que son las que están instaladas en la desigualdad y en los privilegios que muchos aún disfrutan.

A nadie se le ocurriría decir que el tratamiento de una hepatitis infecciosa debe ser igual que el de una hepatitis tóxica, bajo el argumento de que las dos son "procesos inflamatorios del hígado"… Bueno, quizás a un posmachista sí.

El posmachismo (III) y la igualdad ‘punto cero’

POSMACHISMO-Post itYa han visto a lo largo de estos días que lo del posmachismo va en serio y que no se cortan, algo muy propio de quien actúa en defensa una posición estructural y consolidada, no de ideas y propuestas. Estas hay que defenderlas con argumentos, mientras que para defender el orden establecido basta con rechazar todo aquello que lo cuestiona.

Y han podido ver cómo los elementos que recogía en el primer post sobre él no fallan, sobre todo el de la manipulación de la realidad para generar esa confusión que lleva a la distancia, a la pasividad y a que todo siga tal y como está ahora: con desigualdad y violencia de género. Lo hemos visto en el post El posmachismo y su burda manipulación. Este tipo de actuaciones utilizan la neutralidad y el cientificismo, pero tampoco han faltado el resto de elementos: el interés común para que la ley considere a hombres y mujeres, la crítica hacia las personas que defendemos la igualdad y la lucha contra la violencia de género, críticas especialmente intensas hacia mi (debo ser terrible para ellos), la idea de adoctrinamiento que hay detrás de los planteamientos de igualdad (todo lo relacionado con la alienación y el pensamiento impuesto les encanta), y, como no, el beneficio económico que hay detrás de todas estas propuestas. Nada de mejorar la convivencia ni de corregir injusticias y discriminaciones, aquí lo que mueve a las personas al hablar de Igualdad, en España y en la Unión Europea, son los euros disputados.

El posmachismo ha aprendido que la mejor forma de evitar el debate y la reflexión no es la negación ni el ocultamiento, eso ha funcionado cuando las posiciones androcéntricas no eran tan cuestionadas y cuando la presencia de la igualdad era menor, pero ya no es eficaz. Ahora resulta mucho más práctico desviar la atención, y para ello el mejor modo de hacerlo no es plantear otro tema, sino utilizar el mismo debate pero con un sentido completamente diferente. Por eso el posmachismo intenta centrar la discusión sobre el resultado, algo que no puede esconder, pero que sí puede utilizar para evitar que se hable sobre las causas que dan lugar al mismo. Es lo que hace con la violencia de género cuando plantea que no es un problema que nazca de la desigualdad, sino que se debe a cuestiones que afectan a determinados hombres o circunstancias, o cuando dicen que la menor presencia de las mujeres en los puestos de responsabilidad se debe a su incapacidad o a la mayor competitividad y esfuerzo de los hombres. Y una vez que centra la atención sobre el resultado, recurren a otra de sus estrategias para darle un significado diferente a través de la manipulación del lenguaje. 

Esta estrategia del posmachismo es la que los lleva a hablar de igualdad, no porque realmente les importe o la busquen, sino para adaptarla a lo que ellos entienden que debe ser la igualdad, que no es otra cosa que una “desigualdad con matices”. Es lo que podemos denominar como “Igualdad.0” ("Igualdad punto cero") 

La Igualdad.0 es poner el marcador a cero, como si no hubiera existido desigualdad a lo largo de la historia ni hubieran estado presentes las causas y valores que han dado lugar a ella. El planteamiento parte de un cierto reconocimiento de que ha habido "problemas", pero que estos ya han desaparecido, como si hubieran sido un accidente que ya se ha corregido. En realidad su objetivo es impedir que se adopten medidas sobre quienes han sufrido y sufren la desigualdad, que son las mujeres, y que se corrija actuando sobre quienes la generan, que son los hombres y sus valores.

Por esa razón se llenan la boca de igualdad y exigen que se adopten las mismas medidas para mujeres y para hombres, con la idea de evitar que se tome conciencia sobre el significado de la desigualdad como parte de un sistema de valores amparado por la cultura, e impedir que se conozca la realidad histórica de la desigualdad y, por tanto, el por qué de la realidad actual. Pero sobre todo, lo que se consigue con ese posicionamiento es garantizar que la desigualdad va a continuar al pedir actuar del mismo modo sobre quien está en diferente posición. Si las acciones se dirigen igual a quien ocupa una posición aventajada y a quien está en un lugar inferior, al final avanzaran las dos partes, pero manteniendo la desigualdad entre ellas.

Todo está muy bien diseñado para conseguir la apariencia del cambio en la continuidad. Es parte de las trampas que la cultura pone a las mujeres y a la igualdad. Es la trampa del posmachismo, que busca el rechazo de la igualdad a través de la confusión, la desorientación, la duda y la pasividad que hace que todo siga igual.

Todo vale para generar confusión, por eso entre sus tácticas no faltan las siguientes:

Victimismo. Presentan la realidad como contraria a los hombres y a estos como víctimas de lo que llegan a considerar como una “cultura matriarcal”. Para ello no se cortan en decir que los hombres pagan con sus vidas la tranquilidad de las mujeres, con argumentos como que su vida media es más reducida, las muertes en los accidentes laborales y de tráfico, incluso llegan a defender que eso de “primero las mujeres y niños” ante una situación de riesgo es un ejemplo del matriarcado, y para darle expresividad citan al Titanic. Para nada se cuestionan cómo la desigualdad les afecta a ellos ni cuál es el precio de “mujeres y niños” por salir antes de los riesgos en los espacios públicos, porque está claro que del riesgo y de la violencia en lo privado no las dejan salir.

Incongruencia. No les importa decir lo mismo y lo contrario, lo importante es la confusión. Dicen que la Ley Integral es mala, pero piden que incluya a los menores, a los hombres, a las parejas del mismo sexo… Destacan que esa ley no sirve para anda, pero al mismo tiempo indican que en los países nórdicos hay más muertes de mujeres que en España. Las mujeres son presentadas unas veces como la esencia de la bondad en su papel del madres y esposas, pero no dudan en decir que son los seres más perversos y manipuladores cuando les interesa (denuncias falsas, SAP, asesinas…)

Utilización y usurpación de los argumentos que se dan para avanzar en igualdad y erradicar la violencia de género, en una especie de juego infantil de “y tú más”. Cada vez que se utiliza un dato y una razón, el posmachismo lo toma y lo vuelve contra, por ejemplo, si se habla de violencia contra las mujeres, hablan de violencia contra los hombres, si se explican las consecuencias de la exposición de los menores a la violencia de género, recurren al SAP, si se apunta sobre el suicidio en las mujeres sometidas a violencia de género, ellos dicen que hay hombres que se suicidan por haber sido denunciados falsamente, si se presentan datos y estadísticas sobre la violencia contra las mujeres por los organismos de igualdad, dicen que no se estudian los homicidios de hombres, cuando sí se hace por los organismos correspondientes (CGPJ, FGE, Ministerio del Interior), si se presentan las graves consecuencias de la mutilación genital femenina, el posmachismo las compara con la circuncisión… Hasta al hablar de machismo como causa de esta realidad ellos lo han tratado de contrarrestar con una nueva palabra, el “hembrismo”, aunque como les parece que no es suficiente también han inventado el “feminazismo”.

Y están tan metidos en intentar desnaturalizar e impedir el debate y las medidas a favor de la igualdad, que no son conscientes de la realidad objetiva que envuelve y contextualiza la situación actual, la cual se caracteriza por dos elementos.

  1. Ausencia  en el debate histórico a favor de la igualdad y de la corrección de las manifestaciones de la desigualdad. Nunca les ha importado la violencia de género, la custodia de los hijos y de las hijas cuando hace años las madres la asumían sin recibir la pensión económica que por ley les correspondía, y sin que hubiera forma de que lo hicieran hasta que no se llevaron a cabo determinadas reformas legales, a pesar de las cuales no han acabado los problemas en este sentido. El posmachismo no ha estado presente en el debate de estos temas ni de ningún otro para intentar hacer valer sus ideas, porque antes no estaba en cuestión la posición de referencia de los hombres ni los valores impuestos al resto de la sociedad. Sólo cuando todo esto ha entrado a formar parte de la crítica es cuando se han presentado, pero no para formar parte del cambio, sino para evitarlo.
  2. Utilización de la igualdad para no avanzar en igualdad. Critican que sólo se hable de mujeres, no de hombres, pero lo hacen para que no se hable de ninguno, ni de hombres ni de mujeres, no para que se hable de los dos. Cuestionan que se actúe contra la violencia de género, a favor de las ayudas laborales a las mujeres, de corregir las diferencias en la presencia de mujeres donde están infra-representadas, de determinadas medidas a favor de la salud de las mujeres… Y todo se presenta como que no se hace nada por los hombres. El argumento además de pobre es falaz, porque la forma de buscar una actuación a favor de algo supuestamente necesario no es criticar la actuación necesaria sobre otros problemas, sino reivindicar y pedir que se lleve a cabo en los lugares y a las personas que les corresponda. Sin embargo, el posmachismo se limita a pedir que se hable de cuestiones de hombres, pero no para resolver los teóricos problemas, sino para que no se corrijan los que afectan a las mujeres, o para que no se vean perjudicados o desarmados en su estrategia de poder y control, de lo contrario no lo plantearían en términos de contraposición, sino como un apoyo a las dos iniciativas: a favor de las mujeres y a favor de los hombres. 

Y para ello recurren incluso al argumento de los Derechos Humanos y a la Constitución Española para hablar de la “igualdad ante la ley”, pero olvidan que lo importante es la igualdad en la sociedad que evite tener que llegar ante esa ley igualitaria. 

El posmachismo está aquí y ha venido para quedarse, para permanecer en la desigualdad histórica y ayudar a su hermano mayor, el machismo, y juntos mantener a la familia de la desigualdad protegida bajo la estructura jerarquizada de su orden natural. Pero los posmachistas olvidan que los logros de la sociedad no son los objetivos que se alcanzan con propuestas puntuales, sino los que satisfacen los ideales y las aspiraciones humanas. Y entre esos ideales está el de Igualdad, algo a lo que no se va a renunciar, como no se hizo antes con la Libertad, la Justicia, la Dignidad…

El posmachismo (II) y su burda manipulación

Como una imagen vale más que mil palabras, voy a poner 22, que si las cuentas no me fallan valdrán más que veintidós mil palabras.

TUIT-HOMBRES-VD

Todo empezó con un tuit recibido ayer por la mañana en el que desde fuentes posmachistas  me indicaban un enlace para que conociera los “hombres y los niños asesinados por mujeres en 2013”.(http://www.prensaldia.com/2013/03/20/asesinatos-de-ninos-y-hombres-cometidos-por-mujeres-en-2013/Toda una consideración para seguir utilizando el argumento que tanto les gusta, y que hace referencia a que quienes trabajamos por la Igualdad sólo nos preocupan los homicidios de mujeres cometidos por los hombres con quienes comparten una relación. Da igual que hayamos explicado una y mil veces que no es así, incluso escribiendo algún post (http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/04/mujeres-asesinas.html), y que hayamos insistido en que la violencia no es patrimonio de los hombres, no hay manera. La idea es confundir y generar rechazos diciendo que lo que se pretende desde la Igualdad es atacar a los hombres y a todo lo que los rodee.

Y aunque la explicación para contrarrestar esa idea es sencilla,  sólo basta repetir que todas las violencias son reprobables, que las mujeres también recurren a la violencia, que lo que intentamos es cambiar las referencias de la cultura de la desigualdad que minimiza, justifica y normaliza la violencia contra las mujeres, que el hecho de trabajar en este ámbito no significa que no nos importen los problemas en otros contextos, lo mismo que al cardiólogo le preocupan las muertes por hemorragia cerebral aunque desde su trabajo no actúe sobre las causas que las evitan… Bien, pues a pesar de que la explicación podría ir en esa línea, me puse a leer la información que tan atentamente me enviaron.

Y que quieren que les diga, no me sorprendió. Y no me sorprendió porque se trataba de un ejemplo más de la burda manipulación con la que alimentan la beligerancia, agresividad y violencia que muchos ejercen a partir de esas referencias. Y luego son ellos  y ellas quienes dicen que las mujeres mienten y que ponen denuncias falsas.

Veamos las imágenes de las noticias que el posmachismo utiliza para justificar sus datos y, a partir de ellos, construir su argumentación.

PRENSALDIA-26-5-13

La información es clara “Asesinatos de niños y hombres por mujeres en 2013”. La primera parte hace referencia a los niños (imagino que se referirá a “niños y niñas”, no creo que no consideren a las niñas)

MENORES-1

Son seis noticias que llevarían a la conclusión de que en lo que va de año 6 niños han sido asesinados por sus madres. Sin embargo, la realidad que recoge su propia información es muy diferente. Dos casos ocurrieron en 2009, otros dos en 2011, y sólo uno en 2013, el cual es repetido dos veces y, curiosamente, la noticia hace referencia a la detención del padre y de la madre por la muerte del bebe, aunque luego la madre exculpa a su marido. 

MENORES-2

Por supuesto, nada dicen de los casos de padres que han asesinado a sus hijos en lo que va de año y sólo dentro de un contexto de violencia de género, como ocurrió en Campillos (Málaga) o en Manzanares (Ciudad Real).

Pasamos a la sección de “hombres asesinados por mujeres”. Son 13 noticias que indican que son 13 los hombres asesinados de enero a mayo de 2013. El resumen de los casos tomando como referencia el lugar donde ocurrieron es el siguiente, y la manipulación también resulta más que evidente:

HOMBRES-VD-1

  • Torreblanca (Alicante):
    • Hechos en 2012
    • Se repite dos veces la noticia
  • Málaga:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
  • Jaén:

    • La mujer es detenida junto a dos hombres más
    • No mantenía una relación de pareja con la víctima
  • Valencia:

    • Hechos ocurridos en 2012
  • HOMBRES-VD-2

  • Toledo:

    • No se produce la muerte del hombre. La mujer es acusada de homicidio en grado de tentativa
    • Hechos anteriores a 2013
  • Oviedo:

    • No se trata de un homicidio. El hombre se suicida tras discutir con la mujer
  • Badalona:

    • Detienen a la exmujer y a un hombre
  • HOMBRES-VD-3

  • Valladolid:

    • Homicidio cometido por una mujer con antecedentes de sufrir violencia de género, según las fuentes policiales
  • Granada:

    • No es violencia en el contexto de una relación de pareja, mata al hombre que la acogió y produce heridas a su mujer
  • Pontevedra:

    • No es un homicidio. El hombre se suicida tras una discusión
  • HOMBRES-VD-4

  • Madrid:

    • Hechos ocurridos en 2011
    • No es violencia en la relación de pareja, se trata de una hija que mata al padre
    • La mujer es absuelta
    • La noticia la repiten dos veces

De la lectura de las 13 noticias que presentan como 13 teóricos homicidios cometidos por mujeres sobre sus parejas en los cinco primeros meses de 2013, se  concluye lo siguiente:

No son homicidios cometidos dentro de una relación de pareja: 3 casos

Casos repetidos: 2 (aparecen 4 noticias)

Casos que no han ocurrido en 2013: 4 (aparecen 5 noticias, puesto que uno de ellos –el de Torreblanca- es repetido)

Casos en los que no se produce la muerte del hombre, se trata de heridas de diferente gravedad que son calificadas como “tentativa”: 2

Suicidios de hombres (no homicidios): 2

Es decir, de 13 homicidios de hombres a manos de las mujeres con las que mantenían una relación, que es la idea que intentan transmitir, sólo un caso se corresponde con ese concepto, el homicidio ocurrido en Valladolid, en el que la noticia recoge citando fuentes policiales que la mujer era víctima de violencia de género.

No deja de llamar la atención el grado de manipulación tan alto que se intenta hacer desde el posmachismo para cambiar una realidad por otra, para intentar hacer pasar una realidad en la que mujeres “han asesinado a 6 niños y 13 hombres”, o lo que es lo mismo a 19 personas, por otra en lo que en verdad ha ocurrido es que los homicidios en el contexto de las relaciones de pareja y en 2013 han sido dos.

Es evidente que lo que buscan es generar confusión y desorientar con sus datos groseros, lo que no es tan fácil de alcanzar es qué tipo de sentimientos, cuál es el odio que guardan, para que al hablar de 23 mujeres asesinadas por los hombres con quienes compartían una relación, y como mínimo de 3 niños y niñas asesinados por sus padres, además de todas las agresiones graves que se han producido, las dos últimas en Sevilla y en Atarfe (Granada),  su argumento sea esta mentira y esta manipulación tan burda.

Está claro que el odio que guardan a las mujeres es tan grande que el suicidio de un hombre o la tentativa de homicidio ya hace que sean consideradas como asesinas.

El posmachismo (I)


POSMACHISMO-IEl posmachismo es una de las últimas trampas que la cultura patriarcal ha puesto en práctica
. Su objetivo es claro, busca jugar con la normalidad como argumento y hacerlo, paradójicamente, en nombre de la igualdad. Para los posmachistas todo lo que sea corregir la desigualdad, que lógicamente se dirige a atender a las mujeres que sufren sus consecuencias, es presentado como un ejemplo manifiesto de desigualdad por no contemplar dentro de esas medidas a los hombres. Incluso llegan a presentarlas como un ataque contra ellos, puesto que muchas de estas iniciativas buscan modificar privilegios que la cultura les ha concedido, es decir, los privilegios que los hombres se han dado a sí mismos.

El posmachismo lo tiene fácil porque juega en campo propio. Pretende que continúen las mismas referencias tradicionales, no otras, y para ello su estrategia es generar cierta confusión y desorientación, porque esa desorientación se traduce en duda, la duda en una distancia que lleva a que la gente no se posicione respecto al tema en cuestión, esta distancia se convierte en pasividad, y la pasividad en que todo continúe como estaba, es decir, bajo las referencias de la desigualdad.

Por eso el posmachismo no plantea alternativas y sólo critica aquello que viene a cuestionar las referencias y valores tradicionales. Es fácil, si se critica aquello que cuestiona a la desigualdad, y de ese modo se genera una duda, el resultado es que permanece la desigualdad. Por ejemplo, si se habla de violencia de género el posmachismo plantea como argumento que hay muchas “denuncias falsas” que las mujeres utilizan para sacar beneficios en contra de los hombres, y al separarse “quedarse con la custodia de los niños, la casa y la paga”. Como se puede ver, no niega la existencia de violencia de género, pero generan la duda sobre su realidad al cuestionar su dimensión y al decir que todo ello es producto del interés del feminismo y determinadas organizaciones de mujeres que se ven beneficiadas al imponer su visión particular de la realidad. Y para ello se aprovecha de la ventaja que da jugar con el mito tradicional de la “mujer mala y perversa” que la cultura ha puesto al alcance de cualquiera cuando lo necesite.

“Nosotros no somos así”, dicen los posmachistas ante los argumentos más directos y frontales del machismo clásico, pero persiguen lo mismo y lo consiguen con más eficacia al cambiar el mensaje en la forma y en el contenido.

Los elementos que predominan en la estrategia posmachista son la neutralidad, el cientificismo, el interés común, el argumento del beneficio económico para quien defiende la igualdad, la idea de imposición y adoctrinamiento como parte de una ideología excluyente, y el ataque personal y descrédito de quienes se posicionan en contra del posmachismo.

La teórica NEUTRALIDAD en sus planteamientos pretende marcar distancias con las iniciativas que se proponen desde los movimientos a favor de la igualdad y el feminismo. El posmachismo dice que ellos no quieren beneficiar a hombres ni a mujeres, que ellos buscan lo mejor para todos, y de este modo hacen una crítica directa a las medidas de igualdad dirigidas a las mujeres, como si éstas fueran parte de un privilegio por ser mujeres, cuando en realidad son actuaciones dirigidas a abordar las consecuencias sufridas por la desigualdad, bien sean en forma de violencia, discriminación, o cualquier otro tipo. Es como si un programa de salud basado en la vacunación de las personas en riesgo ante una enfermedad infecto-contagiosa fuese criticado por no vacunar a toda la población. No tiene sentido y resulta ridículo, pero estos mismos planteamientos cuando se hacen en temas de igualdad suelen tener mucha receptividad al jugar con los valores y los prejuicios existentes. 

El CIENTIFICISMO también busca romper con la posición del feminismo y de la igualdad. El posmachismo parte de la base que la igualdad es un planteamiento ideológico, no una realidad, puesto que para ellos la realidad está en la desigualdad y en la distribución desigual de funciones entre hombres y mujeres. Para reforzar sus propuestas y marcar distancia de un teórico planteamiento ideológico, recurren al dato, y para ello manipulan estudios y resultados de manera que sean sintónicos con los que plantean desde su posición ideológica. Por ejemplo, los estudios del Consejo General del Poder Judicial indican que aproximadamente el 30% de las sentencias por violencia de género no son condenatorias, y el posmachismo concluye sobre este dato que el 30% de las denuncias son falsas al no traducirse en condenas. Con ello generan la confusión en la sociedad e indican que las denuncias falsas están presentes en un porcentaje elevado del total, cuando en realidad una sentencia no condenatoria no indica que la denuncia haya sido falsa, simplemente que los elementos de prueba existentes no son suficientes para romper la presunción de inocencia que ampara al acusado. Pero da igual, lo importante es generar confusión y hacer que se dude de la realidad de la violencia de género.

El INTERÉS COMÚN parte del juego anterior y pretende reforzar la idea de que el posmachismo es quien en verdad defiende la igualdad buscando lo mejor para toda la sociedad, para hombres mujeres, niños y niñas, no como las medidas de igualdad que "sólo se centran en las mujeres y que, incluso, se dirigen contra los hombres". 

Pero además, por si todo esto fuera poco, al margen del cuestionamiento implícito a sus propuestas, el planteamiento posmachista incluye dos elementos críticos directos hacia la igualdad que cuentan con mucha receptividad en el momento actual.

Uno de ellos es la referencia al BENEFICIO ECONÓMICO DE QUIEN DEFIENDE LA IGUALDAD. Todo se presenta como una forma de “ganar dinero”, de “beneficiar a las organizaciones afines o a gente cercana”, o de poner en marcha servicios que no sirven para nada salvo para “colocar a los amigos y a las amigas”. Y por supuesto, todo ello en detrimento de otros recursos, programas, ayudas… que sí son necesarias. El argumento económico siempre es eficaz, pero en tiempos de crisis económica ha encontrado una receptividad añadida que al unirse a los otros argumentos facilitan la pasividad, cuando no el rechazo directo de las iniciativas a favor de la igualdad.

El otro argumento “de moda” es hablar de “ADOCTRINAMIENTO”. Para esas posiciones hablar de igualdad sólo es un instrumento “atractivo” para conseguir imponer una ideología y unos valores al resto de la sociedad, por eso hablan de “ideología de género” y han tomado la palabra “género” como sinónimo de todo lo malo, dogmático y radical, para plantear la amenaza en estos términos y hablar de adoctrinamiento. Esta posición refleja de forma muy gráfica cuál la imagen de la realidad.

La extensión de su planteamiento se ve como transmisión de los valores aceptados, lo cual se entiende como “educación”, mientras que transmitir la igualdad como valor y corregir las consecuencias de la desigualdad se ve como “adoctrinamiento”. De este modo se llega a la paradoja de que hablar de los valores y de las referencias que luego dan lugar a la violencia de género, a la discriminación, al aislamiento y alejamiento de las mujeres de la vida pública… es educar, mientras que lo contrario y permitir una sociedad más justa y pacífica es adoctrinamiento. http://blogs.elpais.com/autopsia/2012/12/adoctrinamiento.html

El otro elemento característico es el DESCRÉDITO Y ATAQUE DE LAS PERSONAS QUE SE POSICIONAN A FAVOR DE LA IGUALDAD. La idea es sencilla, si se desacredita a esa persona lo que diga o proponga no tendrá valor, por eso nunca faltan los insultos personales, la invención de historias profesionales y vitales paralelas o las referencias a la actuación por interés económico, con lo cual cierran el círculo y potencian el descrédito. Es algo de lo que ya he hablado en este mismo blog, ¿recuerdan el post “Mis adorables machistas” http://blogs.elpais.com/autopsia/2013/02/mis-adorables-machistas.html?

Puede parecer extraño o exagerado, pero ocurre a diario. No paran, se sienten victoriosos en un momento en el que los recursos que permitían ir contra la corriente del tiempo y la historia han desaparecido, y en el que la ideología conservadora sopla con intensidad tormentosa.

Dense una vuelta por los comentarios de este blog o por mi cuenta de Twitter (@Miguel__Lorente) y lo verán en persona y en personas.

Paro cardiaco


CORAZON-Paro cardiacoSeis millones de parados no sólo son 6 millones de personas sin trabajo.
Es mucho más, lo que sucede es que el lenguaje al que recurre la política no sólo no explica la realidad, sino que intenta evitarla para hacer pasar una cosa por otra. De lo contrario esa máxima que parece imperar en la actualidad, que dice que “todo debe ocurrir como si no sucediera nada, para que así nadie sea responsable de lo que no pasa”, sería ineficaz.

Seis millones de parados significa el fracaso de la economía, y el fracaso de la economía de un país quiere decir que el Estado ha fracasado en el aporte de energía a los principales órganos que deben mantener viva a la sociedad. Y el fracaso del Estado en ese ámbito significa que el Gobierno impulsor de las políticas, máxime si cuenta con una mayoría absoluta en el Parlamento que no le rechista y hace callar a la oposición, es incapaz. Y si en lugar de reconocer que no le han salido bien las cuentas y que se ha encontrado con “circunstancias imprevistas”,  insiste en la misma línea de trabajo y su máximo responsable, el propio Presidente, se congratula y afirma que el Gobierno “hace lo que tiene que hacer”, lo que quiere decir no sólo es que no está capacitado para abordar el tema, sino que además es imprudente, osado o cómplice de esos resultados, porque en definitiva confirma que todo forma parte de un plan nacido de la voluntad, no de la accidentalidad de un día a día imprevisible.

Lo expliqué en un post anterior ("Anemia" http://blogs.elpais.com/autopsia/2012/08/anemia.html) tomando como referencia al plano individual. Insistiré ahora recurriendo de nuevo al ejemplo de la salud pero en el plano social.

Imagínense una enfermedad infecciosa que produce una epidemia que va acabando con la vida de las personas, y que trasladado al plano social significa que va “matando de forma paulatina los puestos de trabajo”. Piensen por un momento que esa epidemia es muy grave (en realidad se trata de una pandemia, puesto que no sólo afectó a nuestra país, aunque aquí lo hizo con mayor intensidad debido a sus especiales circunstancias de vulnerabilidad), hasta el punto que en 2011 había producido casi 5 millones de “muertes en puestos de trabajo”. 

Ante el grave problema social, un nuevo equipo médico se hace cargo de la situación bajo la promesa de que su mera presencia, en un mensaje más bíblico que real, iba a suponer la curación, pero además cambia el tratamiento y reforma una serie de elementos no sólo para evitar que se produjeran más muertes, sino también para conseguir “resucitaciones”, una especie de sacar del coma a quienes estaban en el tránsito entre la muerte clínica  y la muerte real.

Pasa el tiempo, hacen las reformas necesarias según su diagnóstico y aplican su terapia, pero no obtienen ningún resultado y la situación empeora, hasta el punto de que en vez de 5 millones las “muertes” se elevan hasta más de 6 millones. 

Entonces, en lugar de estudiar si hay algo que no está funcionando bien, y está claro que debe haberlo, se recurre a argumentos como el de la “herencia” o al “y tú más”.

Veamos un poco por fases lo sucedido. Al iniciar su actividad el equipo del “Dr. Rodríguez Zapatero” había unos 2’2 millones de “muertes de puestos de trabajo”, cuando terminó su tratamiento, después de una evolución irregular de la enfermedad, con mejorías y empeoramientos, había 5 millones. Es decir, en casi 8 años se produjo un incremento de 2’8 millones, o lo que es lo mismo, de unos 350 mil casos por año. La llegada mesiánica del “Dr. Rajoy” y de sus medidas salvadoras ha supuesto que en un año se hayan producido, aproximadamente, 1’2 millones de “muertes de puestos de trabajo”, todo ello a pesar de que conforme hay menos puestos, resulta más difícil en teoría que se pierdan, pues es de suponer que los que resisten son puestos en sectores más sólidos y consolidados.

A pesar de ello, el parte médico del equipo gubernamental habitual habla de que hay signos positivos, que el déficit baja y que el dinero nos cuesta menos, que es como decirle a un enfermo que se está muriendo del corazón que le han bajado el ácido úrico y que los triglicéridos apuntan bien, lo cual es sin duda es positivo… siempre y cuando logre sobrevivir. Ante eso, la sociedad enferma de falta de trabajo y con los cadáveres de los puestos fallecidos por las calles se indigna y dice que eso no es lo prometido, ni para lo que se hicieron las reformas. Que en todo momento hablaron de reducir el paro y aumentar los puestos de trabajo, no de otra cosa. 

Pero como todo ocurre como si no sucediera, tampoco pasa nada. Y en lugar de atender a los enfermos se dedican a reformar el sistema sanitario y a culpabilizar a los pacientes por enfermar, en una actitud que recuerda el “¡que se jodan!” que se oyó en el Congreso.

Increíble, ¿verdad? Si fueran los responsables de un sistema hospitalario y ante el balance de su gestión respondieran, “en este último año han muerto 1’2 millones, pero hemos conseguido bajar el ácido úrico y los triglicéridos de los que aún siguen vivos, y quizás a final de año logremos hacer descender también las cifras del colesterol malo”. Si eso sucediera de este modo estarían todos cesados.

Peleas

PELEASUna frase muy masculina que se repite desde la más tierna infancia es esa de, “¿quieres pelea?”, y resulta muy significativa porque actúa como una especie de liberación para quien la dice. Quien se dirige a otro con esas palabras cree que los hombres vamos por la vida buscando bronca, y pone la responsabilidad de la agresión en la otra persona, cuando en realidad es él quien interpreta la actitud del otro como un ataque.

Esa actitud, por cierto, es muy característica en los maltratadores, y con ello no digo que todo el que la comparta sea un maltratador, ni que el maltratador que no la tenga deja de serlo, simplemente que en ellos es frecuente. Aunque a muchos les de rabia que sea Médico Forense y que haya intervenido en los casos de violencia de género con las víctimas y los agresores, y que en consecuencia conozca la realidad de ambos de manera directa y lleve estudiándola 25 años, algo que no puede decir todo el mundo, la realidad es así, y lo que forma parte de ella es esa actitud referencial en los maltratadores que los lleva a justificarse con lo de, “es que mi mujer se empeña en llevarme la contraria”. O lo que es lo mismo, “busca pelea".

Para esta gente (los hombres y las mujeres que comparten esas ideas), la opinión y la posición de los demás es un ataque, una provocación o directamente una agresión. Cualquiera que no repita lo que ellos dicen los están atacando, otro ejemplo lo tienen muy cercano, si ven los comentarios a los posts o mi cuenta de Twitter (@Miguel__Lorente), entre otras lindezas hay quien pide para mi un “juicio de Nuremberg” y que sea juzgado en el “Tribunal Internacional de Derechos Humanos”. 

Y como se pueden imaginar, ni busco atacar a nadie ni pretendo convencer a ninguno. Pero tampoco voy a callarme cuando se intenta pasar una realidad por otra, y cuando lo que se busca con esa estrategia es que muchas mujeres sigan sometidas por hombres maltratadores (no todos los hombres), y que la cultura siga defendiendo la desigualdad como una forma de articular las relaciones que se producen en ella. Si hay quien lo ve como un ataque el problema está en su percepción, no en mi acción.

Y para que se entienda aquello que planteo doy argumentos. Desde las otras posiciones por el contrario sus palabras están llenas de insultos, ridiculizaciones, intentos de descrédito y desprestigio… que como pueden imaginar ni me afectan ni me importa. Creo que los define muy gráficamente y que revelan aquello que precisamente quieren ocultar, con lo cual resulta muy práctico para explicar de lo que estoy hablando.

Y como ya decía en el anterior post, el tema de las denuncias falsas levanta ampollas porque es la forma de cuestionar todo lo que se hace para erradicar la violencia de género y la desigualdad, y de presentar esa crítica de forma aparentemente neutral y objetiva. De este modo esconden una ideología que al mismo tiempo se encargan de poner en quienes trabajamos para acabar con esta violencia con razonamientos tan profundos como llamarnos “feminazis” (tienen obsesión con la Alemania de Hitler –nazismo, juicios de Nuremberg…-), hembristas (ellos que no aceptan la palabra género porque no la reconoce la RAE, no tienen pudor en inventarse una ad hoc. Eso es coherencia)…

Por eso rápidamente han saltado con sus insultos y su teoría de la conspiración (hemos pasado de la "conspiración judeo-masónica" a la "conspiración feminazi de género"), pero en ningún caso han dicho nada de la razón principal del post, que parte de comentarios en otros posts anteriores que afirmaban que el 70’8% de los hombres son inocentes tomando como referencia el informe del CGPJ que recoge que el 63’4% de los hombres son condenados.

Y por supuesto que dan razones y presentan cálculos, de lo contrario sería un error que todos podemos cometer. Ellos no se equivocan y elaboran unos cálculos que forman parte de una manipulación para alimentar sus posiciones, que parten de la idea de que “las mujeres son malas y perversas”,  “que la violencia también es ejercida por las mujeres”, “que todo esto es un montaje para que a través de las denuncias las organizaciones de mujeres reciban más subvenciones”, “que se busca acelerar la separación y quedarse con la casa, los niños y la paga”, “que se pretende acabar con la familia”, “que lo que se quiere es atacar a los hombres”… Como ven no hay error, sino un refuerzo a sus posiciones de partida. Es más, cuando recojo los datos del CGPJ que indican que las medidas civiles sobre el tema de menores y domicilio son bajas, dicen que vuelvo a manipular. Pues para que ustedes decidan reproduzco la foto de la nota del CGPJ (pág. 3) en la que, sumadas, suponen 23.515 (un 16’6% de todas las medidas civiles). Por cierto, si las ponemos en relación con todas las sentencias, o con todas las sentencias condenatorias, o con todas las denuncias, como a algunos les gusta, suponen un porcentaje muy bajo (concretamente el 2’3%). ¿Se puede deducir de esos datos (16’6%) que las mujeres denuncian para “quedarse con los hijos, la casa y la paga”?. Yo creo que no. 
COMENTARIO-CGPJ-Medidas civiles

 

Lo que me sorprende es que, según su razonamiento, para ellos no habría discusión si el 100% de los hombres fuera condenado. ¿Es eso lo que plantean?, ¿es esa la forma que tienen de defender a los hombres y la paternidad?

Por ello insisto en los datos del post anterior, que por cierto, además de llamarme de todo no han demostrado que sean incorrectos. Veamos algunos de los argumentos que aparecen en los comentarios a “Cantos rodados”. Muy pocos entran ya en los números, pero hay uno que recoge muy bien su razonamiento para alcanzar sus conclusiones, y que reproduzco en la siguiente foto para que vean que no manipulo nada: 

COMENTARIO-Manipulacion DF

Y como pueden ver en la foto que tomo del post "Cantos rodados" (también pueden leerlo directamente), lo primero que hago es partir del número total de denuncias. Pero eso es lo de menos, lo importante y lo que queda es lanzar la acusación de manipulación.  CANTOS RODADOS-Denuncias VG

 

 

Insisten, como ven, que la condena o absolución se considere respecto a todas las denuncias, no respecto a las sentencias, la cuestión es ¿cómo se puede hablar de inocencia o culpabilidad en aquello que no se analiza?. Si realmente no hubiera violencia en esos casos “archivados” no se habrían producido homicidios después de que, por desgracia en demasiadas ocasiones, se hubiera retirado la denuncia. Y si la denuncia fuera el elemento cierto que demuestra la violencia no tendríamos que aproximadamente el 80% de las mujeres asesinadas por sus parejas no hayan interpuesto denuncia antes. 

Yo no puedo interpretar nada, ni siquiera reproducir los argumentos que ellos dan cientos de veces cuando toman los sobreseimientos por “hechos no ocurridos”, incluyendo las renuncias, la falta de pruebas, las declaraciones de las mujeres nada claras por las críticas que han recibido hasta llegar al juzgado… todo eso que es conocido y que he visto personalmente es una interpretación excesiva, en cambio afirmar las condenas por “menoscabo psíquico” son por un “simple insulto o empujón”, como ellos indican, no por años de humillaciones y vejaciones es conocimiento. Decir que las razones del arrepentimiento son principalmente esas presiones que reciben de sus propios entornos es una manipulación, pero afirmar que nacen de una denuncia falsa por “despecho y venganza”, como ellos hacen, es ciencia… No me extraña que lo que decimos los demás sea una manipulación cuando ellos lo tienen tan claro. Y como todo eso no basta, pues alguno no se corta y viene a justificarlo hablando de “personalidad querulante” para que de nuevo sea la neutralidad de la ciencia la que les de la razón, como antes decían que las mujeres  maltratadas tenían “personalidad masoquista” y que en el fondo les gustaba que las maltrataran. Todo está muy claro, como pueden ver.

Por cierto, ¿cuántas denuncias han interpuesto contra esas mujeres que los han denunciado falsamente?, es de suponer que habrá cientos de miles de denuncias contra ellas. Y ¿cuántas de esas mujeres mentirosas han sido condenadas?, imagino que del mismo modo concluirán que esas denuncias que ellos han interpuesto y que no han terminado en condena son también fasas, ¿o ahora no vale su argumentación?

La gente que trabajamos para acabar con la violencia de género somos las primeras personas que estamos en contra de las denuncias falsas, sólo tienen que detenerse y ver el daño que hacen, aunque sean menos del 1%. En ningún caso decimos que no existan, pero pasar de ese bajo porcentaje al 70% es una burda manipulación que resulta increíble por muchas vueltas que le den a sus cálculos, sobre todo cuando la realidad sigue siendo tan dura y tan cierta. Por ello insisto una vez más, no niego las denuncias falsas, no estoy en contra de los hombres, soy consciente de que las mujeres también ejercen violencia y que pueden ser tan malas como los hombres malos, creo en la paternidad y es fundamental, por eso creo que hay que trabajar por la igualdad, entre otras cosas para romper con los estereotipos que vinculan a las mujeres a la maternidad de proximidad y a los hombres a la paternidad a distancia… Pero para conseguir todo eso hace falta trabajar por la igualdad, no atacarla cuando a mí me haya ido mal.

Porque lo que se deduce de todos los comentarios y argumentos es que estamos ante experiencias personales muy dramáticas para muchos de ellos, que yo respeto. Pero no justifican que arremetan contra todo y contra todos. La realidad no es la realidad de cada uno, esta forma parte de lo común. Tú puedes posicionarte a partir de tu experiencia, pero no puedes hacer pasar esa experiencia como la de todo el mundo, ni siquiera muchas experiencias individuales unidas forman toda la realidad. Deben entenderlo. 

Sobre todo cuando en estos últimos días la violencia de género ha matado a dos mujeres, a otra la ha herido gravemente, a dos hombres (un hijo y la pareja de su exmujer), y dos asesinos se han suicidado. Sólo uno de de las tres mujeres atacadas había denunciado. ¿Quién miente?

Cantos rodados (Las denuncias falsas y sus números)

CANTOS RODADOSSi se dan cuenta no hace falta poner lo de “violencia de género”, la simple mención a las denuncias falsas hace que todo el mundo entienda que estamos hablando de ella. Eso es un logro que ya han conseguido los posmachistas.

El debate podría parecer una canción de los Rolling Stones, de esos “cantos rodados” que  decían aquello de “no puedo obtener satisfacción” (I can’t get no satisfaction…), pues los posmachistas, al igual que lo hacían los trovadores medievales, van de medio en medio y saltando por las redes para contar su historia,  a ver si a base de repetirla alguien, además de ellos, se la cree y así sentirse satisfechos. Por eso ahora han cogido como líder mediático a otro canto, esté con mayúscula y acento, Toni Cantó, que no canta como el Jagger, pero al menos en este tema dio el cante.

El posmachismo es en sí mismo una falacia, puesto que se presenta como una aparente superación del machismo y en defensa de la igualdad, cuando en realidad es su continuidad con un nuevo traje hecho a medida (no quiero pensar dónde ni con qué dinero se pagó), y con un nuevo lenguaje.

La nueva troupe posmachista necesita variedad, decir lo mismo, de la misma forma y por los mismos cansa, ellos lo saben. Por eso le echan imaginación y modifican el mensaje, las caras y las voces para que en esa selva de ideas los camaleones siempre pasen desapercibidos. Pero a lo que nunca han renunciado es al argumento de las “denuncias falsas”, y no renuncian por varias razones. Por un lado porque juega con la imagen tradicional de la perversidad y maldad de las mujeres, cercana a cualquiera; por otro porque es una forma de cuestionar la realidad cada vez más visible y conocida de la violencia de género, si aquello que se ve se dice que no es cierto, el significado que conlleva no será tan grave; y en tercer lugar, porque cuentan con números para poder manipular, algo muy propio del posmachismo, y así reforzar los dos primeros mensajes.

Y como se sienten muy fuertes y muy respaldados por la acción y por la omisión de quienes hablan y de los que callan, pues últimamente se han lanzado a la re-presentación de los datos de los informes del CGPJ para demostrar su verdad y su razón. Claro, pasando previamente por los fogones de una cocina que sólo pisan para aderezar la realidad con la salsa agria y amarga de la falsedad. El ejemplo es claro.

Recurren al “Informe del Observatorio del CGPJ sobre la evolución de las denuncias de julio de 2005 a junio de 2012”, que recoge 1.034.613 denuncias (963.471 por delitos y 71.142 por faltas). 

Los primero que llama la atención es que el número de mujeres agredidas que han denunciado ha sido de 656.212, mientras que el total de los hombres denunciados fue de 714.412, lo cual indica que algunos hombres maltratadores han agredido a más de una mujer, nada más y nada menos que 58.200, algo que demuestra que el problema está en los hombres que entienden que la violencia es una forma adecuada de imponer su criterio, y no en las mujeres que se encuentran con ellos.

En la información que da el CGPJ nos encontramos las sentencias condenatorias, las absoluciones, y los sobreseimientos. Y es aquí donde comienza el guiso numérico de las denuncias falsas, para luego terminar con una sopa de letras en forma de diferentes argumentos.

Los sobreseimientos que se produjeron fueron 328.167, es decir un 31’7% del total de las denuncias, algo que es interpretado por el posmachismo como demostración de la falsedad de la denuncia. La realidad es la contraria, son las presiones de los entornos familiares, los miedos, las dudas, la dependencia emocional… la que lleva a retirar la denuncia. Los mismos que dicen que quitar la denuncia indica falsedad, son los que callan cuando en algunos de estos casos se ha producido el homicidio, reflejando la verdad de la violencia que había detrás y su gravedad. 

El total de sentencias condenatorias representa el 63’4%, y fueron dictadas por las Audiencias Provinciales (AP) y los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (JVM), que mantienen porcentajes muy diferentes. Las condenas por las AP son del 80’5% y las de los JVM el 52’1%, diferencia que está relacionada con la mayor gravedad de la violencia en los casos que llegan a las Audiencias y, por tanto, por el menor margen a la interpretación sobre la realidad de la violencia.

Por otra parte, a la hora de valorar la "no condena" también hay que considerar que la violencia de género se produce tras las paredes del hogar, sin testigos presentes, y que no siempre se denuncia de inmediato, lo cual dificulta alcanzar el convencimiento suficiente para romper la presunción de inocencia que  ampara al hombre denunciado. A pesar de estos factores limitantes, y de la necesidad de contar con elementos de prueba muy sólidos, el porcentaje de sentencias condenatorias, como apunta el informe, es del 63’4%.

Parece bastante claro, ¿no?, pues el posmachismo pasa de la realidad de un 63’4% de hombres condenados a la ficción de un 70’8% de hombres inocentes. Y se quedan tan a gusto, e incluso llaman a Tony Cantó para contárselo.

El mito de las denuncias falsas se alimenta con datos como este.  Pero no crean que se lo inventan de la nada, tienen que darle cierta verosimilitud, de lo contrario sería fácilmente cuestionable. Los posmachistas obtienen ese dato al sumar el número de sentencias absolutorias (que toman directamente como hombres inocentes, cuando en realidad significa “hechos no probados”, algo muy distinto “hechos a no ocurridos”), y el número de sobreseimientos (que igualmente toman por “hechos no ocurridos”, cuando las razones de la retirada de la denuncia está en la presión que sufren las mujeres).

He ahí la falacia de las denuncias falsas en la parte cuantitativa que sale del guiso numérico. Luego está la sopa de letras de los argumentos, que son bastante incongruentes y contradictorios, pero da igual, porque cada uno alimenta el mito con un razonamiento, y como de lo que se trata es de desgastar, no de hacer una valoración racional y profunda, todos resultan de utilidad. Veamos algunos de estos argumentos:

  • Se dice que la Ley Integral criminaliza a los hombres, y luego demuestran incongruentemente que la mayoría de los denunciados son absueltos. No parece que los criminalice mucho.
  • Comentan que más de la mitad de los hombres son condenados “por conformidad”, es decir, que reconocen los hechos sin necesidad de que se celebre el juicio. Pero luego van diciendo que la mayoría de los hombres son condenados por la presión de la “ideología de género”.
  • Ignoran los estudios del CGPJ y de la FGE que evidencia que las denuncias falsas representan menos del 1% de las denuncias. Con diferencia el delito con menos denuncias falsas. Ellos prefieren sus "maravillosos" datos.
  • Intentan mostrar la situación como un problema general, pero al final terminan  hablando de su “caso personal”, bien porque se sienten víctimas de una denuncia falsa (algunos hasta con condena), y otros (y otras) porque conocen a alguien que la ha sufrido.
  • Presentan las denuncias falsas como un instrumento para quedarse con la casa, con los hijos y para facilitar la separación, cuando según los datos del CGPJ apenas se adoptan medidas civiles sobre los menores y el uso del domicilio,  y cuando la inmensa mayoría de las mujeres salen de la violencia  a través de la separación, no de la denuncia (73%, según la Macroencuesta de 2011).

La sopa de letras da para alimentar a un regimiento, pero como un botón sirve de muestra, valga la cucharada de los datos recogidos y la evidencia de sus contradicciones corrosivas dirigidas a desgastar todo lo que supone la igualdad y el trabajo para erradicar la violencia de género.

Lo curioso es que, además, luego dicen que quienes manipulamos e intentamos imponer nuestra ideología desvirtuando la realidad somos quienes trabajamos con datos objetivos para conseguir una sociedad mejor, que sólo puede pasar por convivir en paz y en igualdad. Y es que los cantos rodados siempre van ladera abajo, como la piedra de Sísifo.

La Predicción Azteca

AZTECASTerminamos 2012 con el suspense de la Predicción Maya y la duda de lo que si acababa era el año o el mundo, y empezamos el nuevo año con una nueva predicción, en este caso la Predicción Azteca.

Las predicciones siempre son un ejercicio que se mueve entre la adivinanza y la anticipación, la diferencia fundamental entre una y otra está en la base sobre la cual se lanza la hipótesis. Si la base es sólida y existe una serie de factores y elementos que llevan al resultado planteado, podremos hablar de una anticipación del resultado o consecuencia, que nunca será del 100%, al haber factores y elementos incontrolados, pero seguro que andará cerca de sus límites. Si por el contrario el planteamiento que se hace sobre el futuro carece de base y se fundamenta más en la intuición o en simples suposiciones, nos encontraríamos ante un ejercicio adivinatorio que si se cumple será más producto del azar que de la lógica.

El acierto o el error no justifica en sí mismo que la predicción sea correcta, es un elemento más a considerar, pero no definitivo. Un acierto por azar no quiere decir que el razonamiento fuera correcto, y un error en el resultado no significa que la elaboración de la hipótesis fuera incorrecta, simplemente que han interaccionado otros elementos no previstos en su momento.

La predicción Azteca en verdad es la “predicción de una predicción”, y a diferencia de la Maya no se ha realizado en un tiempo pasado de la historia, sino que se ha planteado en la actualidad, aunque no por ello está al margen de lo que un día anticiparon sus vecinos Mayas. Los mayas acertaron en su idea de cambio de ciclo, incluso del fin del mundo, puesto que el mundo que conocíamos alrededor del Estado del Bienestar, de la igualdad, de la solidaridad… ha acabado conforme nos acercábamos a la temida fecha del 21 de diciembre de 2012. Ahora vivimos un nuevo ciclo en un mundo diferente, y no sabemos cómo evolucionará bajo la influencia de las nuevas deidades, “Crisis” y “Mercado”, que la religión de la economía ha impuesto. De ahí que sea necesario abrir una ventana al futuro a través de una nueva predicción.

La Predicción Azteca surge desde dentro de la propia creencia para mantener la fe en lo que la religión de la economía adelanta sobre el futuro. El juego es muy sencillo, como se trata de hipotecar el presente en nombre del futuro es necesario dar argumentos para contrarrestar los efectos negativos de la desesperanza, pues la teoría de las religiones ha sido justo la contraria, ellas siempre han hablado de un futuro maravilloso, lleno de recompensas y placeres en un Paraíso lejano, para así sobrellevar el valle de lágrimas del presente. En cambio lo que hace la nueva doctrina de la fe económica es presentar un futuro incierto sobre un presente lleno de problemas, idea en la que resulta difícil mantener la fe. 

Desde los nuevos púlpitos de los bancos, las bolsas, los Ministerios del ramo, las grandes empresas, el capital de las capitales… nos hablan de un futuro con más austeridad, más ajustes, más recortes, más paro, más pobreza para los pobres y más riqueza para los ricos, más desigualdad, más dependencia… mensaje que preocupa a sus dirigentes y líderes. Y es ahí donde la Predicción Azteca entra en juego para justificar ese presente y hacer que el futuro parezca una leve consecuencia pasajera, y para que quien sufre las consecuencias de la ira de la diosa Crisis y el dios Mercado se sientan culpables por lo que otros han hecho. Es la representación del “yo pecador” y del sacrificio como camino de salvación de la religión clásica aplicados a esta nueva religión social.

Y como la sociedad es muy compleja y las posibilidades son enormes, la Predicción Azteca está formada por múltiples y variados mensajes aplicados a los más distintos campos y ámbitos. De este modo se consigue que las personas que se mueven en ellos asuman los postulados y renueven su fe de interés variable al alza. Con ese planteamiento los líderes, mercaderes y pastores lanzan sus homilías al aire con el argumento de la Predicción Azteca, y rezan: “Haztecargo” de que tenemos que facilitar el despido… “Haztecargo” de que hay que quitar la ayuda a la dependencia… “Haztecargo” de la necesidad de privatizar la sanidad y de cobrar “1 euro por la jeta” con cada receta… “Haztecargo” de que no queda más remedio que congelar la pensiones y los corazones… “Haztecargo” de lo importante que es el adoctrinamiento educativo… “Haztecargo” de que no podemos perder el tiempo con la Igualdad ni con esas tonterías del género…

Es la predicción Azteca o Hazteca (se admiten las dos formas para el caso) con la que adelantar el futuro más inmediato, para a partir de él alcanzar el futuro más lejano… El que pueda llegar hasta él, claro, porque otros se quedarán en el camino. Pero todo está previsto, ya lo dice la predicción, “Haztecargo” de que no merece la pena seguir viviendo de cualquier modo cuando lo que te espera es un paraíso…